Ciruela

La ciruela es una de las frutas con hueso típica del verano. Las hay amarillas, rojas y claudias.

Todas las ciruelas son de la misma familia. Las ciruelas amarillas suelen ser más ácidas que las ciruelas rojas.

Las ciruelas claudias tienen una pulpa de color verde claro que es dulce y se separa fácilmente del hueso.

Cómo usar y conservar ciruelas

Las ciruelas para postre deben ser firmes al tacto y tienen una capa ligera de polvillo opaco. Deben rechazarse las que tengan onos parduzcos cerca del tallo o las que tengan pegotes de resina en la piel.

Las ciruelas claudias para postre deben tener un color verde ambarino. Las que tienen un color ocre dorado están pasadas.

Las ciruelas maduras empiezan a estar blandas y ceden ligeramente al apretarlas. Lo mejor es comerlas de inmediato o meterlas en el friggorífico.

Si todavía están algo duras, se pueden dejar un par de días en el frutero, a tempertura ambiente, y terminarán de madurar.

Las ciruelas en la cocina

Para hacer una tarta de ciruelas rápida, cubrir hojaldre ya extendido con ciruelas, lavadas, sin hueso y cortadas en rodajas, salpicando por encima bastante azúcar y un poco de ron. Hornear 20 minutos a 180-200º C.

Para hacder un magnífico postres de ciruelas, se pone un trozo de bizcocho en un cuenco y se moja con un poco de kirsch, se ponen encima rodajas de ciruela, crème fraîche o nata montada, y almendras picadas, mejor tostadas.

Un postre sencillo se hace poniendo trozos de ciruela con semillas de vainilla y ralladura de limón en una ensaladera y dejándolos reposar 1 hora para que los sabores se mezclen. Después se sirven con un yogur cremoso.

Se pueden ensartar trozos de ciruela, albaricoque o melocotón y piña en pinchos para hacer brochetas de fruta a la parrilla. O se pueden hacer borchetas en crudo añadiendo uvas, sin pepitas, y fresas.