Cocina baja en grasas

La nutrición moderna resalta la importancia de preparar comidas saludables y bajas en grasa.

Afortunadamente para los cocineros, hay formas simples de reducir el contenido de grasa de la mayoría de los platos, o de sustituir la grasa utilizada por un tipo de grasa más sano. No hay necesidad de preocuparse, las recetas bajas en grasa también serán deliciosas.

Mantequilla en la cocina

Si la receta indica que los ingredientes se deben saltear o freír en mantequilla, sustituir la mantequilla por aceite vegetal reduce la cantidad de grasa saturada de inmediato. NO hay mucha diferencia entre el pescado frito en aceite de oliva o en mantequilla, por ejemplo.

Cuando se trata de bizcochos y tartas, es común sustituir la mantequilla por margarina. Pero hay que pensarlo antes. Está bien si la intención es utilizar una margarina sin productos animales para preparar un plato apto para una dieta vegetariana, pero incluso la margarina totalmente vegetal  puede tener un contenido alto en grasas saturadas.

La mantequilla suele dar mejor sabor y una consistencia más sólida, pero los bizcochos hechos con mantequilla se secan antes. Los bizcochos hechos con margarina pueden resultar un poco blandos, pero se mantienen suaves y jugosos durante más tiempo. Un bizcocho que se comerá en las siguientes 24 horas puede hacerse con mantequilla, mientras que uno que se prepara con unos días de antelación puede hacerse con una buena margarina.

La mantequilla derretida o el aceite vegetal son una opción mejor que la margarina para trabajar con pasta filo.

Queso

El queso se utiliza mucho en la cocina y puede ser una fuente de grasa innecesaria. Existen muchos tipos de queso populares con variaciones bajas en grasa,  aunque es necesario recordar que no se fundirán tan bien como los quesos con todo su contenido graso.

Una opción es usar una cantidad menor de lo que la receta recomienda, que se puede hacer en muchas ocasiones. Cuando se sustituye un tipo de queso por otro de sabor más fuerte, puede utilizarse una cantidad mucho menor sin que el plato pierda sabor.

Carne magra

La primera opción es escoger los cortes más magros para cada tipo de carne.

Una segunda opción es preparar la receta utilizando un tipo de carne que contenga menos grasa que la carne sugerida. Por ejemplo, se pueden preparar albóndigas de pavo en vez de albóndigas de carne de cerdo o de vaca cuando se trata de reducir el contenido de grasa saturada. Cuando se trata de platos en salsa, no se notará mucha diferencia; en otros casos habrá que experimentar con adobos y especias.

La clasificación de la carne por contenido en grasa de mayor a menor es:

cordero > cerdo > vaca o buey > ternera > pollo = pavo

Freír con poco aceite                                 

Se puede reducir la cantidad de aceite para freír sin perder sabor. Cuanto menos aceite hay en la sartén, menos absorberán los alimentos que se están friendo.

Un filete a la plancha se puede hacer aún con menos aceite si se utiliza un aerosol de cocina. En vez de hacer huevos fritos a la española, aunque son deliciosos, pueden hacerse huevos torneados – fritos en muy poco aceite y se les da la vuelta para terminarlos por el otro lado.

La sal extrae los jugos naturales de los alimentos. Sazonarlos antes de saltearlos o hacerlos a la plancha ayuda a reducir la cantidad de grasa necesaria para cocinarlos.

Es mucho más fácil freír con poca grasa si se utiliza una sartén antiadherente.

Tortills.