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Cómo pelar pimientos

He visto una receta que pide pimientos pelados. Pelar tomates es pesado, pero pelar pimientos me parece imposible ¿cómo se pelan? 

(pregunta recibida a trevés del formulario de contacto)

Natural Mar, 21/05/2024 - 11:11

Ciertametne, su piel es tan fina que no pelarlos en crudo es prácticamente imposible y no merece la pena intentarlo. Son más fáciles de pelar si se asan parcialmente. 

Se inserta un tenedor en el extremo del tallo de los pimientos y se tuestan sobre la llama de gas o un quemador eléctrico, girándolos frequentemente, hasta que la piel se levantte y ennegrezca. Se envuelven los pimientos en un paño húmedo y caliente y se dejan reposar 30 minutos. empapado en agua caliente y déjalos reposar durante 30 minutos. 

La piel chamuscada se desprenderá fácilmente bajo el chorro de agua fría, y cualquier resto puede pelarse tirando de uno de los extremo. Si quedan algunos trozos de piel, no importa demasiado. 

Asar los pimientos así, parcialmente, también resalta su sabor.

El paño húmedo y caliente se prepara mojando un trapo de cocina limpio en agua muy caliente, escurriéndolo y retorciéndolo para eliminar casi toda el agua. Si no se tiene un paño de cocina a mano, dejar reposar los pimientos dentro de una bolsa de plástico (para uso alimentario) también ayuda a pelarlos más fácilmente. 

Otra opción es asar los pimientos en el horno hasta que la piel empiece a ennegrecerse y dejarlos enfriar hasta que se puedan manejar, con o sin trapo o bolsa de plástico.

Este método funciona tanto con pimientos verdes como con los de color rojo, amarillo o naranja.

Si los pimientos se van a usar para hacer una sopa, o una salsa, que se terminará con la batidora, puede que no haga falta pelarlos, bastará con freírlos o brasearlos. Las batidoras y robots de cocina modernos son muy potentes y probablemente no queden ni un solo trocito de piel para ver, o se puede colar la sopa para eliminarlos. Las sopas  y salsas quedan más fina si los pimientos se pelan antes, pero la diferencia suele ser tan pequeña que probablemente no compensa el esfuerzo, al menos no en la cocina diaria.