Como describir un vino

Describir un vino puede compararse a escribir un poema, no es tan fácil como parece. Cada experiencia de cata es única porque cada uno de nosotros es un individuo inimitable, con nuestros propios recuerdos de aromas y sabores guardados en la memoria, y un sentido del gusto y el olfato diferente al del cualquier otro.

Aquellos que tienen una nariz privilegiada son capaces de identificar aromas de sustancias realmente presentes en el vino. Aparte de identificar los sabores y aromas, los catadores tienen que explicar las impresiones que el vino ha creado en su mente. Por todas estas razones, no se puede decir que la descripción de un vino esté equivocada.

Cuando se trata de convertir impresiones en palabras, los catadores tienen que pedir prestado el vocabulario de otras áreas, incluyendo frutas, flores, especias, frutos secos, tipos de madera o metales. Hay algunas palabras catadores expertos utilizan habitualmente, tratando de buscar un terreno común. Estas palabras no son un estándar inmovible, puesto que varios términos describen conceptos análogos y, algunas veces, los catadores de vino le atribuyen significados diferentes a la misma palabra.

Una sugerencia: es una buena idea utilizar palabras de nuestras aficiones, o de otras áreas que conocemos bien. Hemos comparado el describir vino a escribir un poema, y las personas que no son especialmente buenas encontrando palabras que rimen nos entenderán perfectamente. Otros podrían pensar que un determinado vino es tan estimulante como sacar la trucha campeona del río – y esto es realmente emocionante para un pescador - o podríamos compararlo a una actuación impecable, a una sinfonía, una fiesta de salsa exuberante, un motor bien engrasado... Cada uno tenemos nuestro propio banco de experiencias.

Palabras que podemos usar para describir un vino

Las palabras que figuran a continuación pueden ayudarnos a escribir notas de degustación más precisas. Al menos, nos ayudarán a comprender mejor esas notas descriptivas hechas por catadores profesionales de vino y que siempre nos han parecido oscuras y difíciles de seguir.

Acido o acidulado - El vino contiene ácidos en concentraciones variadas y todos los vinos necesitan tener algo de ácido para mantener el equilibro, pero se considera una falta cuando la cantidad de ácido es excesiva, afecta al sabor y el vino es agrio.

Afrutado – Sabe a fruta, tiene el gusto y el aroma de algún tipo de fruta. Será un vino fresco y embriagador, con cuerpo, suave, fragrante, y rico, probablemente bien maduro.

Agresivo - Si la cantidad de ácido es tanta que hace que escuezan las encías, o el vino tiene tanto tanino que seca la garganta.

Amargo - En el caso del vino, tiene un sabor fuerte y desagradable, que se aprecia particularmente en la parte posterior de la lengua, normalmente causado por un exceso de taninos. No es un rasgo que ningún vino deba adquirir, con la excepción de algunos vinos tintos italianos, donde cierta amargura es una característica muy solicitada.

Amplio - Se dice de un vino generoso, con cuerpo, que llena la boca.

Aromático - Un vino que desprende un agradable perfume más intenso y variado que la norma, quizás con notas afrutadas que pueden apreciarse antes de degustar el vino. Algunas de las uvas que suelen producir vinos aromáticos son Sauvigno Blanc, Riesling, Gewurztraminer, y Muscat.

Astringente, áspero - Se refiere a la sensación abrasiva que producen algunos vinos debido a su alto contenido en taninos, ácido, o ambos. El vino puede parecer mordiente, ácido,o caústico, acre. Un alto contenido en tanino suele provocar una sensación de sequedad, similar a la que produciría una taza de te fuerte.

Audaz, atrevido, intrépido - Son términos que se aplican a un vino que casi se sale de la botella, un vino con cuerpo, aromas y sabores bien definidos, y dónde pueden distinguirse facilmente sus componentes.

Austero - Un vino al que le falta cuerpo, que carece de sabores afrutados y con algo de la sensación áspera que dejan los taninos y el ácido.

Avinagrado - Cuando el vino ha estado expuesto al aire, puede tomar un poco de olor y sabor a vinagre. El vinagre es ácido acético y se produce al fermentar el vino.

Bouquet - Un vino que tiene bouquet posee aromas complejos, con un sabor suficientemente intenso y equilibrado.

Brillante - Un adjetivo que puede usarse para describir a un vino blanco, con un color vivo, aromas intensos, y sabores marcados.

Carácter - Tanto en las personas como en los vinos, tener carácter significa tener una personalidad marcada, sustancia, e integridad.

Con cuerpo - Un vino que se siente en la boca, es robusto, rico, tiene textura, aroma, y sabor intentesos, tiene cierta fuerza y sustancia, relacionada con el contenido en alcohol, azúcar, y extractos. Podemos hablar de vinos ligeros o livianos, una buena cualidad en un vino blanco, o de vinos con mucho cuerpo, lo cual se considera un signo de calidad en un vino tinto. Hay vinos que pueden describirse como flacos o de cuerpo medio.

Equilibrado - Cuando se le aplica a un vino, significa que todos sus elementos están en perfecta armonía y ninguno destaca. ¿Qué elementos? Estamos hablando de la acidez relativa, grado de alcohol, sus cualidades frutales, los taninos, el azúcar, extractos, y otras características.

Grande - Un vino que produce una impresión importante. Probablemente se trata de un vino con mucho cuerpo, con un aroma intenso, o con sabor fuerte. Es probable que el vino contenga altos niveles de alcohol, taninos, características frutales, o una mezcla de todas estas características, pero todo en abundancia.

Potente - Un vino con mucho cuerpo y mucho alcohol.

Rancio – Un vino pasado, oxidado, no sabe bien.

Untuoso - Un vino rico y suave como la mantequilla. Los vinos que envejecen e barrica de roble a menudo adquieren, en mayor o menor grado, un aroma y sabor que recuerdan a la mantequilla. Cuando estos son muy marcados, se convierten en vinos untuosos.