Tipos de café y sus recetas

Una de las ventajas de una bebida antigua e internacional es la deliciosa variedad de recetas para disfrutarla de diferentes formas.

El café caribeño, café moca mexicano, café cubano y el grog de café son sólo unas pocas de una lista interminable de posibilidades. Hay otras delicias internacionales, como vienés, turcos y vietnamitas.

El café, cualquiera que sea el método de prepararlo, se puede beber solo y en taza pequeña como café solo, o puede aparecer en doble cantidad como café doble. También se podría hacer un café corto, la mitad de cantidad de café solo, y por la misma regla de tres, un café largo, ración y media, pero eso no se hace a menudo con el café solo.

Los que están acostumbrados al café más suave probablemente necesitarán cortar el café con un poco de leche, esto es un café cortado o cortadito, o servirlo en una taza más grande añadiendo leche caliente, esto es un café con leche. Se puede pedir también un café con leche corto de café, que significa la mitad de café y un poco más de leche, un café con leche largo, largo de café, o uno doble con leche.

El espresso, o café expreso, es una infusión de café fuerte que se prepara con café muy tostado haciendo pasar agua caliente a presión a través del café molido. Puede servirse corto o largo, con o sin leche, en todas las versiones.

El café cubano no es más que un expreso hecho con café de la tierra y endulzado con azúcar morena. También puede venir en todas las variaciones y proporciones. También se le puede añadir un poquito de ron.

El capuchino (cappuccinoI) es un café con leche caliente, pero la está vaporizada para que forme espuma. Normalmente lleva una parte de café por dos partes de leche, y la mitad de la leche aparece como espuma fina. Es el tipo de café que se utiliza para hacer dibujos en la taza.

El café caribeño es una de las más inusuales, sólo para osados. Se empieza por hornear un coco entero durante treinta minutos a 135º C. Se retira del horno y se deja enfriar. Cuando está frío, se abre, se recoge el líquido y se extrae la pulpa, que después se ralla. Ahora se calienta en un cazo la pulpa rallada, el agua de coco extraída y media taza de leche de vaca hasta que la mezcla espese. A continuación, se cuela la mezcla para eliminar los trozos de coco rallado. Basta incorporar a este líquido 1 o 2 tazas de café y está listo para beber. Delicioso.

Como cualquier moca, el moca mexicano es una mezcla deliciosa de café y chocolate, dos compañeros naturales. Se toma una cucharadita jarabe de chocolate, el que se prefiera, y se mezcla con 1 taza de café. Se agrega una pizca de canela y otra de nuez moscada, y también un poco de azúcar, al gusto. Se puede añadir nata líquida, o se puede servir con nata montada flotando en la superficie. Nada mal.

El grog de café es una versión con café del vino especiado que se suele servir en invierno. Se pone un trozo de cáscara de naranja en el fondo de una taza grande, y también un trozo de cáscara de limón, si así se desea. Se mezcla 1 cucharadita de mantequilla, blanda, con 1 cucharada de azúcar morena, una pizca de clavo, nuez moscada y canela, todos molidos, claro y se echan a la taza. Ahora se añade el café y se mezcla. Se puede completar con agua caliente o con nata líquida escaldada. Si se usa nata líquida, puede omitirse la mantequilla.

Para hacer un café vienés, se derrite media onza de chocolate amargo en un cazo con 1-2 cucharadas de nata líquida. Se añade lentamente una media taza de café, batiendo hasta que empiece a aparecer espuma, y luego se deja reposar para que se asiente. Se pasa a la taza y se espolvorea canela molida y cacao en polvo por encima.

El café turco es simple, pero lo mejor es prepararlo en una cafetera turca tradicional, conocida como cezve, para hervir el café.  Si, el café turco se hierve y es una bebida fuerte.  Se vierte una taza de agua en la cafetera turca, y se puede añadir media cucharadita de azúcar, y se lleva a ebullición. Se retira del fuego y se añade 1 cucharadita bien colmada de café árabe finamente molido, casi como harina. Se remueve y se vuelve a poner al calor. Se retira cuando aparezca una capa de espuma. Después se deja que se asiente y se enfríe un poco. Se sirve con posos.

El café turco se puede servir aromatizado con especias, particularmente cardamomo, como cualquier café árabe, aunque la mayoría de los cafés árabes son muy suaves. En muchos casos la infusión tiene el color de una taza de té, no el color marrón oscuro del café al que estamos acostumbrados.

El café helado de Vietnam es para no perdérselo. Lo difícil es adquirir una prensa de café vietnamita. Si se tiene una, se pone el café molido en la prensa, y luego se vierte 1 cucharada de leche condensada en el fondo de una taza. Se vierte agua hirviendo sobre la prensa y deje que gotee sobre la leche. Se revuelve y se echa hielo.

Por supuesto, uno podría ahorrarse el problema de adquirir cafeteras turcas y prensas vietnamitas, y simplemente hacer una pequeña gira mundial para probar cafés, dejando que los establecimientos  locales hagan todo el esfuerzo. No es mala idea, en realidad.

Cafés especiales

En la década de 1930, los físicos empezaron a descubrir un zoológico lleno de partículas atómicas exóticas. Había muones y kaones y quién-sabe-cuantos-más-ones. Cuando se le habló de la lista de nuevas partículas al famoso físico Enrico Fermi, él dijo: "Si quisiera recordar tantos nombres, me habría convertido en botánico."

Pasa lo mismo con el café. Puede ser fascinante y delicioso, e incluso romántico, pero ¡Cuantos nombres!

Ahí está el elegante y sencillo café frappe, que se puede pronunciar con una "e" silenciosa, como frap, o con la “e” acentuada, como frapé; no está claro. Ampliamente consumido en Europa y América Latina, es un café expreso frío  con dos cucharaditas de azúcar, leche y hielo triturado. Hay variaciones a las que se le añade helado de vainilla, brandy y crema de cacao. Se bebe con paja, como si fuera un granizado.

La contraparte del inocente café frappe es el malvado capuchino Borgia, llamado así por la familia de famosos envenenadores. Pero cualquiera moriría por uno de estos vasos con 1/4 de taza de naranja pelada y 1 1/2 tazas de helado de chocolate. Parece un sueño. Se debe añadir también 6 cucharadas de zumo de naranja y 1/4 de taza de leche y 1 café expreso, se mezcla bien y cualquiera se siente capaz de hablar italiano del siglo XV.

De vuelta al siglo XXI, se puede probar un calipso. Se trata de 1 taza de café fuerte con 1-2 plátanos maduros y 2 tazas de helado de café. También se le pueden añadir 4 cucharadas de ron oscuro.

También hay un cafés con alcohol más simples. El carajillo es un café solo, puede ser expreso, al que se le añade un chorro de licor, ya sea brandy, orujo, o ron.

Y mientras estamos añadiendo alcohol al café, podemos mencionar uno misterioso, el café sabayón. La fiesta empieza con 1/4 de taza de Marsala seco con 1/4 de taza de azúcar. Se añaden cuatro yemas de huevo y una pizca de sal, luego se calienta mientras se bate hasta que la crema espese. Ahora se añade 1 taza de café, y es mejor escoger uno tostado al estilo italiano, a temperatura ambiente. Sirve como bebida, desayuno y una cura para la resaca, todo en uno.

En Nueva Orleans se sirve un café mardi gras que es 1/2 taza de nata líquida, 1/2 de taza de eggnog, y 1/2 de taza de Bourbon con 1 taza café americano fuerte y se obtiene una bebida para compartir. En Nueva Orleans, es muy normal hacer la infusión mezclando café y achicoria. Y también hay recetas que se preparan con achicoria y no café.

El café árabe es famoso por su sabor especiado a cardamomo. Y también el café turco, oscuro, fuerte y cortado con cardamomo. Pero no son los únicos cafés en los cuales se hace buen uso de esta especia. En Escandinavia se hace un café al cardamomo (cardamom kaffee) también. Se empieza con 1/8 de taza de brandy y 2 cucharaditas de curacao, 1 cucharadita de azúcar y un cardamomo, abierto y sin semillas. Se calienta en el microondas unos 10 segundos y se enciende. Después se mezcla con 1/2 taza de café fuerte.

A pesar de todos los nombres, que no son fáciles de recordar, hay que dar crédito a los muchos inventores de todas esas mezclas diferentes, y a su creatividad. Puede que no hayan inventado la bomba atómica, pero sus preparaciones ciertamente dan sacudidas.

Café con arte.