El equipo

Cocinar es creativo y gratificante. Con las herramientas adecuadas, puede convertirse en un placer por partida doble. Como en toda tarea, tener el equipo adecuado facilita enormemente el trabajo.

Esto no significa que no sea necesaria una cierta destreza manual. Es más rápido picar una cebolla a mano, que colocar el accesorio adecuado en el robot de cocina para picarla y limpiarlo después. Sí, limpiar el equipo y las herramientas que se han usado es parte de cocinar.

En cuanto al equipo y las herramientas, hay que saber como se debe usar antes de hacerlo. De lo contrario, es muy fácil cortarse, quemarse, o hacerse daño de muchas otras formas. Lo mejor es aprender cuando alguien con experiencia explica el funcionamiento y posiblemente hace una demostración práctica. Si esta opción no está disponible, será necesario leer las instrucciones y familiarizarse con el equipo antes de usarlo en una receta. Esto evita sorpresas desagradables, y accidentes.

¿Cuántos cocineros dieron sus primeros pasos en la cocina familiar, viendo a su madre o a su padre?

Al escoger el equipo y herramientas debemos considerar varios aspectos de construcción y diseño, así como los materiales utilizados, si son fáciles de limpiar, y los resultados de las pruebas de rendimiento, si están disponibles. Por ejemplo, en un horno podemos fijarnos que las juntas estén correctamente selladas; que la puerta no se caliente y tenga un mango or barra para abrirla; que el material sea resistente al calor, por supuesto;,y que las superficies sean suaves, más fáciles de limpiar, y se puedan limpiar con detergente oridnario; y cuanto tiempo tarda en calentarse.

Lo mejor para hacer turrón es un molde de madera. Puede improvisarse con cartón, o cartulina. Cortando un rectángulo de 25 x 15 cm, se marca una línea a 3 cm del borde, se doblan los lados, y se pegan las esquinas. Hacer un corte diagonal, pequeño, en las esquinas para doblarlas mejor. Forrar el molde con papel engrasado, sea cartón o madera.


Saludable

Las patatas hechas en el horno absorben menos grasa que las patatas fritas. Y las patatas cortadas gruesas absorben menos grasa que las patatas finas. Al fin y al cabo la grasa son calorías.