Gastronomía y arte antiguo
La comida en el arte antiguo supone ofrendas, banquetes y el placer de la mesa.
En algún momento entre la cueva y la ciudad, la comida dejó de ser solo supervivencia y se convirtió en cultura. Las primeras civilizaciones que conocemos —Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma— no solo cultivaron la tierra y desarrollaron la cocina: también convirtieron la comida en materia de arte, de religión y de política. Lo que se comía, con quién se comía y cómo se representaba esa comida decía cosas precisas sobre el poder, las creencias y el lugar de cada persona en elmundo.
Esta página recorre esas cuatro grandes civilizaciones y el arte que dejaron sobre la mesa —literalmente—, con especial atención al legado romano en la PenínsulaIbérica, donde los mosaicos y frescos hispanorromanos conservan algunas de las imágenes gastronómicas más espléndidas de la Antigüedad.
Mesopotamia: la primera cocina escrita
Mesopotamia —el territorio entre el Tigris y el Éufrates, en el actual Iraq— es el lugar donde nació la escritura, y entre los primeros textos escritos queconservamos están recetas de cocina. Las tablillas cuneiformes del segundo milenio antes de Cristo recogen preparaciones elaboradas con carne, cereales, cebollas, puerros, ajo y especias. Son los documentos gastronómicos más antiguos del mundo.
El arte mesopotámico —relieves, sellos cilíndricos, esculturas— no desarrolló el bodegón como género, pero la comida aparece con frecuencia en escenas de banquete, festín y ofrenda. Los relieves asirios del palacio de Nínive muestran al rey Asurbanipal recostado en un diván mientras come y bebe con su reina en un jardín, rodeado de músicos y sirvientes. La vid, los dátiles y la cerveza —bebida fundamental en Mesopotamia, donde el agua no siempre era segura— aparecen entablillas e imágenes como elementos de civilización y prosperidad.
Lo que el arte mesopotámico establece ya con claridad es una ecuación que se repetirá durante siglos: la mesa bien provista como símbolo de poder legítimo. El reyque festeja es el rey que ha triunfado, que ha cumplido su contrato con los dioses y con su pueblo.
El antiguo Egipto: comer en esta vida y en la siguiente
En el antiguo Egipto, la comida en el arte tenía una función que va más allá de la representación: era provisión. Las pinturas y relieves de las tumbas no erandecoración en el sentido moderno de la palabra. Se creía que las imágenes de alimentos, una vez activadas por los rituales funerarios adecuados, se materializaríanen el más allá para alimentar al difunto durante la eternidad.
Las tumbas del Imperio Antiguo y del Imperio Nuevo están llenas de escenas de producción alimentaria: campos de trigo, rebaños de ganado, bodegas con ánforasde vino, panaderos amasando, pescadores tirando redes en el Nilo, cazadores en los cañaverales capturando aves. Son imágenes de una economía agrícolapróspera y organizada, pero también son promesas de abundancia eterna.
Los alimentos que aparecen más frecuentemente son el pan —representado en decenas de formas distintas—, la cerveza, el pescado del Nilo, las aves acuáticas, las cebollas, los higos y las granadas. La carne de buey era un lujo reservado a las élites y a los dioses: se ofrecía en los templos como alimento sagrado antes de ser distribuida entre los sacerdotes.
La Mesa de ofrendas es uno de los temas más recurrentes del arte funerario egipcio. Sobre una mesa o un altar se apilan con orden meticuloso panes, ánforas, flores de loto y trozos de carne. La representación es esquemática, casi ideográfica: no pretende reproducir la textura o el color reales de los alimentos, sinogarantizar su presencia y su abundancia en el más allá. La lista de ofrendas —a veces grabada junto a las imágenes— especifica cantidades y variedades con la precisión de un inventario.
La Grecia clásica: el banquete como ritual social
En la Grecia clásica, la comida en el arte giraba en torno a dos instituciones fundamentales: el sacrificio y el simposio. El sacrificio era el acto central de la religióngriega: el animal —un buey, un cerdo, una oveja— se mataba en honor a los dioses, y la carne se distribuía entre los participantes del rito. El arte griego representaestas escenas en cerámicas, frisos y altorrelieves con una regularidad que muestra hasta qué punto el sacrificio era el vínculo entre lo humano y lo divino.
El simposio —del griego symposion, literalmente "beber juntos"— era la reunión de hombres de la élite para beber vino mezclado con agua, conversar, escucharmúsica y recitar poesía. Las copas de cerámica de figuras rojas y negras que se conservan en los museos del mundo están llenas de escenas de simposio: hombres recostados en divanes, copas en alto, flautistas y bailarinas, jarras de vino circulando. Son documentos sociales tanto como artísticos.
La xenia —la hospitalidad sagrada— también dejó su huella en el arte griego. Ofrecer comida a un huésped era una obligación religiosa, no solo una costumbre. Los dioses podían presentarse disfrazados de viajeros para poner a prueba la generosidad de los mortales. La comida ofrecida en las imágenes de hospitalidad —fruta fresca, frutos secos, pan y vino— era sencilla pero cargada de significado moral.
Roma: el placer de la mesa y la imagen de la abundancia
Roma llevó la representación de la comida en el arte a un nivel de sofisticación y abundancia sin precedentes en el mundo antiguo. Los romanos ricos decorabansus comedores —los triclinia— con frescos y mosaicos que celebraban los placeres de la mesa con una sensualidad que no volvería a verse en el arte europeo hasta el Barroco holandés, más de mil años después.
Los frescos de Boscoreale y Herculano, conservados gracias a la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., muestran jarras de cristal, melocotones maduros, higosabiertos, granadas y pavos reales con una frescura que parece recién pintada. El xenia romano —término que los romanos adoptaron del griego para designar estetipo de representaciones de alimentos como regalo de hospitalidad— convirtió la fruta, el vino y el pan en símbolos de la generosidad del anfitrión.
El asarotos oikos: el suelo sin barrer
Uno de los temas más singulares del arte romano es el llamado asarotos oikos o "habitación sin barrer". Son mosaicos de suelos en los que se representan losrestos de un banquete esparcidos por el suelo: huesos de pollo, espinas de pescado, cáscaras de marisco, pepitas de uva, nueces a medio comer. El efecto es de unailusión óptica deliberada: el suelo parece sucio cuando en realidad está perfectamente limpio.
El ejemplo más famoso procede de Túnez y se conserva en el Museo del Bardo. Pero la tradición del asarotos oikos se extendió por todo el Imperio, incluida la Península Ibérica. Estos mosaicos eran una demostración de opulencia: solo un anfitrión muy rico podía permitirse desperdiciar tanta comida. Mostrar esosdesperdicios en el suelo de su comedor era casi una bravata de riqueza.
Roma en Hispania: los mosaicos hispanorromanos
La Península Ibérica fue una de las provincias más ricas y romanizadas del Imperio. Las ciudades hispanorromanas —Emérita Augusta (Mérida), Itálica(Santiponce, Sevilla), Caesaraugusta (Zaragoza), Barcino (Barcelona)— produjeron mosaicos y frescos de una calidad comparable a los mejores del mundoromano, y muchos de ellos tienen la comida como tema central.
En el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida se conservan mosaicos que representan escenas de caza, pesca y animales comestibles con un detalle minucioso. Los peces, las aves y los frutos del mar aparecen con la misma precisión naturalista que en los mejores ejemplos de la Roma metropolitana. Mérida, que fue capital de la provincia de Lusitania, era una ciudad imperial de primer orden, y su arte lo demuestra.
En Itálica —la primera ciudad romana fundada fuera de Italia, patria del emperador Trajano y del propio Adriano— se han encontrado pavimentos con representaciones de animales, banquetes y escenas de la vida cotidiana. El mosaico del triclinium de la Casa de los Pájaros muestra aves con una delicadeza quehace pensar tanto en representación artística como en menú potencial: palomas, perdices, patos, los mismos animales que aparecían en las mesas de los romanosricos.
Estos mosaicos hispanorromanos son el primer gran capítulo de la historia del arte gastronómico en España. Antes de Velázquez, antes de Zurbarán, antes de losbodegones del Siglo de Oro, los artistas de Hispania ya estaban pintando —en teselas de piedra y cerámica— la comida con orgullo y precisión.
Lo que el arte antiguo dice sobre la comida
Recorrer el arte de estas cuatro civilizaciones deja algunas ideas claras sobre cómo la Antigüedad entendía la relación entre gastronomía e imagen.
La comida como provisión sagrada es la idea más antigua: en Egipto, los alimentos representados en las tumbas garantizaban la vida eterna. Los sacrificios griegosy romanos convertían la comida en el vínculo entre los hombres y los dioses. Comer bien —o hacer que los dioses comieran bien— era un acto religioso antes queun placer personal.
La comida como marcador de estatus aparece con claridad en Mesopotamia, Grecia y Roma. Lo que comes, cómo lo presentas y con quién lo compartes define tulugar en la sociedad. La langosta y el pavo real del comedor romano son equivalentes funcionales al caviar y el champán en una fotografía de revista actual.
La comida como placer sensorial emerge con fuerza en el arte romano. Los frescos de Pompeya y Herculano, los mosaicos de Mérida, las naturalezas muertas con fruta y vidrio son una celebración del mundo material y de los placeres que ofrece. En ese sentido, el arte romano es el antepasado directo del bodegón europeoque florecerá más de mil años después.
Obras y lugares de referencia
- Tumbas de los nobles, Luxor (Egipto) — pinturas funerarias con escenas de agricultura, pesca y ofrendas alimentarias, Imperio Nuevo, h. 1550–1070 a.C.
- Relieve del banquete de Asurbanipal, Museo Británico (Londres) — el rey asirio comiendo en el jardín, h. 645 a.C.
- Cerámica griega de figuras rojas — escenas de simposio, Museo Arqueológico Nacional (Atenas) y colecciones en todo el mundo
- Frescos de la Villa de Boscoreale — naturalezas muertas romanas con fruta y jarras de vidrio, Metropolitan Museum of Art (Nueva York), h. 50–40 a.C.
- Mosaico del asarotos oikos, Museo del Bardo (Túnez) — el suelo sin barrer, copia de un original griego
- Mosaicos del Museo Nacional de Arte Romano, Mérida — escenas de caza, pesca y animales comestibles, ss. I–IV d.C.
- Casa de los Pájaros, Itálica (Santiponce, Sevilla) — mosaico con aves, muchas de ellas comestibles, s. II d.C.
- Naturaleza Muerta con Melocotones y Jarra de Cristal, Museo Nazionale di Napoli — fresco romano de Herculano