La pasta es un alimento saludable

La pasta, al igual que muchos otros alimentos ricos en hidratos de carbono, tiene mala reputación. Pero unos conocimientos básicos sobre nutrición pueden disipar los prejuicios.

Los hidratos de carbono, aunque a menudo aparecen como los malos de la función, son similares a los azúcares naturales, pero más complejos. Al romperse en azúcares más pequeños se convierten en una importante fuente de glucosa, que es el carburante energético del cuerpo. La glucosa a su vez se descompone en un proceso que se conoce como el ciclo del ácido tricarboxílico.

A pesar d que tiene un nombre complicado, la idea es muy simple: descomponer el azúcar liberando la energía que contiene. Esa energía se utiliza en los procesos biológicos como reparar el daño celular, fortalecer los músculos y en todas las demás acciones físicas y químicas que el cuerpo necesita para mantenerse vivo. Sin energía, nada es posible.

Cuando no hay azúcar, el cuerpo utiliza la grasa almacenada para obtener la energía necesaria; pero el proceso no es tan eficiente. Aunque esto no es del todo malo cuando el objetivo es perder peso y grasa corporal, eso no es malo. Pero todo tiene un límite, y eventualmente necesitaremos reponer las reservas. Y necesitaremos esos carbohidratos.

Un dato importante es el índice glucémico o IG que mide qué rápido se eleva el nivel de azúcar en la sangre después de la ingestión de un alimento. Un aumento gradual y lento es mejor que un aumento súbito, así pues un índice bajo es mejor que uno alto. La pasta tiene un IG de 41, que es similar al de las peras, y más bajo que el de muchos tipos de pan.

El índice glucémico del pan blanco está entre 70 y 95.

Hay también otros aspectos de la pasta que la hacen un alimento saludable.

La mayor parte de pasta de hoy está hecha de trigo duro. La harina de sémola obtenida es una buena fuente de nutrición. Contiene vitaminas del complejo B, incluyendo ácido fólico y niacina también conocida como vitamina B3. La pasta tiene hierro, es baja en sodio, y la pasta en sí no contiene colesterol.

La pasta está hecha con huevo. Ciertamente una vez se pensó que los huevos no eran un alimento muy recomendable dado su nivel colesterol. Peor investigaciones posteriores han demostrado que los huevos, en moderación, realmente son sanos.

La pasta es un componente importante de la dieta de muchas de los países del Mediterráneo, como Italia. Existe amplia evidencia que sugiere que la dieta de los países mediterráneos es muy saludable, a juzgar por la relativamente baja incidencia de cáncer y enfermedades del corazón en comparación con otros países. Hay muchos factores, por supuesto. Pero la pasta es uno de ellos.

La pasta en sí no engorda. Una taza de pasta cocida contiene alrededor de 200 calorías y un gramo de grasa. Y una taza de pasta cocida proporciona dos raciones. Si se controla la aportación calórica de las salsas, carne, pescado y los otros ingredientes que se encuentran en el plato junto con la pasta, no hay nada malo en una comida a base de pasta. Una dieta baja en carbohidratos no produce necesariamente una pérdida de peso. Lo que cuenta son las calorías totales, y la pasta está en el extremo inferior de la escala.

Y si se trata de pasta integral, al igual que ocurre con otros alimentos integrales, su contenido en fibra insoluble puede ayudar a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer y de la enfermedad cardiovascular. Existe una fuerte evidencia de que las personas que siguen una dieta rica en fibra muestran una reducción en la incidencia del cáncer de colon, cáncer de mama, y otros.

Y si se deja enfriar la pasta no integral antes de consumirla, una parte de su almidón se transforma en algo parecido a la fibra, y tiene un efecto parecido. Y mejor aún si la pasta se recalienta.

Así que siempre que se tenga cuidado con las salsas e ingredientes añadidos, se puede disfrutar de la pasta de forma habitual como parte de una dieta equilibrada. Es un alimento saludable. Es más, la pasta y la dieta saludable para el corazón no son conceptos contradictorios.