Especias

Las especias son generalmente partes secas de las plantas, ya sea semillas, bayas, raíces, vainas, capullos, corteza, o tallos.

Se utiliza la parte de la planta que contiene el aroma.

Cómo se usan y cómo se guardan

Las especias deben guardarse en recipientes con cierre hermético en un armario, para que no les de la luz. Pierden aropma y sabor con el tiempo, por eso se recomienda descartar las que han estado guardadas más de 8 meses.

El resultado suele ser más intenso cuando las especias se muelen justo antes de usarlas en la cocina. Se puede utilizar un mortero, un molinillo de especias, o un molinillo de café reservado sólo para este uso. Un molinillo de especias es útil para moler granos de pimienta o semillas de cilantro. Un molinillo de café es una herramienta útil cuando se muelen especias en gran cantidad. También puede utilizarse una licuadora, añadiendo un poco del caldo de cocción.

Algunas semillas deben tostarse ligeramente antes de molerse.

Las especias realzan o cambian el sabor de los alimentos a los que se incorporan. Las técnicas de cocina no cambian mucho de un país a otro, y normalmente son el resultado del tipo de combustible disponible. Son las especias y condimentos que se añaden al cocinar los elementos que construyen el perfil de sabor que se identifica con un tipo particular de cocina y con una cultura.

El tipo de especias a guardar en la despensa depende del gusto persobal y del tipo de platos que se cocinen. La pimienta, blanca o negra, es un condimento esencial que siempre acompaña a la sal. El pimentón añade color y sabor a muchos platos, y es un condimento esencial en algunos sofritos. El cómino y el cilantro permiten añadir sabores interesantes a las comidas, y nos hacen cambiar de entorno sin movernos de la cocina. La nuez moscada y el clavo de olor se utiliza en platos salados, pero también en mezclas de especias para repostería. La canela es la especia favorita para platos dulces, acompañada a veces del jengibre o la pimienta de Jamaica.

caja de especias