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Cuenco completo en 10 minutos
El cuenco completo (buddha bowl) no es una receta fija, sino una forma de montar la comida: cereal, proteína, verduras y un buen aliño, listo en 10 minutos con ingredientes ya preparados.
Chuletas de cordero con salsa de puerros y vino
Es una receta para quedar bien sin pasar horas en la cocina.
Ensalada especiada de carne
Esta ensalada especiada de carne es un plato luminoso y lleno de contrastes, en el que unos jugosos filetes de choto dorados a fuego vivo, hojas de ensalada frescas y un aderezo cremoso de cacahuete con un puntito picante. El pepino fresco, la cebolla morada y los tomates miniatura aportan color y frescura, mientras el sésamo del aliño y los cacahuetes tostados coronan el conjunto con su textura crujiente. Es un plato rápido de montar, pero con tanto matiz de sabor que parece que has pasado horas en la cocina.
Bolitas de patata para sopas y guisos
Estas bolitas de patata son pequeñas albóndigas cocidas pensadas para flotar en un buen caldo, recuerdan a buñuelos hervidos. En lugar de freírse, se cuecen directamente en el líquido caliente, donde se hinchan ligeramente y absorben todo el sabor del caldo. El resultado es una guarnición tierna y sabrosa que convierte una sopa sencilla en un plato reconfortante y completo, con ese punto saciante que aporta la patata.
Acompañadas de unas setas y servidas en su propio caldo de verduras, se convierten en un primer plato humilde pero lleno de matices.
Sopa de verduras en juliana
La sopa juliana sigue siendo un recurso magnífico para llevar a la mesa la verdura de temporada de la forma más reconfortante.
Sopa de macarrones
La sopa de macarrones es un primer plato sencillo y reconfortante, de esos que aparecen en los recetarios de toda la vida. Une la pasta corta con un buen caldo y un toque de tapioca que aporta cuerpo y suavidad. Es una sopa sencilla, ideal para una cena ligera o para abrir una comida familiar, rematada con queso rallado que se funde con el calor del caldo.
Ensalada de fideos chinos fríos con aderezo de jengibre y miso
Esta ensalada de fideos chinos fríos con aderezo de jengibre y miso es un plato tan refrescante como vibrante, en el que los fideos soba de trigo sarraceno se aderezan con un aliño cremoso, salado y ligeramente dulce, lleno de matices asiáticos. Verduras crujientes como el pepino, la zanahoria y el edamame aportan color, textura y frescura, mientras el sésamo tostado corona el conjunto con su aroma envolvente. Es un plato ligero y saciante a la vez, perfecto para los días de calor o para una comida rápida.
Ensalada de endibias con aliño de nata al cabrales
Esta ensalada es un entrante fresco y elegante, en el que el amargor característico de las endibias se suaviza con la textura tierna de los espárragos y una salsa cremosa de queso azul asturiano. El contraste es lo que la hace memorable: hojas crujientes y ligeramente amargas, espárragos jugosos y un aliño potente, salado y untuoso. Es un plato ideal como primero ligero o como aperitivo lucido para una comida especial.
Judías verdes con vinagreta de almendras
Las judías verdes con vinagreta de almendras son un entrante ligero y muy vistoso, perfecto también como guarnición de carnes y pescados. Las vainas se cuecen justo hasta quedar tiernas pero con un punto crujiente, y se visten con una vinagreta aromática en la que las almendras tostadas aportan cuerpo, sabor y una textura irresistible. Es un plato sencillo, saludable y luminoso, que ensalza el sabor de una verdura de temporada con muy pocos ingredientes.
Perritos calientes
El perrito caliente carga con una fama de comida rápida y poco recomendable que, bien mirado, no es culpa suya. Un perrito no es más que pan, salchicha y aderezo: todo depende de qué pan, qué salchicha y qué aderezo. Con un bollo integral, una salchicha de calidad y una buena corona de verduras y fermentados, el perrito caliente se convierte en una comida rápida perfectamente digna, lista en menos de diez minutos y con la que además se puede jugar sin fin.
Qué vino servir en una barbacoa: uno para cada cosa que sale de la parrilla
No hay un vino para la barbacoa: hay uno para cada plato. Qué servir con verduras, embutidos, pescado y carne a la brasa, y a qué temperatura.
Jarrete de ternera guisado
El jarrete de ternera guisado es un plato principal contundente, jugoso y aromático, de los que llenan la cocina de aromas que abren el apetito y reúnen a la familia alrededor de la mesa. La pieza, dorada primero a fuego vivo y luego cocida lentamente en un caldo perfumado con verduras y vino, se vuelve tan tierna que la carne se desprende del hueso con solo rozarla. Es un guiso tradicional.
Cintas con salsa marinera
Las almejas, o berberechos, se cocinan en un sofrito de ajo y tomate en aceite de oliva, aromatizado con un poco de vino blanco y perfumado con perejil fresco. El resultado es un plato ligero y aromático, que traslada la brisa del mar a la mesa en apenas media hora.
Berenjenas rellenas
La berenjena, vaciada y horneada, se convierte en un recipiente comestible que acoge un sofrito jugoso de carne picada de cerdo, tomate, cebolla y pimiento verde, ligado con un chorrito de vino blanco. Un manto de queso rallado gratinado remata el conjunto, que sale del horno dorado y burbujeante.
Potenciadores de sabor naturales
Hay potenciadores de sabor naturales que ya estaban en la despensa de siempre: umami, sal, ácido y el dorado. Se puede realzar cualquier plato sin aditivos.
Tiras de ternera con verduras
Las tiras de ternera con verduras son un plato principal jugoso y muy resultón, en el que la carne se saltea con una selección de hortalizas de temporada y se termina con un toque de salsa de soja que aporta profundidad y ese punto de sabor tan característico. Es un guiso ligero y lleno de color, perfecto para una comida de diario con la que cuidarse sin renunciar al gusto. El calabacín, la zanahoria y el pimiento verde aportan frescura, color y una textura crujiente que contrasta con la textura de la ternera.
Filete de ternera empanado al estilo vienés
El Wiener Schnitzel es uno de los platos más emblemáticos de la cocina austriaca: un fino filete de ternera empanado y frito hasta lograr una costra dorada, ligera y crujiente. Su encanto está en el contraste entre ese rebozado aireado, casi hojaldrado, y la carne tierna y jugosa del interior. Es un plato principal contundente pero elegante, que se sirve tradicionalmente con un gajo de limón y un acompañamiento sencillo, como una ensalada fresca o una ensalada de patata.
Cebollas rellenas
Las cebollas rellenas son un plato espectacular. La cebolla, cocida hasta quedar tierna y dulce, se convierte en un pequeño recipiente comestible que acoge un relleno mediterráneo de tomate, zanahoria, pimiento asado, anchoas y aceitunas. Gratinadas con queso, salen del horno doradas, jugosas y muy sabrosas. Es un entrante vistoso para una comida especial, aunque también funciona como plato principal ligero para la cena.
Canelones de verduras con bechamel al tomate
Los canelones de verduras con bechamel al tomate son un plato reconfortante que queda bien en cualquier mesa. Los canelones se rellenan con un guiso suave de hortalizas y se cubren con una bechamel ligada con tomate frito, dándole un color rosado, que aporta una cremosidad delicada y un punto ligeramente dulce. Funcionan de maravilla como primer plato.
Salchicha alemana al curry (currywurst)
La salchicha al curry, o currywurst, es uno de los bocados más populares de la cocina callejera alemana. Se trata de una salchicha tipo bratwurst, dorada, bañada en una salsa de kétchup especiada con curry y espolvoreada con más curry por encima. Frecuentemente se corta en rodajas.
Es un plato sencillo, contundente y muy sabroso, ideal como comida informal, tentempié generoso o cena rápida entre semana. Su gracia está en el contraste de la jugosa salchicha frente al punto dulce, ácido y especiado de la salsa.
Tarta de piña
La tarta de piña es un postre ligero y refrescante que combina una base crujiente de masa quebrada con un relleno cremoso de requesón, miel y piña. Es un dulce lucido pero sencillo, perfecto para rematar una comida o merienda especial sin pasar horas en la cocina. La gelatina aporta cuerpo al relleno, mientras que las rodajas de piña le dan un acabado vistoso y aromático.
Su gracia está en el contraste: la base horneada aporta un fondo firme y dorado, y el relleno frío, suave y sabroso, se funde con el dulzor natural de la piña.
Arroz con almejas y chorizo
El arroz con almejas y chorizo es un plato que reúne lo mejor de dos mundos: la frescura marina de las almejas y el carácter sabroso y especiado del chorizo. Es un arroz meloso, llamativo y muy aromático, perfecto para una comida familiar de fin de semana o para sorprender a los invitados sin complicaciones. El azafrán tiñe los granos de un precioso color amarillo, mientras que el pimiento verde y el sofrito aportan una base profunda de sabor.
Sardinas a la vinagreta
Las sardinas a la vinagreta son un plato de mercado humilde y muy resultón, ideal para aprovechar el mejor pescado azul de temporada. Las sardinas se doran en la sartén con ajo y guindilla, y se rematan con una vinagreta fresca que corta la grasa del pescado y realza todo su sabor. Es un plato perfecto como entrante o como segundo ligero. Mejor acompañado de unos tomatitos que aportan color y frescura.
Pollo y fideos chinos salteados al estilo tailandés
El salteado de pollo con fideos de arroz al estilo tailandés es un plato completo que resuelve una comida en media hora. Combina tiras de pollo doradas al wok, verduras y una salsa vibrante que equilibra dulce, ácido y salado con la fuerza de la lima, la salsa de chile y las hierbas frescas. Su gran ventaja es la rapidez: una vez picados todos los ingredientes, el salteado se hace en cuestión de minutos.