De acampada

Los alimentos cocinados al aire libre tienen algo especial.

Como si cocinar bajo la luz del sol y las estrellas en el fuego de campamento hiciera que todo sepa mejor.

Cuando se va varios días de acampada, es necesario tomarse un poco de tiempo para planificar las comidas, los alimentos llevar y, sobre todo, la higiene y seguridad alimentaria. Pero vale la pena, pues se trata de mantener a  la familia sana para que puedan disfrutar de la vida al aire libre.

Conservar los alimentos en buenas condiciones es doblemente importante

El almacenamiento adecuado de los alimentos está muy relacionado con la salud y la seguridad cuando se va de acampada. La seguridad es, y debe ser, la primera preocupación de un cocinero al preparar una acampada. Toda la emoción de una experiencia de campamento, que debe estar llena de diversión, se arruinaría fácilmente debido a una experiencia desagradable, o peor, con la comida.

Cuando se piensa en la seguridad de la cocina de campamento, la mayoría de la gente piensa en apagar el fuego o en cortarse con un cuchillo, para lo cual basta con llevar tiritas y listo. Algunos incluso piensan en el repelente de insectos y protector solar. Hay otro motivo de preocupación que podría pasarse por alto, la seguridad de los alimentos. No se trata sólo de mantener fría la ensaladilla rusa. También estamos hablando acerca de cómo mantener los alimentos, y a las personas, fuera de peligro.

¿Cómo afecta el almacenamiento de alimentos a la salud de las personas y a la seguridad de la zona de acampada? Se trata de prevenir intoxicaciones alimentarias, pero también se trata de evitar atraer animales molestos a la zona donde viven y descansan las personas.

La intoxicación alimentaria es un problema real. Cada año se dan casos de campistas que sufren de enfermedades e intoxicaciones debido a alimentos que no se han cocinado o no se han conservado de la forma adecuada.

Mantener la comida fuera del alcance de los animales, grandes o pequeños, es prioritario. Un paquete de arroz, o de harina, puede llenarse de hormigas. Incluso si no se acampe en una zona donde pudiera haber animales peligrosos, como osos o lobos, podrían venir zorros o perros a buscar algún bocado que llevarse a la boca entre los restos. Los ataques de animales salvajes, aunque raros, pueden darse. Todavía se oyen casos de ataques debido a un animal al que se sorprendió mientras buscaba comida.

La comida fría

Debe escogerse una nevera de campamento que pueda acomodar y mantener fríos todos los alimentos. Pueden meterse botellas de agua congelada, en vez de hielo, como sistema de refrigeración. Mantienen el frío durante más tiempo que los cubitos de hielo y se puede beber el agua. Si la excursión va a durar unos pocos días, la carne que no se va a utilizar el primer día en el campamento puede ir congelada. Esto permitirá que se descongele dentro de la nevera y se reducen las posibilidades de que se estropee antes de usarla. Y también funcionará como un bloque de hielo para mantener fría la nevera. Un bloque de hielo ocupa espacio y no alimenta a nadie, mientras que un trozo congelado de tocino, carne o pescado cumple una doble función.

La comida no perecedera

Los alimentos no perecederos deben almacenarse en recipientes de plástico con tapas herméticas. Así se mantendrán a salvo del clima, los insectos y otros bichos hambrientos algo más grandes. Estos contenedores también sirven para organizarse y guardar alimentos parecidos en un solo lugar. Pan, galletas y otros alimentos secos deben mantenerse en un recipiente, cerrado herméticamente. Otros alimentos más pesados, como la fruta, deben mantenerse juntos en un recipiente hermético separado. Así se evita que una manzana que se está empezando a pasar contamine el pan. Y, sí, las latas se deben guardar de la misma forma. A pesar de que los bichos no se pueden meter dentro de una lata, si llueve, no se perderán las etiquetas y se evitará comer bocadillo de yo que sé qué, y cenar sopa a la sorpresa.

Los utensilios de cocina

Se recomienda colocar los cacharros y herramientas, tanto los de cocina como los utensilios para comer - ollas, platos, tazas, y cubiertos - en varios recipientes de plástico con tapas de cierre a presión. De esta manera, todo estará en un solo lugar y será más fácil localizar cualquier elemento cuando se necesite encontrarlo. Al tener que almacenarlo en el contenedor, todo se lava rápidamente y estará listo cuando se vaya a utilizar de nuevo. Los recipientes de plástico también sirven como pila para lavar, lo cual es otra consideración importante de seguridad. No es deseable dejar utensilios sucios con comida alrededor durante mucho tiempo en un campamento.

Medidas de seguridad para campistas con coche

Se recomienda guardar los recipientes donde se guardan los alimentos el interior del coche antes de retirarse a la tienda de campaña durante la noche. Podría haber ratas de campo; incluso animales tan aparentemente inofensivos como las ardillas son muy ingeniosos, y han aprendido cómo abrir o morder a través de casi cualquier cosa que guarde comida. Dependiendo del país y de la zona, puede haber también cuervos, zorros, tejones, mapaches y muchos más animales. Y si se acampa en donde hay osos, es posible despertar y descubrir que faltan contenedores completos.

Medidas de seguridad para excursionistas

Si se marcha hasta el lugar de acampada, no hay coche para almacenar los contenedores de alimentos. En su lugar, habrá que poner los contenedores de alimentos sellados en sacos, y mochilas, y colgarlos de un árbol algo alejado del campamento. El primer objetivo es mantenerlos fuera del alcance de la mayoría de los animales que pueden sentirse atraídos por la comida. El segundo objetivo es no toparnos con animales desagradables si el primer objetivo no se consigue.

Si los alimentos están en recipientes herméticos, es menos probable que ningún animal pueda oler algo sabroso. Al colgar las bolsas en el aire, la mayoría de los animales no podrán alcanzarlas. Y si están algo alejadas de la tienda, habrá mucha menos posibilidades de tener visitas inesperadas durante la noche, aunque sólo sean arañas y culebras. Esto se debe hacer desde el primer día, porque si cualquier animal consigue comida fácil una vez, volverá a por más y será una molestia, incluso si han tomado las precauciones recomendadas los demás días.

Por supuesto, si se acampa en una zona donde pudiera haber animales peligrosos, las mochilas se deben colgar bien alto y bien lejos.

Conceptos básicos de cocina de campamento

Si encender la barbacoa de leña, carbón o gas puede parecer lo más en cuanto a cocina al aire libre es porque aún no se ha probado a cocinar sobre un fuego de campamento. Cocinar sobre la llama de una hoguera a cielo abierto es similar a la barbacoa, en cierto modo, pero más auténtico y emocionante. Se pueden asar malvaviscos mientras rugen las llamas. Cuando la llama se reduce y forma brasas, es el momento de poner a cocinar la comida. El olor del humo y el sabor de la madera que se esté utilizando se abrazan a cualquier tipo de comida que se esté a punto de disfrutar. Casi se pueden oler ahora, ¿no es así?

Pero, antes de empezar, hay algunas cosas básicas que se necesita saber acerca de cómo cocinar sobre un fuego de campamento abierto. Una vez que se conocen los conceptos básicos, cualquiera  estará listo para preparar una fiesta de deliciosos bocados cocinados en el fuego de campamento en sin tener que pensarlo dos veces.

Encender y esperar

Es importante que la leña, o el carbón, se calienten tanto como sea posible antes de intentar cocinar. Aparte de la temperatura, esperar a que las llamas bajen y queden las brasas resplandecientes para empezar a cocinar asegura que todo el material que se ha utilizado para encender el fuego ya se ha quemado. La comida no tendrá un sabor desagradable a periódico, hojas de pino, o a sustancia química. Para comer antes, lo mejor es utilizar menor cantidad de material para encender la leña o carbón. Cuanto antes se queme, más pronto se puede empezar a cocinar.

Métodos de cocción

Hay algunos métodos bien conocidos para cocinar sobre un fuego abierto.

Calor directo y papel de aluminio – Los alimentos tales como la carne y las verduras se envuelven en una capa doble de papel de aluminio de alta resistencia. Se coloca el paquete de papel de aluminio sobre un lecho de brasas que se están quemando lentamente. Puede rodearse el paquete con brasas para una cocción más uniforme. Se deja que se haga durante 15 a 20 minutos, más o menos, dependiendo del tipo de comida que se haya metido en los paquetes, y se tiene una deliciosa comida en papillote.

Calor directo y pinchos largos – Ciertos alimentos, como salchichas finas, pueden clavarse en pinchos o tenedores de dos púas y asarse sobre el fuego. Este método puede funcionar bien con pinchos morunos y kebabs, siempre y cuando las piezas se corten con el tamaño adecuado para que todos los alimentos se cocinen al mismo tiempo. Los trozos de carne tendrían que ser más bien pequeños.

Sobre una parrilla de metal – Se coloca una rejilla de metal, parecida a la de una barbacoa, con patas sobre las brasas de la hoguera y se cocina como se haría en la parrilla de la barbacoa en el jardín. Se puede ajustar la altura de la parrilla y la distancia a las brasas apoyándola en piedras o troncos para subirla. Puede cocinarse perfectamente la comida, o la cena al calor de las brasas encendidas que están debajo.

Un bastidor colgante – Se puede construir, o comprar, un trípode o un estante alto que se coloca sobre el fuego. Ahora se puede colgar ollas o incluso colgar una rejilla. Muchos trípodes que se venden son ajustables para que pueda cocinarse la comida a la temperatura que se quiera y durante el tiempo que se desee.

Limpiar y apagar

Cuando se cocina sobre un fuego de campamento al el aire libre, no existe la opción de dejar los platos hasta la mañana siguiente. Muchos animales podrían oler la comida y venir a explorar para encontrarla. Aunque no exista el peligro de ser devorado por un oso, la mordedura de un animal podría requerir una vacunación inmediata contra la rabia y la interrupción de la excursión. Por eso se recomienda guardar los alimentos a cierta distancia del lugar donde se duerme. La distancia debe ser mucha distancia si se acampa en zona donde hay riesgo de visitas de depredadores, al menos 25-30 metros. Y también se deben mantener los utensilios de cocina y la vajilla siempre limpios.

Se pueden lavar los platos y cubiertos calentando agua en dos ollas en una rejilla sobre el fuego. Cuando una está caliente, se retira del fuego, se añade el jabón y se lavan los platos. Cuando la otra olla de agua está caliente, se ponen los platos enjabonados en una bolsa de malla y se sumergen en el agua caliente varias veces para aclararlos. Se secan con toallas, toallas de papel, o se cuelgan para que se sequen al aire.

Todos los alimentos deben volver a ponerse en sus recipientes cerrados y almacenarse apartados de las tiendas de campaña. El agua de lavar los platos puede utilizarse para el siguiente paso.

Cuando llega la hora de retirarse para la noche, no basta con echar un poco de tierra sobre el fuego e irse a la cama. El agua utilizada para lavar la vajilla sirve para extinguir el fuego de campamento cuando hayamos terminado con él. Se vierte el agua encima de las brasas restantes y se remueven para asegurarse que todo está apagado y no se vea el más mínimo rescoldo. Se puede añadir más agua si es necesario.  Es ahora cuando los restos de la hoguera se cubren con tierra. Se trata de prevenir incendios forestales.