Germinados

Los cereales y semillas son posiblemente uno de los alimentos más saludables. Contienen una buena cantidad de ácidos Omega 3 y también proporcionan fibra, muy beneficiosa para la salud. Se están haciendo aún más populares en la forma de germinados. Las semillas germinadas se pueden consumir directamente, en sopas y ensaladas, pero también sirven de base para otros productos alimenticios, como pan o pasta.

Los germinados son más saludables

Al comparar la densidad de nutrientes del trigo germinado y del trigo en grano ordinario, se ve que, a igualdad de calorías, el trigo germinado contiene una cantidad cuatro veces mayor de niacina y casi el doble de vitamina B6 y folato. Además, el trigo germinado contiene más proteínas y menos almidones que el grano entero. Además, su índice glucémico lo hace más adecuado para quienes tienen el azúcar alto o son diabéticos.

No todas las semillas y granos son comestibles una vez germinados, por ejemplo, los brotes de algunas variedades de alubias rojas,  tomate o patata son tóxicos. Algunas semillas germinadas no se deben tomar en cantidades grandes.

Sin embargo, hay una gran diferencia entre el cereal en grano y germinado, tanto en su aspecto nutricional como en el sabor. Algunas de las diferencias entre el grano germinado y el grano entero son:

  • Al germinar, se activan enzimas beneficiosas.
  • Los germinados tienen un contenido de vitamina C más alto y, a igualdad de calorías, otras vitaminas. También contienen clorofila.
  • Las proteínas y almidones están pre-digeridas en los germinados, son más fáciles de digerir.
  • Al germinar el grano, se neutralizan los anti-nutrientes, que son sustancias que perjudican la absorción de nutrientes, como el ácido fítico que dificulta notablemente la absorción de  minerales en el organismo.
  • Los germinados se pueden comer crudos aun cuando la semilla necesite cocinarse, como es el caso de las legumbres secas.
  • Los germinados tienen un efecto pro-biótico y facilitan el desarrollo de las bacterias beneficiosas en la flora intestinal.

Estos propiedades se aprovechan al máximo cuando los germinados se consumen sin cocinar, pues el calor destruye muchas enzimas y vitaminas.

Los germinados no son un alimento milagroso, pero si son beneficiosos como parte de una dieta equilibrada. Los germinados son verduras crudas, así es necesario comprobar su frescura y verificar las condiciones higiénicas al comprarlos como se haría con cualquier otra verdura. También hay que tener el mismo cuidado con la higiene al germinar granos y semillas en casa.

Los brotes, además de ser muy digestibles, son una buena fuente de fibra y proteínas, vitaminas y minerales. Por ejemplo, las pipas de girasol germinadas son ricas en vitaminas A y C, mientras que los brotes de judía mungo, o soja verde, contienen vitamina C, hierro y potasio. La mayoría de los germinados contienen fósforo, que es importante para mantenerse alerta, conservar o incrementar la agilidad mental, y para mantener huesos y dientes sanos.

Muchas personas que presentan intolerancia al trigo pueden comer trigo germinado sin problemas, pues los almidones se descomponen en azúcares simples al germinar.

Se puede hacer pan con cereales y legumbres germinados que después se muelen para hacer harina. Algunos de estos panes hechos con harina de cereales germinados tienen un sabor dulce por la presencia de azúcares. Además, el pan resulta más blando y se puede hacer sin levadura. También se puede este tipo de pan con poca o ninguna sal. A veces se condimenta con pasas y canela convirtiéndolo casi en un postre. Los panes de germinados son generalmente más densos, permitiendo que las frutas secas se distribuyan uniformemente en vez de hundirse y acumularse al fondo.

Los ingredientes que se utilizan para hacer pan de germinados están lo menos refinados que se puede conseguir. A menudo este tipo de pan se califica como alimento vivo precisamente por esa razón. La harina casi no está procesada y no se han eliminado nutrientes, por lo cual no hace falta añadirlos después como ocurre con el pan ordinario,

El pan hecho con harina de cereales germinados es muy saludable. En su mayor parte, los panes germinados utilizan ingredientes orgánicos, que e cultivan sin pesticidas ni herbicidas. Tienen un índice glucémico bajo, aproximadamente 45, y casi no contienen grasas saturadas. Los germinados que se utilizan con mayor frecuencia para hacer pan incluyen el trigo, mijo y trigo espelta.

No importa si se comen crudos en una ensalada, o si se muelen como harina para hacer pan, es una buena idea incluir germinados en la dieta porque son saludables y saben bien.

Es muy fácil germinar granos y semillas. Se puede hacer en casa.

Los germinados crudos pueden añadirse a ensaladas, bocadillos, sopas y salteados de verduras o carne.