Molibdeno

El molibdeno es uno de los minerales traza. Aunque se almacena en la mayoría de los tejidos de nuestro cuerpo, incluyendo el cerebro, el hígado, el bazo, los pulmones, los riñones, los huesos, y la piel, en general los niveles de este mineral dentro del cuerpo no son significativos. Pero aunque las cantidades de molibdeno en nuestro organismo no sean significativas, su función si lo es.

Nuestro organismo necesita molibdeno para producir muchas enzimas diferentes. Es un componente las encimas xantina oxidasa, que ayuda a eliminar purinas, aldehído oxidasa, y sulfito oxidasa. Esta última interviene en el metabolismo del azufre, ayudando a descomponer los sulfitos, y, aparte de ser necesaria para metabolizar proteínas que contienen azufre, ricas en los aminoácidos metionina y cisteína, es una de las razones por las cuales se le atribuyen al molibdeno propiedades antioxidantes. Los sulfitos son comunes en nuestra dieta, ya que se encuentran de forma natural en ciertos alimentos, y también se utilizan regularmente como conservantes. Si nuestro organismo no es capaz de metabolizar los sulfitos con suficiente rapidez, pueden producirse reacciones de tipo alérgico.

Como ocurre con muchos de los otros minerales, el molibdeno es necesario para que nuestro organismo sea capaz de metabolizar grasas, e hidratos de carbono. Es necesario para mantener el nivel de azúcar en la sangre, nos ayuda a mantenernos alerta, y se cree que ayuda a prevenir la caries dental.

El molibdeno también interviene en el metabolismo del cobre y del nitrógeno. Esta es otra razón por la cual se le atribuyen propiedades antioxidantes, pues ayuda a nuestro organismo a combatir las nitrosaminas, que se han relacionado con el desarrollo del cáncer. Aunque la lista de sus funciones no termina aquí, creemos que estas son suficientes como ejemplo.

Cantidades recomendadas 

Dado que los casos de deficiencia de molibdeno son raros, no se ha fijado oficialmente una cantidad diaria recomendada. Se sugiere una cantidad de 75 a 250 mcg  por día para los adultos.

Dónde se encuentra

Son buenas fuentes de este oligoelemento las legumbres, y particularmente las judías, las verduras de hoja verde, los guisantes, las habas, los cereales integrales, incluido el arroz, la levadura, hígado, riñones, y el agua, cuando es dura, lo cual significa que el agua contiene una gran cantidad de minerales.

Una vez que este mineral entra en el tracto gastrointestinal se absorbe fácilmente y también se elimina fácilmente elimina por los riñones.<

Deficiencia de molibdeno 

La deficiencia de molibdeno es extremadamente rara, y la única posibilidad de que se desarrolle es que se consuman exclusivamente alimentos que han sido cultivados en suelos que carecen de este importante mineral. Sin embargo, aunque rara, este tipo de deficiencia ocurre y cuando se produce, hay síntomas graves. Los síntomas incluyen desde irritabilidad  o fatiga, hasta un latido irregular. Puede haber una disminución en la cantidad de orina, y disminuir la velocidad de oxidación de ácidos grasos. También pueden presentarse problemas asociados con la boca, las encías y la visión. En los hombres, la impotencia puede incluirse como otro de los síntomas.

Este tipo de deficiencia también puede llegar a causar cáncer. Y debido a que se necesita molibdeno metabolizar los sulfitos y otros productos, su deficiencia puede causar la acumulación de sustancias no deseadas hasta niveles que son perjudiciales.