Reformas en la cocina

Cuando el ambiente no es agradable o los aparatos no funcionas, es hora de reformar la cocina.

A veces hay cosas que no funcionan en la cocina, o cosas que nos gustaría cambiar para adaptarlas a nuestra forma de trabajo, incluso aunque toda la cocina tenga un aspecto poco atractivo, no siempre hace falta una cocina nueva.

Por ejemplo, el ambiente puede parecer completamente distinto simplemente cambiando la iluminación. Y puede parecer totalmente nueva si se cambia la pila y las encimeras. Incluso se pueden cambiar las puertas de los armarios, los frentes de los cajones, o pintar los muebles.

Cualquier persona que ha vivido en una casa durante algún tiempo,  o cualquiera que haya adquirido una casa para reformar, tendrá que plantarse tarde o temprano si es necesario instalar armarios nuevos o sólo hace falta cambiar las encimeras ¿Por qué cambiar todo el armario si su estructura es sólida y el espacio interior es adecuado?

Y en todo proyecto de reforma se puede contratar ayuda profesional. Es mejor que un profesional se ocupe de ciertas tareas, sobre todo si se necesita tocar la instalación del gas o una instalación eléctrica compleja, pero también hay cosas que puede hacer uno mismo.

Por supuesto, como en cualquier proyecto de decoración, para producir un resultado realmente destacado se requiere visión creativa. Es por eso principalmente que se paga a los diseñadores y a otros profesionales, y también para beneficiarse de su experiencia. Pero incluso esas dos cualidades se pueden adquirir con la práctica, suponiendo que el aficionado al bricolaje empieza con un mínimo de creatividad. Por suerte, casi todo el mundo tiene ese mínimo de creatividad.

Lo mejor para hacer turrón es un molde de madera. Puede improvisarse con cartón, o cartulina. Cortando un rectángulo de 25 x 15 cm, se marca una línea a 3 cm del borde, se doblan los lados, y se pegan las esquinas. Hacer un corte diagonal, pequeño, en las esquinas para doblarlas mejor. Forrar el molde con papel engrasado, sea cartón o madera.


Saludable

Las patatas hechas en el horno absorben menos grasa que las patatas fritas. Y las patatas cortadas gruesas absorben menos grasa que las patatas finas. Al fin y al cabo la grasa son calorías.