Menta

Refrescante, aromática, de sabor dulce, la menta se utiliza tanto en platos dulces como salados.

Menta

(mentha spicata, mentha piperita, y más)
labiatae

 

La menta es una hierba muy versátil, complementa platos dulces y salados entre una amplia variedad de cocinas, tanto cocinas étnicas como las ramas más sofisticadas de la cocina internacional. Tiene la capacidad de aportar frescura a cualquier plato y no tiene, en absoluto, un sabor sutil.

La menta puede ser un ingrediente de un plato principal o un postre, puede animar un tentempié o un dulce, usarse para resucitar unas sobras, o para darle un toque gastronómico exquisito a una cena de lujo. La menta puede aparecer en la mesa a la hora del desayuno, la comida, la merienda, o la cena.

Datos

Los griegos creían que la menta podía aclarar la voz y curar el hipo. No andaban desencaminados; hoy en día, la menta todavía ayuda a curar el hipo. Y también se usa para combatir los ojos llorosos, y dolores de cabeza en los niños.

La hierbabuena y la menta verde llegaron al Nuevo Mundo con los primeros colonos, quienes las usaban con propósitos medicinales, y para ayudarles a conciliar el sueño. Los colonos también bebían té de menta por placer, porque no tenía impuestos, y, con el tiempo, la menta se convirtió en un signo de hospitalidad. Las damas y los caballeros en el antiguo Sur de los Estados Unidos se sentaban en el porche bebiendo julepe de menta.

De la menta se destila el mentol, un aceite que se usa para darle ese sabor refrescante a todo tipo de dulces y caramelos, chicles, e incluso la pasta de dientes, las pastillas para la tos, y otros medicamentos. También se utiliza en productos de belleza y cosmética, especialmente en los que se aplican para corregir el exceso de grasa en la piel y el pelo.

Como identificar la menta

La menta se cultiva prácticamente en todas partes. Tiene muchas variedades e híbridos, y siempre hay alguna que se adapta mejor a las condiciones climáticas particulares. Se trata de plantas herbáceas perennes, con rizomas subterráneos. Estas plantas tienden a ocupar todo el espacio. Suele crecer hasta unos 120 cm de alto. Las hojas suelen ser lanceoladas, con bordes dentados: Hay diferencias dependiendo del tipo de menta.

Hay varios tipos de menta para elegir en la cocina. Quizás demasiadas, y aunque se vean todos en el mercado, lo mejor es tener como máximo dos o tres tipos a mano. La elección de esos tipos es siempre un tema de preferencia personal.

La menta verde (spearmint) es la menta culinaria más común. También se usa para bebidas, pues les da un sutil sabor a menta.
La hierbabuena (peppermint, mentha piperita) también se usa para bebidas y postres. Tiene un sabor a menta fuerte y picante.
El poleo se usa principalmente para infusiones.
La menta marroquí es la que se usa junto con te verde para hacer té de menta en el norte de Africa, las hojas frescas, nunca secas – se porta mejor en infusiones.
La menta de manzana es un buen condimento para bebidas frías, mientras que uno de sus híbridos, una mezcla de menta de manzana y menta verde, se dice que hace la mejor salsa de menta confiriéndole tanto el sabor y aroma de menta y de manzana verde.
La menta de jengibre no es tan apreciada entre los cocineros porque su sabor a menta no es muy fuerte.
La menta de limón es buena en las bebidas y se utiliza porque les da aroma de menta y de cítricos. También se usa en mezclas olorosas.
La menta de piña es buena para ensaladas y arroz, a los cuales añade sabores suaves a menta y piña.
La menta de chocolate huele un poco a cacao y buena en los postres.

Independientemente del tipo que se elija, todas las mentas tienen mentol, el aceite de menta volátil, la sustancia que les da esa sensación característica de frío y limpieza cuando se prueban.

Cómo usar y conservar la menta

Las hojas de menta pueden usarse frescas o secas. Es mejor escoger las hojas jóvenes cuando se usan frescas, puesto que la menta puede volverse amarga con el tiempo, y las hojas menos jóvenes pueden tener algunas notas amargas.

La menta, preferentemente fresca, puede añadirse a las ensaladas de fruta, queso o yogur, tortillas de huevo, cordero, y chocolate. Puede comerse junto con calabacines y habas, sorbetes y helados; y puede beberse como poleo, té de menta , o en cócteles. También existe el aceite o el extracto de menta, y ambos se usan en recetas que se harán en el horno.

La menta es un ingrediente verdaderamente internacional, que se utiliza en la cocina occidental, como el cordero asado con salsa de menta inglés; o la de Oriente Medio, en el tabbouleh, o albóndigas a la menta; y las cocinas más exóticas de Asia, dcomo los fideos vietnamitas, el curry de menta de la India, o el curry verde de Tailandia. La menta adereza la spanakopita griega o los mojitos cubanos.

Cómo cultivar menta

La menta crece a pesar de no tener mucha agua y tener suelos de calidad indiferente, y no se encontrarán muchos problemas en este empeño. Tiende a ocupar todo el espacio disponible, y puede invadir otras zonas si se planta en el jardín sin haber hecho planes para contenerla. Si se planta en una maceta, la menta añadirá un agradable aroma, fresco y limpio, a cualquier hogar.

La menta en la cocina

El té de menta puede tener un efecto excitante. Para hacer una infusión, o té de menta, podemos usar poleo, o cualquier otro tipo de menta de nuestra preferencia. Para dos personas, necesitaremos poner 15-30 gr de hojas de menta fresca en una tetera, u otro recipiente, y las cubriremos con 500 ml (1/2 litro) de agua hirviendo, dejando que la infusión se haga durante 2-3 minutos antes de beberla. Cuanto más fuerte sea el tipo de menta, más alerta nos sentiremos.

Si deseamos un efecto más relajante, se recomienda verter 250 ml de leche hirviendo sobre una cucharadita de hojas de menta machacadas.

Equivalencias - si una receta necesita menta y no la tenemos a mano, podemos sustituir 1 cucharada de menta fresca, picada, por:

  • 1 cucharadita de menta seca
  • 1 cucharadita de menta seca, sacada de una bolsita de poleo, o de una infusión a la menta
  • 1/4 a 1/2 cucharadita de extracto de menta
  • 1 gota de aceite de menta
  • 1-3 cucharadas de crema de menta - reducir el líquido de la receta en la misma cantidad, y añadir algo menos de azúcar, si fuera necesario
  • 3-4 cucharadas de licor de menta - y reducir el líquido de la receta en la mima cantidad, de ser necesario
  • 1 cucharada de perejil picado – sólo en platos salados
  • 1 cucharada de albahaca fresca, picada - bueno en platos dulces y salados

La salsa de menta o los chutneys tienen sus propias sustituciones.

Recetas con menta

La menta puede escarcharse, se puede secar, y añade un toque realmente fresco a cualquier comida. Se puede mezclar con yogur, o nata montada, que, a su vez, se pueden usar como salsa de acompañamiento o relleno para postres. Una infusión de menta en almíbar puede convertirse en un sorbete. La menta va bien con casi todas las frutas. El toque fresco y picante de la menta es el contrapunto perfecto a la dulzura de los arándanos, el mango, y la sandía. Podemos servir fresas con vino dulce y menta, o, aun más exótico, con vinagre balsámico y menta.

Podemos hacer una salsa pesto de menta, sustituyendo la albahaca en parte o en su totalidad por menta, o podemos espolvorear hojas de menta picadas sobre una ensalada de pepino. También se pueden hacer bizcochos de chocolate y menta.

Para hacer helado de menta, sería ideal utilizar la menta marroquí, que tiende a ser la más sabrosa, sin embargo, cualquiera de las variedades de mentas mencionadas anteriormente quedará bien. Elegiremos hojas jóvenes y tersas, lavándolas bien, y las picaremos hasta llenar dos tazas (250 ml) con ellas. Verteremos agua hirviendo sobre la menta picada, y añadiremos azúcar. Dejaremos que se enfríe antes de añadir la misma cantidad de nata que tenemos de jarabe de menta – la proporción es jarabe de menta y nata líquida a partes iguales. Podemos meterlo en el congelador, batiendo el helado cada 30-45 minutos, para romper los cristales de hielo, o usamos una heladora.

mentha spicata: menta, hierbabuena, poleo – inglés mint, spearmint, peppermint - francés menthe - alemán minze - italiano menta.