Beneficios y riesgos para la salud del consumo de alcohol

Puede haber beneficios para la salud en el consumo moderado de alcohol. Los riesgos provienen del consumo excesivo.

Los beneficios para la salud que resultan de un consumo moderado de alcohol han sido establecidos por docenas de estudios. Los datos son ahora tan extensos que no cabe duda sobre la conclusión. Pero las palabras claves son consumo moderado. Eso equivale a alrededor de una bebida al día para las mujeres, una a tres para los hombres. Igualmente, no cabe duda de los riegos para la salud que conlleva el consumo excesivo de bebidas alcohólicas. Los riesgos son patentes y bien conocidos.

Beneficios para la salud del consumo moderado de alcohol

El consumo moderado de vino hace tiempo que ha sido reconocido como algo saludable. El vino tinto, en particular, se ha asociado ampliamente con la disminución del riesgo de ataques al corazón y otros efectos beneficiosos. Pero también hay numerosos estudios que muestran que la cerveza o los licores ofrecen también algunos de esos mismos beneficios.

Los estudios que se hacen sobre el vino tinto con frecuencia se centran en los fenoles que actúan como antioxidantes y que promueven la salud cardiovascular. Pero, como está cada vez más claro, el mismo alcohol es el responsable de gran parte de los beneficios que se obtienen de su consumo, siempre que sea moderado.

Un estudio británico a gran escala examinó los hábitos de 12.000 médicos de 48-78 años de edad. Se llegó a la conclusión de que la mortalidad global fue significativamente menor entre los que consumían entre 16-24 gramos de alcohol por día. Los abstemios tenían tasas de mortalidad más altas que aquellos que tenían una o dos bebidas por día. Los que bebían en exceso tenían las tasas de mortalidad más altas que ninguno de los grupos. No es sorprendente, como con cualquier cosa, la dosificación es la clave.

Los beneficios se extienden a través de otros grupos. Hombres y mujeres, de diferentes orígenes étnicos y ubicaciones geográficas, experimentaron los mismos resultados positivos. Eso es particularmente cierto en los estudios de la enfermedad cardíaca y coronaria. El riesgo general de enfermedad coronaria se reducía de 30-50% en los grupos que consumían cantidades moderadas de alcohol.

Algunas de las posibles razones por las cuales el consumo moderado de alcohol pueda ser beneficioso salieron a la luz a causa de esos estudios. El consumo moderado de alcohol aumenta el HDL, el colesterol beneficioso, mientras que disminuye la posibilidad de una trombosis, la coagulación de sangre que puede conducir a un aumento de las posibilidades de ataque al corazón o un derrame cerebral. El alcohol en moderación reduce los espasmos de las arterias como resultado de la reducción de la tensión. Tiene una fuerte correlación con una reducción de la aterosclerosis,  endurecimiento de las arterias.

Otros estudios demostraron otro tipo de beneficios para la salud. De acuerdo con el estudio a gran escala sobre la salud de las enfermeras, era menos probable la aparición de cálculos biliares en los bebedores moderados que en los no bebedores. También se ha encontrado con encuentra que la incidencia de la diabetes tipo 2 es menor en los bebedores que en los abstemios. Casi el 40% de los bebedores moderados tenían un menor riesgo de sufrir la enfermedad coronaria.

Los riesgos para la salud del exceso de alcohol

Estudios del mismo tipo de los que prueban los beneficios del consumo moderado de alcohol presentan también algunas cifras poco atractivas.

Conducir un coche en estado de embriaguez y tener un accidente es la forma más patente del tipo de daño inmediato que puede  causar el exceso de alcohol. Pero hay riesgos a más a largo plazo a los que las personas que disfrutan del vino, cerveza, o de las bebidas espirituosas, debe prestar atención.

El consumo excesivo de alcohol puede tener efectos nocivos más sutiles. A menudo produce un sueño poco profundo e interrumpido. La falta de sueño reduce los tiempos de respuesta, la agudeza motriz, la claridad mental, deteriora la memoria y tiene otros efectos dañinos. Es bien conocida la irritabilidad que se deriva de la falta de sueño reparador.

El aumento de peso puede ser un problema para aquellos que no saben cuándo parar de beber. Un vaso de 100 ml de vino contiene aproximadamente 70 calorías. Sin embargo, ese mismo volumen de whisky tiene unas 220 calorías. Eso es alrededor de tres veces más calorías en un vaso de whisky que en uno de vino, y esa cantidad de calorías es el 10% de la cantidad normal que se debe consumir en un día entero para aquellos que siguen una dieta equilibrada.

Cuando la cantidad de alcohol consumido sube aún más, también aparecen problemas muchas más graves y duran  un período de tiempo más largo.

El daño hepático que se sufre debido al exceso de alcohol durante un largo período se ha conocido, y ha sido bien estudiado, durante generaciones. La cirrosis, una especie de cicatrización en el hígado, es un resultado inevitable de beber demasiado alcohol durante demasiado tiempo. La hepatitis, una inflamación del hígado, es también una consecuencia común. Otros efectos, menos conocidos pero igualmente devastadores, están también bien documentados.

En los últimos 20 años más o menos, el vínculo entre los defectos congénitos en el feto y las mujeres que beben alcohol durante el embarazo ha llegado a ser ampliamente reconocido. El resultado común de la embriaguez repetida durante el embarazo es algo que se llama síndrome de alcoholismo fetal. Algunos de los síntomas son un bajo peso al nacer y, por tanto, mayores probabilidades de experimentar problemas de desarrollo, disfunción de algunos de los órganos mayores, y una mayor probabilidad de sufrir epilepsia.

En el estudio norteamericano a gran escala de la Salud de las Enfermeras, que siguió a casi 86.000 mujeres durante más de 12 años, las que bebían dos o más bebidas al día tenían una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de mama, la probabilidad era un 20-25% mayor. Eso no significa que una cuarta parte de las mujeres que beben tendrá cáncer de mama. Esto quiere decir quepara la población normal de mujeres existe un riesgo del 12% de contraer la enfermedad de todos modos, pero este riesgo aumenta hasta alrededor del 14% entre las que beben demasiado. Tomar 600 mcg de ácido fólico al día ayuda a compensar algunos de los riesgos.

Beber alcohol con moderación es un gran placer. Sabe bien, alivia el estrés y tiene ciertos beneficios para la salud. Limitar su consumo conserva esos valores positivos mientras que previene algunos de los problemas potenciales del consumo excesivo.

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