Cocina frugal

Cocinando frugalmente se ahorra dinero, se ahorra tiempo y no se desperdicia comida.

Tanto el dinero como los recursos alimentarios son finitos, así que la cocina frugal es algo que todos deberíamos practicar frecuentemente.

Ahorrar tiempo

¿Un tarro de cristal difícil de abrir? Si se intenta abrir con unos guantes de goma puestos, de los que se usan para fregar, se agarra mejor y se puede hacer más fuerza.

Si se trata de un producto en bote envasado a presión o al vacío, se puede meter el rabo de una cuchara o la hoja de un cuchillo entre la tapa y el frasco, forzando la tapa ligeramente hasta que se oiga un ruido suave. Ahora será fácil abrirlo.

Las tijeras de cocina sirven para más cosas que limpiar pescado. Si son fuertes, servirán para separar costillas y trozos de pollo. También sirven para cortar verduras o picar hierbas - Se poner el perejil, o el cebollino, en una taza y se pica con las tijeras y así se mantiene apretado sin jugarse los dedos.

Una rueda de cortar pizza también sirve para cortar hierbas y otras verduras finas.

Para hacer batidos bien fríos en verano, tener siempre fruta en el congelador. El batido será más saludable y ligero pues no hará falta usar ningún helado.

Si se mantiene un inventario de lo que hay en la despensa, en la nevera y en el congelador, siempre se sabe lo que hay en todo momento y es mucho más rápido hacer la lista de la compra. Este inventario casi resulta imprescindible cuando las latas y los paquetes se amontonan en la despensa y no se puede ver bien lo que hay.

Comprar alimentos a granel, sin envasar, siempre que sea posible. No sólo nos ahorramos el tiempo de tener que tirar el envoltorio a la basura, sino salvamos al planeta al usar menos energía y menos materiales. Además, los alimentos a granel suelen ser más baratos, así que también se ahorra dinero.

Al comprar especias, no hace falta comprar un bote nuevo cada vez. Las especias en bolsitas son más baratas y se pueden utilizar para rellenar los botes que ya teníamos. Un bote menos que se va a la basura.

Una máquina para hacer pan puede ahorrar tiempo y dinero. Incluso cuando la textura del pan de molde que produce de forma estándar no es de nuestro gusto, todavía se puede utilizar la máquina para preparar la masa del pan y dejarla subir sin tener que estar pendientes, ahorrándonos un montón de tiempo.

Merece la pena cultivar hierbas aromáticas en el jardín para usar en la cocina. Y si no se tiene un jardín, muchas hierbas se pueden cultivar en macetas en una terraza o en la ventana de la cocina.

Los alimentos de marcas blancas, o marcas genéricas, puede resultar mucho más baratos y son de calidad adecuada ya tienen que cumplir con unas normas mínimas. Por supuesto, siempre hay quien opina que no todos saben tan bien como sus homólogos de marcas comerciales. Se pueden probar nuevos artículos con marcas blancas de forma regular d para ver cuáles nos gustan y luego ponerlos en la lista de la compra regular.

Cuando se planifican los menús se puede pensar en aprovechar la comida para más de un plato. Si se hace un asado de ternera un día, se pueden servir bocadillos de ternera, o ensalada de carne, o sopa con carne al día siguiente.

Los buenos cacharros y utensilios de cocina por lo general dura más tiempo, y resultan una mejor inversión que los baratos. Se necesita utilizar menos aceite cuando la superficie de cocción es buena. La limpieza también suele resultar más fácil, y lleva menos tiempo, aparte de usar menos cantidad de detergente.

Si hay verduras o queso que se utilizan a menudo, pueden cortarse por adelantado y congelarse. No sólo se ahorra tiempo, pues solo hay que preparar y lavar los cuchillos y la tabla de cortar una vez, sino que también se fomenta la alimentación saludable.

Se puede reducir el tiempo de preparación de una comida si se preparan los ingredientes el día anterior. Se pueden medir ingredientes, lavar verduras, y cortar carne.

Una olla eléctrica de cocción lenta ahorra mucho tiempo ya que se encarga de preparar la comida completa, todo lo que se necesita hacer es poner los ingredientes preparados dentro y marcar el tiempo.

¿Mañana va a ser un día muy ocupado? Pues cocinamos hoy y mañana sólo necesitamos calentar la comida.

Si no se va a tener tiempo para cocinar una comida completa el martes, se puede cargar la olla de cocción lenta la noche anterior y guardar el recipiente en el refrigerador. El martes por la mañana, antes de ir al trabajo, se puede poner el recipiente en su sitio y se enciende la olla. Al volver del trabajo, la cena estará lista.

Uno de las mejores formas de ahorrar tiempo en la cocina es conseguir ayuda, así que se puede invitar a otros miembros de la familia a que corten verduras, pongan la mesa, laven o carguen el friegaplatos, o incluso que cocinen de vez en cuando.

Las comidas preparadas ahorran tiempo, definitivamente, pero no sabemos exactamente lo que tienen dentro, y pueden resultar caras. Si se usan, más vale comprarlas cuando están de oferta y congelarlas.

Si cada minuto en la cocina cuenta, se pueden comprar algunos ingredientes ya preparados, como el ajo, la cebolla, el jengibre y otros ingredientes esenciales. La cebolla picada y congelada es algo más cara, pero nos evitamos las lágrimas además de ahorrar tiempo.

Se ahorra mucho tiempo cuando la cocina está bien organizada. Se trata de mantener los artículos de uso frecuente en zonas de fácil acceso y guardar en el mismo sitio lo que se utiliza para la misma función, como los moldes de horno y los rodillos de amasar.

Se puede mantener una lista de la compra pegada a la puerta del refrigerador y pedir a los miembros de la familia que la actualicen cuando se sirven la última porción de algún artículo.

Merece la pena de abastecerse en cantidad de artículos de uso frecuente. Si hay que comprar leche o huevos todos los días, esto significa que hay que hacer viajes adicionales a la tienda. Se pueden comprar leche o huevos para toda la semana.

Se puede fijar un día a la semana para preparar varias comidas, o varios componentes de las comidas, a la vez.

Cocinar en lotes preparando algo extra para congelar comida para más tarde también ahorra tiempo.

Una picadora, una batidora, o un robot de cocina pueden ahorrar mucho tiempo a la hora de cortar alimentos. Por lo general, una máquina de mano es más fácil de limpiar que un robot de cocina de tamaño completo.

Se puede ahorrar tiempo mediante la preparación de platos fáciles que se pueden cocinar por adelantado. Por ejemplo, pueden prepararse bandejas de lasaña o de pastel de carne que sólo necesiten terminarse en el horno cuando llegue el momento.

No es necesario hervir las placas de lasaña o los canelones antes de rellenarlos. Si se pone una buena cantidad de salsa, la pasta se cocinará junto con el resto del plato.

Si se va limpiando a medida que se ensucia, el proceso de cocinar, comer y recoger tardará mucho menos. Si dejamos que los cacharros se acumulen en el fregadero, será una pesadilla.

Si se lleva la comida de casa al trabajo o al colegio, se ahorra tiempo si se hacen magdalenas o bizcochitos que ya estén en porciones individuales y listas para meterlos en la bolsa del almuerzo.

Se puede comprar caldo ya hecho para la sopa. Aunque para tener un mejor control de la sal y de los ingredientes, se puede preparar caldo en casa en gran cantidad y congelarlo en porciones para una comida. Incluso se puede congelar en bandejas para hielo y pasar los cubitos de caldo congelado a una bolsa. Así se puede usar incluso en cantidades muy pequeñas.

Si se intenta ahorrar tiempo al comprar mezclas para bizcochos y galletas preparadas, se les puede dar siempre un toque personal, como añadir frutos secos, fruta seca o fresca, o algún otro ingrediente de nuestro gusto.

Ahorrar dinero

Ver si hay cupones y visitar las webs de las tiendas de comestibles para ver las ofertas especiales antes de planificar las comidas y preparar la lista de la compra.

Llevar una foto del interior de la nevera, o la despensa, en el teléfono móvil ayuda a saber lo que hace falta y evita comprar cosas que ya se tienen.

Las verduras frescas son más nutritivas que las verduras en conserva, y son más baratas cuando están en temporada. Si se trata de tener algo en reserva, es mejor tener verduras congeladas.

Para que no se desperdicie nada, antes de cocinar, conviene mirar dentro del refrigerador para ver si hay restos de verduras y si se pueden incorporar a la comida que se va a preparar.

La carne de categoría inferior es igual de nutritiva que la de primera categoría, y si se hace en la olla eléctrica de cocción lenta queda tierna y jugosa. Se pueden escoger cortes de segunda, más baratos, que produzcan platos de primera.

Fijar un día específico de la semana para hacer la compra de comestibles y hacer la compra habiendo preparado una lista hacen que sea más fácil para mantener el presupuesto bajo control.

Vigilar el tamaño de las porciones no sólo es bueno para la línea, también es bueno para el presupuesto. Es bueno para la salud alentar a los miembros de la familia a comer razonablemente, utilizar platos más pequeños, y dejar preparados las meriendas, tentempiés y aperitivos en porciones razonables.

Se pueden preparar los cereales de desayuno gourmet en casa añadiendo azúcar moreno, miel, frutos secos y nueces tostadas a la avena para hacer gachas o a otros cereales básicos. Resulta mucho más barato.

Al comprar frutas y verduras frescas, elegir los elementos que están en temporada. Aunque haya de todo en las tiendas durante todo el año, los alimentos que están fuera de temporada vienen de lejos y siempre cuestan más caros.

Al planificar los menús, se ahorra dinero escogiendo comidas con ingredientes comunes. Por ejemplo, si está utilizando el queso en una sola comida, merece la pena incluirlo en otra. O si se piensa cocinar una cierta verdura, incluir una segunda comida durante la semana que también la utilice. Comprar en cantidad suele salir más barato.

Si se compra en las grandes superficies, es mejor mantenerse en el perímetro exterior de la tienda, donde están las verduras y la fruta, el pan, la carne y los productos lácteos. Es más saludable y que se ahorrar dinero si no se cae en la tentación de comprar alimentos procesados.

No hace falta gastarse el dinero en comprar huevos morenos. No hay ninguna diferencia entre huevos morenos o blancos en cuanto a nutrición y los huevos blancos suelen ser más baratos.