Dulces regalos para el día de San Valentín

Motivo para el día de San Valentín.

Sí, el cliché del título es uno de los más antiguos. Pero la tradición que hay detrás parece nueva, y la idea es tan buena como siempre lo ha sido. Chocolate, bombones, y otras golosinas son un regalo a la vez simbólico y delicioso. Con moderación, puede que incluso sea saludable. Será difícil encontrar un regalo mejor.

El punto principal es, por supuesto, que el chocolate tiene un sabor exquisito. Y nadie necesita sentirse culpable por disfrutarolo un poco. Después de todo, el Día de San Valentín sólo se celebra una vez al año. Y, normalmente, los regalos dulces tienen una tendencia a ser consumidos por otras personas, además del recipiente.

Pero si el tema de la salud es lo que más importa, siempre se puede regalar algo de fruta. Las fresas son dulces, sabrosas, sanas, y van perfectamente bien con el tema del Día de San Valentín. Son de color rojo y, a menudo asociado con el placer de los sentidos. También pueden compartirse. Regalar fresas por San Valentín no es una mala idea. Pero no se trata sólo de poner un montón de frutas en un recipiente. Deben vestirse de fiesta y la mejor forma es una cesta de regalo. Pueden combinarse con unas flores, unos bombones, o ambos. Y para quedar mejor, se puede incluir un animal de peluche. Exito garantizado.

Y más allá de la alegría que le dan al sentido del gusto, y el estímulo sensorial a los centros cerebrales, hay que considerar que los dulces son distinguidos. Ya sea una confección de pastelería diseñada especialmente para el día de San Valentín, o una manzana cubierta de un caramelo aderezado, un dulce siempre tiene algo elegante.

La elegancia y estilo pueden mostrarse tanto en el envoltorio como en los propios dulces. Una caja de bombones podría contener una selección tradicional. Pero la caja no tiene que ser el simple corazón rojo que es habitual. Puede decorarse con cintas y encajes. O bien, los dulces podrían descansar en una cesta tejida a mano en Perú, hecha con fibras vegetales locales que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo.

¿Quién diría que no a un ramo hecho de finas trufas de chocolate y regalices en lugar de delicadas rosas? No es tan difícil de montar. Puede ser la solución perfecta para los que desean regalar algo diferente. Si resulta que al objeto de nuestro deseo le gustan las galletas. Se puede escoger una lata que se parezca a las que existían en los tiempos de la tatara-tatara-abuelita, allá por el 1908 ¿Quién dice que no se puede combinar un delicioso regalo con la nostalgia? Después de todo, si el Día de San Valentín tiene algún siginificado es el sentimiento.

De hecho, ese regalo de San Valentín en realidad podría ser para la abuelita. Hoy en día, se le dan regalos de San Valentín a todo el mundo. Incluso la figura materna tradicional podrá apreciar el amor que se puso en la selección de una deliciosa variedad moderna de chocolata, o el esfuerzo y cariño que lleva el hacer dulces en casa.

¿Tratando de pensar en algo para ese amigo tan entrañable o ese compañero tan genial? Una recomendación sería un racimo de caramelos. No se trata de uvas ni de flores, aunque, también se pueden incluir. Pero este tipo de regalo es una oportunidad de dar algo verdaderamente personal. Se puede imprimir un mensaje especial en una tarjeta , mientras que los caramelos pueden seleccionarse según las preferencias individuales.

Dulce, elegante, sentimental... ¿Cuántas oportunidades tenemos de hacer un regalo así?