Cocina

Considerada como la forma de guisar, la cocina tiene algo de ciencia y mucho de arte.

Puede ser que en un principio se cocinaran los alimentos con el propósito de hacerlos más digestibles e higiénicos al librarlos de parásitos y microorganismos patógenos, y que la cocina haya evolucionado hasta convertirse en mucho más. Hoy en día, cocinamos tanto por placer, como para satisfacer nuestras necesidades dietéticas. La cocina tiene algo de ciencia y mucho de arte.

Pero no hay que olvidarse de los orígenes. Prevenir las enfermedades que se transmiten a través de los alimentos sigue siendo una prioridad al cocinar. Las buenas prácticas culinarias producen buenos platos, pero si descuidamos la higiene y no ponemos cuidado en como trabajamos, podemos encontrarnos con enfermedades y accidentes. Cualquier persona que cocina debería tener también una idea de las enfermedades y problemas que la falta de higiene culinaria y los malos hábitos pueden causar.

Incluso debemos tener cuidado al guardar los alimentos, los platos que están esperando para servirse, y los restos de platos cocinados. Dejar que se estropeen es tirar dinero a la basura. Por ello la conservación de los alimentos y como se aprovechan los restos son también temas que tratamos.

Encontraremos consejos prácticos sobre, como manejar los alimentos, condimentos, y las técnicas básicas. Veremos trucos muy útiles cuando hay problemas, y algunas ideas para hacer las cosas más rápido en la cocina.

Haremos, también, un viaje por las cocinas del mundo, continente a continente.

Detalle de palitos de queso. Primer plano.

Lo mejor para hacer turrón es un molde de madera. Puede improvisarse con cartón, o cartulina. Cortando un rectángulo de 25 x 15 cm, se marca una línea a 3 cm del borde, se doblan los lados, y se pegan las esquinas. Hacer un corte diagonal, pequeño, en las esquinas para doblarlas mejor. Forrar el molde con papel engrasado, sea cartón o madera.


Saludable

Las patatas hechas en el horno absorben menos grasa que las patatas fritas. Y las patatas cortadas gruesas absorben menos grasa que las patatas finas. Al fin y al cabo la grasa son calorías.