Cogido en la red: Adelgazar

Durante la cuarta semana de febrero hemos buscado noticas sobre adelgazamiento y dietas.

salmón

El mal humor engorda

Lo dice el refrán: Los duelos con pan son menos. Cierto. Cuando uno está enfadado, o triste, comer produce una sensación gratificante, y se tiende a no considerar el efecto de las calorías. Lo bueno es que lo opuesto también funciona. Si queremos cortar por lo sano esa afición excesiva a los dulces, hacer algo para mejorar nuestra disposición de ánimo es una estrategia efectiva. No se trata de estar contando chistes todo el rato, basta con hablar con alguien para levantarnos la moral. Ayuda hablar con un amigo, pero incluso entablar conversación con alguien que no conozcamos tan bien puede ayudarnos a levantar la moral, siempre que sea una persona positiva. Y resulta que cuando uno está bajo presión, el metabolismo se ralentiza y se queman menos calorías. La diferencia entre las calorías que quema una mujer tranquila y feliz y una en tensión después de una comida rica en grasa es de 104 calorias de promedio, según un estudio. Pues nada, a mantenera la moral, y a meditar, hacer yoga y tai-chi para mantener la calma.

Desayunar bien

Ya hemos oído muchas veces que la gente que desayuna bien tiende a engordar menos pues siente menos hambre después. Lo nuevo es que gente que varía mucho en el número de calorías que toman a la hora del desayuno tiende a tener cinturas más grandes. Conviene variar lo que se toma en el desayuno pero ser consistente en la cantidad de calorías. La rutina ayuda a estabilizar el nivel de azúcar en sangre, además de hacernos sentir satisfechos.

Buenas proteínas y ácidos grasos

Aparentemente, la gente que cambia carne por pescado o caza cuando hace dieta para adelgazar, puede llegar a perder tres veces más peso que si no hace ningún cambio. El pescado contiene ácidos grasos esenciales y la carne de caza suele ser menos grasa, y más rica en ácidos grasos beneficiosos que la de los animales de granja. Las algas también ayudan a adelgazar.

Nueces

Las nueces son sanas en cualquier momento pero a la hora de adelgazar, es mejor tomarlas solas que acompañadas. Un puñadito de almendras o cacahuetes como tentempié ayuda a matar el hambre mucho mejor que añadirlos a una ensalada.

Manzanas

La fibra y polifenoles de las manzanas, y específicamente manzanas Granny Smith, pueden ayudar a prevenir ciertos trastornos que conducen a la obesidad. Estos compuestos alcanzan el colon intactos, y allí fermentan y fomentan el crecimiento de la flora intestinal, que, a su vez, nos ayuda a mantenernos sanos y delgados.

A la hora de sentarse a comer

Cuanto más pequeña es la cuchara de servir, menos comemos. Es mejor utilizar cucharas pequeñas para servirnos, aunque sea más lento. También se come menos cuando el plato es opaco que cuando es de cristal transparente. Para batidos o bebidas que engorden, es mejor utilizar vasos estrechos y largos. Solemos servirnos más cantidad de líquido en vasos bajos y anchos que en vasos altos.

Es mejor comer sin música ni televisión. El ruido de fondo afecta a como apreciamos el sabor de los alimentos. Cuanto menos nos distraemos, apreciamos más el sabor de la comida y necesitamos comer menos para sentirnos satisfechos. Igualmente, comer a la luz de las velas nos hace comer durante más tiempo. Sentarse en una zona tranquila y bien iluminada es una buena estrategia cuando comemos fuera de casa. Y a la hora de decorar la mesa, es mejor poner una cesta de manzanas, o caramelos de menta. El aroma hace que nuestro cerebro piense que ya hemos comido. Oler algo con aroma a vainilla o canela antes de comer produce un efecto similar.