Huevos cocidos

El arte de hervir un huevo es un poco mas delicado de lo que se suele pensar.

La forma de hacer huevos pasados por agua, pasados por agua muy hechos o huevos mollet, y huevos duros es la misma; se cuecen con su cáscara. La única diferencia es el tiempo.

Huevos pasados por agua – La clara está bastante cuajada pero todavía queda clara líquida, la yema está líquida. Al quitar la cáscara el huevo se desmorona.

Huevos mollet o huevos pasados por agua muy hechos – Medio hervidos. La clara está cuajada, blanca y sólida; la yema está líquida o todavía muy blanda. Se puede pelar la cáscara y el huevo mantiene la forma.

Huevos duros – La clara está cuajada, blanca y sólida; la yema está cuajada, sólida y de color amarillo pálido. Se puede pelar la cáscara sin que el huevo pierda la forma. Se pueden cortar y separar las yemas para rellenarlos.

Con agua hirviendo

Llenamos un cazo con agua, suficiente como para cubrir los huevos, y calentamos el agua hasta que empiece a hervir.

Metemos los huevos en el agua hirviendo cuidadosamente. Bajamos el fuego para que el agua se mantenga a punto de hervir.

Contamos el tiempo. Variará un poco dependiendo del tamaño de los huevos y de la cantidad de agua que haya.

Pasados por agua – 3-4 minutos.
Mollet o pasado por agua muy hechos – 5-7 minutos.
Duros – 12-15 minutos.

Con agua fría

Colocamos los huevos en un cazo y los cubrimos con agua fría.

Calentamos a fuego medio hasta que el agua empiece a hervir.

Bajamos el fuego para que el agua quede a punto de hervir pero sin burbujear. Contamos el tiempo.

Pasados por agua – 2-3 minutos.
Mollet o pasado por agua muy hecho – 3-5 minutos.
Duros – 8-10 minutos.

Si estamos lo que estamos haciendo son huevos duros, podemos apagar el fuego una vez que el agua empiece a hervir, tapamos el cazo y esperamos 20 minutos. Se harán al calor y quedarán perfectos.

Enfriamos y pelamos

Una vez pasado el tiempo requerido, retiramos los huevos del agua y los enfriamos para detener la cocción. Podemos meterlos en un cuenco de agua fría, o pasarlos brevemente bajo el chorro de agua fría para. Solo se necesitan 30 segundos si los huevos se van a servir inmediatamente. Conviene enfriarlos un minuto si se van a reservar para más tarde.

Sería suficiente con darles unos golpecitos en la corona para detener el proceso y que no se endurezcan de más. Este método es aplicable cuando se cuecen uno o dos huevos. Cuando hay muchos, es mejor el agua fría.

Para pelarlos, golpeamos suavemente la cáscara para que se quiebre y empezamos a pelar desde la parte más redonda, donde se forma el saco de aire. Podemos ir tirando de la membrana y la cáscara saldrá sin estropear la superficie del huevo. Es más fácil pelarlos cuando están templados y suele ser más rápido cuando la cáscara se pela en dirección espiral.

Si se trata de pelar huevos pasados por agua. Lo mejor es darle golpecitos a la cáscara hasta que esté toda agrietada. Entonces se pela una tira en el centro. Los extremos saldrán con facilidad.

Los conservamos

La mejor forma de guardar los huevos pelados es ponerlos en agua templada, si se van a usar en platos calientes, o fría, si se van a usar en platos fríos. Cuando se vayan a usar, se sacan del agua y se secan.

Incluso cuando se trata de un picnic, lo mejor es llevar los huevos ya pelados en una fiambrera de plástico sumergidos en agua que llevarlos sin pelar. Sabrán mucho más ricos.

huevo duro