Ideas para la barbacoa y la parrilla más allá de la carne

Desde que el hombre salió de su cueva y descubrió el fuego, ha habido una obsesión por asar a la barbacoa.

Todas esas imágenes estereotipadas de hombres inclinados sobre la barbacoa mientras las mujeres hacen ensaladas resultan graciosas porque no se alejan mucho de la realidad. Muchos hombres prefieren cocinar a la barbacoa, a la brasa o a la parrilla al aire libre a usar la cocina de la casa. No les importa echar un jugoso trozo de carne sobre una rejilla de barras de metal al rojo vivo y mientras todo el resto disfruta del aroma de la carne dorándose y espera ansiosamente a hincarle el diente, pero solo entrarían en la cocina si no hubiera más remedio.

Sin embargo, las barbacoas han evolucionado más allá del instinto cazador del hombre de las cavernas. A veces entra en juego el recolector. Los cavernícolas domesticados de hoy en día han ampliado su repertorio Y utilizan la barbacoa para hacer otras cosas, además de carne.  

Las barbacoas se asocian con el verano, piscinas, jardines, patios, días de campo, pero eso no significa que tenga que ser la misma comida una y otra vez. Hay muchas otras cosas que se pueden preparar en una barbacoa, además de carne, incluso se puede hacer una paella.

Una buena parrilla de gas puede brindar todas los tipos de cocción que se necesitan. Desde la llama abierta hasta un fogón, un horno y un asador giratorio. Este tipo de parrillas tienen muchas posibilidades. La carne no tiene por qué ser el único plato que se cocine, ni siquiera tiene que ser el plato fuerte, cuando también se pueden hacer verduras, una sopa, un arroz e incluso un postre.

El pan

El pan cocinado a la parrilla es ligero y esponjoso y tiene una corteza crujiente irresistible. Los panes de la India son excelentes para la parrilla, como el pan naan, que generalmente se cocina en un horno tandur, o tandoor, sobre una llama abierta. Pizzas, tortillas de harina e incluso pan de maíz también se benefician del calor seco y el sabor ahumado de la parrilla.

Los panes planos son los panes más comunes para hacer sobre la parrilla, ya que se doran fácilmente y se cocinan rápidamente. Otros panes que son comunes son los panes artesanales italianos, como la chiabatta y la focaccia, que también son panes delgados que se cocinan relativamente rápido y admiten el sabor ahumado y el aspecto tostado.

Saborear lo dulce

Los postres cocinados a la parrilla presentan un perfil de sabor completamente diferente, cualquiera de los dulces que se hagan normalmente parecerán algo nuevo. Por ejemplo, se puede tostar sobre la parrilla una rebanada de bizcocho para después cubrirla con chocolate y pistachos tostados.

Se pueden cortar unos de plátanos por la mitad a lo largo y dorarlos a la brasa. Se pueden frotar con zumo de naranja para que queden ligeramente carbonizados. Los ponemos en una bandeja con bolas de helado y salpicamos un poco de ralladura de naranja por encima para completar el sabor. Seguro que algo así le encanta incluso a los cavernícolas primitivos.

Alimentos exóticos para una barbacoa

Los alimentos clásicos de una barbacoa, como la panceta, chuletitas, pollo, hamburguesas o salchichas, son excelentes, pero hay otros alimentos que no estamos tan acostumbrados a ver sobre la brasa que quedan sorprendentemente bien.

Salmón a la madera de cedro

Un plato para impresionar. Se empieza remojando una tabla de cedro en agua o en vinagre de sidra. Luego se adoba un filete de salmón entero, con piel, en una mezcla de aceite de oliva, zumo de limón y alcaparras. Cuanto más tiempo esté el pescado en el adobo, mejor será, y 6 horas es lo ideal.

Se calienta la parrilla de gas a fuego medio-bajo y cuando esté lista, se coloca la tabla de cedro húmeda sobre la rejilla y se pone el salmón sobre la tabla, con la piel hacia abajo. Vertemos un poco del adobo restante, alcaparras incluidas, sobre el salmón y bajamos la tapa. Esperamos pacientemente a que el salmón se haga, de 25 a 35 minutos. Una vez hecho, servimos el salmón sobre su tabla. La presentación es magnífica.

Tomates verdes a la parrilla

Los tomates verdes fritos son un plato clásico de la cocina norteamericana. Entonces, ¿por qué no tomates verdes a la parrilla? La parrilla es una forma más saludable de cocinarlos, especialmente si no se rebozan en pan rallado. Se cortan en rodajas gruesas, se sazonan con sal y pimienta y se ponen directamente sobre la parrilla o en una bandeja para asar. Si las rodajas son lo suficientemente gruesas, se puede usar una cesta metálica como las que se usan para pescado. Este es un aperitivo muy atractivo. Se pueden servir con una salsa para mojar.

Uvas

La fruta a la parrilla se carameliza y queda deliciosa. El mango o la piña son clásicos, pero ¿uvas? También pueden asarse a la parrilla. Tienen una buena cantidad de azúcares naturales que hacen que se caramelicen bien. Un racimo de uvas tintas, con un poco de aceite, se pueden convertir en una guarnición excepcional para un filete. Las uvas blancas van muy bien con pescado a la parrilla. Se ponen en una cesta metálica hasta y se dejan que se ablanden y comiencen a dorarse. Una pizca de sal proporciona el contraste que resaltará el sabor dulce.

Brochetas de salchicha y fruta

Cuando uno piensa en salchichas a la barbacoa, la asociación inmediata son perritos calientes. Y quedan muy bien así, pero se pueden hacer más cosas. Por ejemplo, cortamos las salchichas en trozos, agregamos un poco de fruta, un par de bonitos trozos de pimiento, ensartamos todo en unas brochetas y las ponemos sobre la parrilla. Podemos servirlas con una salsa hecha reduciendo zumo de fruta y salsa de soja. Todos estos sabores se complementan. La salchicha salada y la fruta dulce, hacen un contraste perfecto.

verduras a la parrilla con salsas