Decoración de huevos de Pascua

Decorar huevos de Pascua es una actividad creativa

huevos de Pascua decorados

La decoración de los huevos de Pascua es una tradición muy antigua. Como símbolo de la fertilidad, son una representación perfecta de la llegada de la primavera y de la nueva vida. Pero la decoración es más fácil cuando todo está preparado.

He aquí está una lista de las cosas que se necesitan para realizar este sencillo procedimiento:

  • Una cacerola grande
  • Vinagre
  • Pinceles
  • Acuarelas o tinte

Lo primero que hay que hacer es hervir los huevos hasta que están duros. No es obligatorio, ya que es posible pintar o teñir huevos frescos. Incluso se puede hacer un agujero en cada extremo, soplar por uno de ellos y hacer que el huevo salga por el otro lado. Pero son muy frágiles y es mucho más fácil trabajar con huevos duros.

No se deben colocar los huevos en agua ya hirviendo. La diferencia de temperatura hace que sea casi seguro que se rompa la cáscara. En vez de eso, se debe colocar el número de huevos deseado en una olla con agua fría y poner la olla a calentar. El agua debe ser suficiente para cubrir los huevos.

Añadir una cucharadita de vinagre de vino blanco al agua ayudará a que el colorante penetre en la cáscara un poco mejor, cubriéndola de manera más uniforme.

A medida que el agua se calienta, también lo hace el interior del huevo y se el interior se endurece. Bastarán unos cinco minutos hirviendo para los huevos que se van a servir en el plato. Los huevos que se van a decorar van a necesitar unos cuantos minutos más. Pero sin cocinarlos de más tampoco, ya que esto también puede hacer que se rompa la cáscara. Sin embargo, necesitan estar bien firmes para que sea más fácil manipularlos.

Cuando estén listos, se apaga el fuego y se deja que los huevos se enfríen dentro del agua, en la olla,  hasta que tanto el agua como los huevos estén a temperatura ambiente.

Una vez a temperatura ambiente, se retiran cuidadosamente los huevos de la olla y se pasan a otro recipiente. Después se meten en el refrigerador durante al menos una hora, para que se enfríen y se endurezcan aún más.

Ahora que cuando sea el momento de trabajar, habrá que sacar los huevos del refrigerador y dejar que alcancen la temperatura ambiente e nuevo. Ahora están listos para empezar con la decoración.

Las acuarelas son excelentes para pintar los huevos con cualquier diseño que desee. La cáscara las absorbe bien, pero pueden hacer falta varias capas para conseguir una cobertura uniforme, si este es el efecto deseado.

Los kits para decorar huevos son otra manera, muy conveniente, para decorarlos. Muchos de ellos tienen tintes de múltiples colores, plantillas y otras herramientas de dibujo.

Teñir el huevo de un solo color es la simplicidad misma. Sólo hay que colocar el huevo en una taza pequeña con el colorante durante unos 10 minutos. Después se retira y se deja secar sobre una toalla de papel, o de tela. Claro que esa toalla de tela tendrá que tirarse a la basura, o reservarla sólo para esa tarea. No quedará limpia por mucho que se lave.

Estos kits suelen traer un soporte de alambre que permite hacer huevos de dos colores, pues permite sumergir un extremo en una taza con un color durante unos minutos, dejar que se seque, y después sumergir el otro extremo en otro color.

También traen plantillas que permiten enmascarar y aplicar una serie de colores, uno detrás de otro. Pero es muy difícil aplicar más de tres colores de esta forma. Si hiciera falta utilizar más, pintar a mano es el camino a seguir. Una forma de producir huevos decorados con efecto de mármol es mezclar un poco de aceite vegetal con el tinte. Entonces, el colorante se adhiere siguiendo un patrón parecido a los dibujos que tiene el mármol y se consiguen huevos de Pascua con un aspecto impresionante.

Colorante rojo natural

Puede hacerse colorante rojo natural a partir de pieles de cebolla amarillas. Se hierve la piel de 15 cebollas a fuego lento con 2 cucharadas de vinagre blanco y 1 litro de agua durante 30 minutos. Se cuela el líquido y se deja enfriar hasta que alcance la temperatura ambiente. El resultado será un líquido de color naranja, pero cuando se hierven los huevos cubiertos por este líquido se pondrán de un color rojo precioso.