Comer menos pero más veces

Uno de los mayores placeres de la vida en España es irse de tapas, y merodear de bar en bar probando bocados pequeños y deliciosos de una enorme variedad de platos, acompañados de vez en cuando por una caña de cerveza o un vasito de vino, que también tienen sitio en una dieta saludable siempre que sea con moderación. Muchas personas están aplicando este estilo también a las comidas caseras.

Con tantas cosas buenas que hay ¿Por qué limitarse a probar sólo una o dos por comida? Además, puesto que siempre se va con prisas y llevamos una vida mucho más sedentaria, no siempre apetece una comida sustanciosa, particularmente a la hora de la cena. No es tan mala idea. Nuestro organismo está diseñado para comer poco varias veces al día y las comidas demasiado grandes nos hacen sentirnos pesados, adormilados y cansados mientras se está haciendo la digestión.

Los que deseen pasar de la rutina de tres comidas, más o menos suculentas, a cinco o seis más pequeñas deben saber que no es difícil de hacer. Se trata de reducir el tamaño de las raciones y aplicar la estrategia de hacer comidas divididas. Si acostumbramos a comer dos platos y postre, podemos dejar el postre para más tarde y tomarlo una o dos horas después.

Lo mejor para hacer turrón es un molde de madera. Puede improvisarse con cartón, o cartulina. Cortando un rectángulo de 25 x 15 cm, se marca una línea a 3 cm del borde, se doblan los lados, y se pegan las esquinas. Hacer un corte diagonal, pequeño, en las esquinas para doblarlas mejor. Forrar el molde con papel engrasado, sea cartón o madera.


Saludable

Las patatas hechas en el horno absorben menos grasa que las patatas fritas. Y las patatas cortadas gruesas absorben menos grasa que las patatas finas. Al fin y al cabo la grasa son calorías.