Manganeso

Aunque se considera un oligoelemento, el manganeso es sin duda uno de los minerales esenciales en cuanto a nuestro organismo se refiere. El manganeso interviene en varias funciones importantes, incluyendo la capacidad para curar las heridas, y el correcto crecimiento de los huesos, además de que es una parte integral de los procesos metabólicos. El manganeso también actúa como un antioxidante; y esta es una de sus funciones más importantes.

Los antioxidantes son necesarios para combatir los efectos potencialmente dañinos de los radicales libres. En particular, el manganeso ayuda a las mitocondrias a reducir su nivel de estrés oxidativo. Los niveles altos de estrés oxidativo,se asocian frecuentemente al consumo de grandes cantidades de oxígeno, como ocurre en las mitocondrias.

En cuanto al esqueleto se refiere, el manganeso es necesario para que puedan funcionar algunas de las enzimas implicadas en la formación del cartílago y el hueso. Sin un suministro adecuado de manganeso, la salud general de estos dos componentes esenciales del sistema esquelético se vería seriamente comprometida. El manganeso no sólo es necesario para ese tipo de encimas, sino que varias de las enzimas que intervienen en los procesos metabólicos del colesterol, los hidratos de carbono, y aminoácidos, se activan por el manganeso.

El cuerpo tiene una capacidad asombrosa para curar heridas, y esta capacidad implica la actuación de diferentes enzimas y aminoácidos. En concreto, el manganeso está implicado en la producción de colágeno, un agente clave para reparar tejidos. Cuando la piel está dañada, el cuerpo debe producir una cantidad de colágeno mayor de la que normalmente necestaría, y en ese momento el manganeso tiene mayor importancia.

Es necesaria la presencia de manganeso para que nuestro organismo sea capaz de usar varias vitaminas importantes, entre ellas la vitamina B1 y la vitamina C. El manganeso también interviene en la producción de la leche materna, la grasa, y varias de las hormonas sexuales.

Cantidades recomendadas

No existe una cantidad diaria recomendada establecida para este mineral, la recomendación general es de procurarse 1,0 mg / día. El manganeso no se absorbe fácilmente. Afortunadamente, sólo se necesitan cantidades muy pequeñas cantidades para que nuestro organismo pueda llevar a cabo las funciones mencionadas anteriormente. Una vez más, una dieta equilibrada proporcionará un suministro adecuado para una persona normal.

Un suministro adecuado de manganeso se consiguen fácilmente mediante el consumo de una dieta rica en verduras de hoja verde, cereales integrales y frutos secos. Nueces, almendras, cacahuetes, arroz integral, pan de trigo integral, todo tipo de alubia, espinacas, boniatos y batatas, aguacates, huevos y la piña son todos fuentes excelentes de est mineral. Los vegetarianos raramente tienen problemas por deficiencia de manganeso. Aunque el té, tanto verde como negro, es una buena fuente, los taninos presentes pueden afectar a la capacidad del cuerpo para absorber manganeso.

La deficiencia de manganeso

Si bien es cierto que hasta la fecha no existe una cantidad diaria recomendada establecida para este mineral, una deficiencia de manganeso puede resultar en una serie de condiciones serias. Pueden verse afectados los patrones de crecimiento normales, presentarse problemas reproductivos, un desarrollo anormal del sistema esquelético, disminución de la capacidad de tolerar la glucosa, y los problemas derivados de un metabolismo inadecuado. Una deficiencia de manganeso puede causar dolor en las articulaciones, y pérdida de memoria. Podría causar problemas, por ejemplo, con los discos de cartílago situados entre las vértebras. Un nivel elevado de azúcar en la sangre es otra situación potencialmente peligrosa. Una deficiencia prolongada podría producir osteoporosis, o diabetes.