Comer saludablemente es un hábito a cultivar

Si quieres que tus hijos coman bien, predica con el ejemplo.

frutas, verduras y hortalizas son saludables

Una idea es el principio de una acción. Una acción que se repite es el inicio de un hábito. La vida es más fácil cuando se ha creado una colección de buenos hábitos. Las ideas tardan un poco de tiempo en convertirse en una costumbre y los hábitos alimenticios saludables no son diferentes. Hay que hacer las cosas despacio y perseverar. Pero cuando se trata de algo tan importante en la salud como la dieta, merece la pena totalmente crearlos. Especialmente, cuando se trata del tipo de dieta que probablemente seguirán nuestros hijos durante su vida.

Los niños siempre imitan a sus padres, así que darles buen ejemplo es el primer paso. Será muy difícil que cuando crezcan se tomen el tiempo de sentarse a comer en la mesa y disfrutar de la comida si siempre han comido con una pantalla delante. Tampoco comerán verduras si nunca han visto a su padre o madre hacerlo. Seguirán una dieta saludable de forma natural si eso es lo que han visto en casa. Y frecuentemente lo más difícil es que los niños coman suficiente fruta y verdura.

Si la idea de la dieta saludable es nueva en la familia, será difícil para todos. Lo mejor es empezar por hacer cambios sencillos y de uno en uno. Por ejemplo, empezar `por beber agua durante las comidas y no refrescos, ni zumos azucarados. Después se puede poner pasta o pan integral un día a la semana o empezar a servir al menos una verdura en las comidas. Cando la familia se sienta a la mesa, los niños pueden ver como sus padres disfrutan de los alimentos saludables y aprenden a preferirlos también.

El truco para que escojan las opciones saludables es hacérselo fácil. Si siempre hay un par de opciones saludables a mano para comer, los niños aprenden cuales son los alimentos saludables y también aprenden a escoger las opciones saludables.

¿Cuál es el peor enemigo para que los niños se acostumbren a comer sano? La presión de grupo. No importa cuán saludablemente se coma en casa, los niños seguramente verán a  otros que siguen una dieta menos beneficiosa en fiestas de cumpleaños, en el colegio o cuando se ven con sus amigos. NO sólo sentirán la tentación de probar alimentos no muy sanos pero que saben bien, sino que también querrán hacer lo que todos los otros niños hacen. Bueno, una vez al año, o hace daño. Si se han acostumbrado a comer saludablemente, no será más que eso, y si seguimos practicando las buenas costumbres, pronto volverán a la dieta saludable que han aprendido a apreciar y la disfrutarán de por vida.