Utensilios de cocina que no rayan: qué materiales elegir

Espátulas, cucharas, cucharones y pinzas entran continuamente en contacto con nuestras sartenes y cazuelas. En las superficies antiadherentes, un utensilio inadecuado puede acabar dañando el revestimiento; y en materiales como el acero inoxidable, aunque los arañazos no tengan las mismas consecuencias, quizá también prefiramos evitarlos para conservar la superficie en buen estado.

La solución más evidente cuando queremos evitar arañazos es utilizar utensilios de materiales más suaves. Pero entonces surge otra pregunta: ¿qué material conviene utilizar en su lugar?

Silicona, madera, bambú y nylon son algunas de las alternativas más habituales. Todas son relativamente suaves para las superficies de cocción, pero se comportan de manera diferente frente al calor, el agua, el lavado y el uso cotidiano.

Silicona: flexible y resistente al calor

La silicona se ha convertido en uno de los materiales más habituales en los utensilios de cocina modernos, y no es difícil entender por qué. Es flexible, no tiene bordes duros y permite fabricar espátulas suficientemente finas para deslizarse debajo de los alimentos sin recurrir al metal.

Otra de sus ventajas es su resistencia al calor. Sin embargo, no todas las siliconas ni todos los utensilios son iguales, por lo que conviene comprobar siempre la temperatura máxima indicada por el fabricante.

También es preferible elegir productos fabricados específicamente para estar en contacto con alimentos y de procedencia fiable. Como ocurre con otros materiales utilizados en cocina, la normativa europea establece requisitos destinados a evitar que los utensilios transfieran a los alimentos sustancias en cantidades que puedan resultar perjudiciales.

Una opción de silicona: U-Taste

Para esta selección hemos elegido un juego de dos espátulas U-Taste, fabricadas en silicona y pensadas para trabajar sobre superficies delicadas.

Según el fabricante, soportan temperaturas de hasta 315 °C. Tienen un borde flexible y una estructura interior que proporciona firmeza, una combinación especialmente práctica para levantar o voltear alimentos.

Nos gusta también que sean solo dos piezas con funciones diferentes en lugar de uno de esos enormes juegos de utensilios de los que terminamos utilizando apenas unos cuantos.

Madera y bambú: la solución tradicional

Las cucharas de madera llevan generaciones en las cocinas y continúan siendo excelentes compañeras de sartenes y cazuelas. Son rígidas, agradables de manejar y suficientemente suaves para no arañar normalmente la superficie.

El bambú ofrece características parecidas. Aunque solemos tratarlo como una madera, botánicamente es una gramínea. Los utensilios fabricados con bambú son ligeros y resistentes y tienen además una ventaja evidente frente a los materiales plásticos: no se funden si accidentalmente los acercamos demasiado a una superficie caliente.

A cambio requieren algo más de cuidado. Es preferible lavarlos a mano, no dejarlos mucho tiempo sumergidos en agua y secarlos bien. Con el uso pueden desgastarse, astillarse o agrietarse y entonces conviene sustituirlos.

Hay además una pequeña trampa al comprar productos de bambú. Un utensilio fabricado en bambú no es lo mismo que un utensilio de plástico al que se han añadido fibras o polvo de bambú.

La Comisión Europea ha intervenido contra determinados materiales plásticos destinados al contacto con alimentos que incorporaban bambú y otros materiales vegetales no autorizados. En algunos productos se detectó una migración de melamina y formaldehído superior a los límites establecidos. Esto no afecta de la misma manera a un utensilio hecho realmente de bambú.

Por eso merece la pena comprobar la composición y no dejarse llevar únicamente por expresiones como natural, bambú o eco.

Una opción de bambú: Chef Pomodoro

El juego de Chef Pomodoro que hemos seleccionado contiene tres utensilios de unos 31-32 cm: una paleta, una cuchara y una cuchara calada.

La ficha especifica madera de bambú y señala que el producto no contiene plástico, BPS, PVC, ftalatos ni plomo. No es apto para lavavajillas, algo bastante lógico teniendo en cuenta el material.

Es una alternativa interesante para quien prefiera utensilios sencillos de material vegetal y no le importe dedicarles un poco más de cuidado.

Nylon: práctico, pero con más atención al calor

Los utensilios de nylon también resultan suaves para sartenes y cazuelas y llevan décadas utilizándose en las cocinas. Suelen ser ligeros, suficientemente rígidos y fáciles de limpiar.

La principal diferencia frente a la silicona está en su resistencia a las temperaturas elevadas. En este caso resulta especialmente importante respetar la temperatura máxima indicada por el fabricante y no dejar el utensilio apoyado innecesariamente dentro de una sartén caliente.

Esto no significa que el nylon sea poco adecuado para cocinar. Para entender mejor esas temperaturas, viene bien compararlas con las que encontramos habitualmente en la cocina.

¿Qué temperaturas alcanzamos al cocinar?

El agua hirviendo ronda los 100 °C a presión atmosférica normal, mientras que para freír en aceite suelen utilizarse temperaturas de unos 175-190 °C.

Estas cifras ayudan a poner en perspectiva los límites indicados por los fabricantes.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la temperatura del alimento o del aceite no tiene por qué coincidir con la de toda la superficie de la sartén. Una sartén vacía o una zona que no esté cubierta por alimentos puede alcanzar temperaturas bastante superiores. Por eso es mejor considerar estas cifras como límites del material y no como temperaturas a las que debamos someter habitualmente los utensilios.

Una opción de nylon: Lacor DUE

La línea DUE de Lacor es un buen ejemplo de este tipo de utensilio. La parte destinada a entrar en contacto con los alimentos está fabricada en nylon, mientras que el resto de la pieza es de acero inoxidable 18/10.

Lacor 68275 – Espátula Perforada DUE

Precio aproximado: 14,95€

5.0 / 5

Según Lacor, el nylon soporta temperaturas de hasta 210 °C. El fabricante indica también que los materiales empleados están aprobados para uso alimentario, no contienen BPA y que los utensilios pueden lavarse en el lavavajillas.

La gama incluye cuchara, cacillo, espumadera, servidor de espaguetis y diferentes tipos de espátulas. Para nuestra selección hemos escogido la espátula perforada DUE, una pieza especialmente útil para cocinar en sartén.

¿Silicona, bambú o nylon?

Los tres materiales pueden ayudarnos a evitar arañazos, pero ninguno tiene por qué ser la mejor opción para todo.

MaterialLo mejorA tener en cuenta
SiliconaFlexible, suave con las superficies y muy resistente al calorConviene elegir productos de calidad y respetar la temperatura indicada
BambúLigero, rígido, sin plástico y agradable de utilizarNecesita lavado a mano y un buen secado
NylonLigero, práctico y fácil de limpiarTiene menor resistencia térmica que muchas siliconas y conviene evitar el contacto prolongado con mucho calor

En realidad, tampoco es necesario escoger un único material. Una cuchara de bambú puede ser estupenda para remover un guiso; una espátula fina de silicona, muy cómoda para huevos, tortitas o alimentos delicados; y una espumadera de nylon puede resultar práctica para muchas tareas cotidianas.

Y estos utensilios no son exclusivos de las sartenes antiadherentes. También podemos utilizarlos en acero inoxidable y otros materiales cuando simplemente queremos evitar marcas y conservar las superficies lo mejor posible.

Al final, la elección depende tanto del tipo de utensilio como del material. Lo importante es que la superficie que entra en contacto con nuestro menaje sea adecuada para él y que utilicemos cada material dentro de sus límites.

Una buena sartén o cazuela puede acompañarnos durante muchos años. Elegir con qué la removemos parece un detalle pequeño, pero es una de las formas más sencillas de cuidarla.