Nutrición para niños en edad pre-escolar

Comer de todo.

Al comienzo de su segundo año de vida, los niños ya estarán preparados para compartir muchos de los platos que come toda la familia. Habrá que adaptar algunos platos para que no resulten grasientos o tengan salsas demasiado fuertes. Algunos niños todavía necesitarán comida triturada al principio.

A esta edad, los niños suelen ser muy activos y móviles, y todavía tiene períodos de crecimiento rápido. Es normal que los niños de esta edad tengan mucho apetito durante los períodos de crecimiento y que la comida no les interese tanto en los intervalos de tranquilidad. Además, están empezando a sentirse independientes y a escoger lo que les gusta y lo que no. Hay niños que comen de todo y otros que se niegan a probar nuevos alimentos. Por último, se distraen con facilidad y hay que animarles a que se concentren en la comida.

Su apetito es un buen indicador de lo que necesita.  No hay que forzarles a comer más de lo que quieren. Lo mejor es poner cantidades pequeñas en el plato. Y ofrecerles más si los niños aún tienen hambre. Si algo no les gusta, no es necesario hacer una tragedia, simplemente se les ofrece el mismo alimento en otra ocasión, o cocinado de otra forma.

Todavía necesitarán purés, comida blanda o cortada en trozos muy pequeños durante algún tiempo. Es una buena idea darles la cuchara y animarles a que coman solos para estimular su independencia y fomentar su curiosidad por la comida. Se pueden introducir platos más elaborados cuando los niños dominen el arte y sepan comer de la forma correcta, cogiendo bocados pequeños, masticando y tragando todo antes de meterse más comida en la boca.

Al comienzo del tercer año, muchos niños son capaces de comer prácticamente lo mismo que el resto de la familia, comen solos y lo hacen con bastante destreza, aunque no siempre puedan cortar un filete. También hay niños de dos años que escogen la hora de la comida para mostrar su independencia  y comprobar hasta donde pueden llegar.  Si se trata de niños caprichosos, lo mejor es no entrar en el juego y retirarles la comida si algo no les gusta.

Los niños son curiosos a esta edad, además,  intentan hacer lo que hacen los mayores y les gusta ayudar, así que se pueden encontrar formas para que el niño colabore al comprar y preparar la comida, o poner  la mesa. Se sentirá mucho más inclinado a comer lo que el mismo ha hecho. Sigue siendo una buena estrategia servir raciones pequeñas y presentadas de forma atractiva. No se trata de dibujar una cara o un animal en cada plato, sino servir platos variados, con alimentos de colores y raciones de tamaño infantil. Muchos niños se desaniman si ven grandes cantidades de comida apiladas en el plato.

Todavía se pueden encontrar sustitutos de los alimentos que no le entusiasman y no importa ser repetitivo en la forma de cocinarlos. Si le horroriza masticar carne cortada en trozos, puede seguir comiendo carne picada. Si no le gustan las verduras, puede comer más fruta, o viceversa. Se debe continuar sirviéndole la comida que le gusta mientras se intenta que pruebe cosas nuevas. Todo es más fácil cuando los niños comparten la mesa con los mayores. Muy pronto se dan cuenta de que la comida que aparece en los platos de los adultos está muy rica.

Adaptar las comidas familiares

No hay razón para que no coman lo mismo que los mayores aunque aún no se sienten a la mesa con todos. La adaptación tiene más que ver con la textura que con los ingredientes, con algunas excepciones. Al principio habrá que triturar los alimentos, después habrá que picarlos o cortarlos en trozos muy pequeños hasta que llegue el momento de que sean capaces de cortarlos ellos mismos.

Si se tritura la comida, puede añadirse agua hervida, leche o caldo bajo en sal para que el puré tenga la consistencia deseada.

Las comidas con muchas grasas saturadas, las salsas enriquecidas con vino o nata pueden resultar indigestos para los niños. Los chiles y guindillas son muy irritantes para las mucosas y es un gusto que es mejor adquirir más tarde. Si se está preparando una comida demasiado grasa o muy picante, conviene apartar una porción para los niños antes de añadir los ingredientes de los adultos.

No necesitan que todo sea soso y sin sabor, pero no les conviene el exceso de sal. Es mejor condimentar los platos con cebolla, ajo, hierbas y especias, en moderación, que depender demasiado de la sal.

Conviene cocer las verduras al vapor o en el horno de microondas porque así pierden menos nutrientes.

Lo que necesitan

Los niños de esta edad todavía necesitan mucha energía y todavía no comen raciones grandes, así que cada bocado cuenta. La leche entera es una buena fuente de la grasa que necesitan como fuente de energía y para continuar desarrollando su sistema nervioso, además de proporcionar el calcio que necesitan los huesos en crecimiento. Hay opiniones diversas en cuanto a la introducción de la leche semidesnatada y desnatada. Las más conservadoras recomiendan que los niños beban leche entera hasta los 7 años. Nadie recomienda introducir la leche semidesnatada antes de los dos años, y sólo si la dieta del niño contiene otros alimentos energéticos. Algunos pediatras recomiendan seguir con la leche de continuación hasta los dos años, como bebida, aunque se use leche de vaca, o de otro tipo, para cocinar.

En cuanto a la leche desnatada, no se debe introducir antes de los cinco años, a riesgo de que los niños dejen de recibir los nutrientes que necesitan. Pero hay muchos que no la consideran ni siquiera adecuada para los adultos, así que simplemente no recomiendan introducirla en la dieta.

Tampoco necesitan una dieta demasiado rica en fibra. Los alimentos que contienen mucha fibra hacen que los niños se sacien antes de que hayan recibido todos los nutrientes que necesitan. Además, la fibra puede obstaculizar la absorción de esos nutrientes durante la digestión.

Los niños deberían tomar algún alimento de cada uno de los cinco grupos cada día, aunque el tamaño de las raciones varíe según su edad y su apetito.

No hay que preocuparse si algunas veces o tienen tanto apetito. Se la dieta es lo suficientemente variada a lo largo de la semana, el que hagan una o dos comidas de capricho o que coman poco un día no va a hacer que tengan carencias alimentarias.

Necesidades nutricionales diarias para niños en edad pre-escolar (1-3 años)
  Energía Proteinas Calcio Hierro
Niñas:
Niños:
1.170 calorias
1.230 calorias
14,5 g 350 mg 6,9 mg

Sus necesidades energéticas encuentran en el rango entre 1.000 y 1.400 calorías diarias. Los niños suelen ser más activos que las niñas incluso a esta edad y necesitan comer un poquito más.

Estas cifras son solamente una guía sobre las necesidades calóricas en promedio para niños de esa edad. Habrá niñas que sean muy activas y niños muy tranquilos. También habrá períodos de crecimiento más rápido en los que el niño tendrá más apetito.

Cereales y patatas

Necesitan 3 a 4 raciones diarias.

Una ración es 1 rebanada de pan, 2 galletas de avena, 1/2 taza de pasta o arroz cocidos, 1 patata pequeña a mediana.

Fruta, verduras y hortalizas

Necesitan 4 a 6 raciones diarias.

Una ración es 1 pieza de fruta pequeña, 1/2 taza de macedonia de frutas, 3-4 cucharadas de guisantes cocidos, 125 ml zumo.

Leche y productos lácteos

Necsitan 3 raciones diarias.

Una ración es 200-250 ml de leche, 150 g de yogur, 30 g de queso. Deben ser productos con toda su grasa, los productos semidesnatados o desnatados no son recomendables.

Proteínas

Necesitan 1 o 2 raciones diarias.

Una ración son 150 g de pescado, 125 g de carne o pollo, 2 huevos, 1/2 a 3/4 taza de legumbres cocidas.