La imagen muestra un bol renversé, un cuenco montado al revés que se sirve volteándolo sobre el plato, símbolo de la fusión chino‑mauriciana. Es uno de los platos más emblemáticos de Mauricio. Tiene origen chino, adaptado a ingredientes y gustos locales.
Se monta dentro de un cuenco en capas:
Luego se coloca un plato encima y se le da la vuelta. Al levantar el cuenco, el contenido “volcado” queda perfectamente formado.