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Tarta de queso

La tarta de queso se ha convertido en uno de los platos más distintivos. Esta receta usa una base de galletas y mantequilla.

Ingredientes

175 gramos galletas (digestivas)
150 gramos azúcar (fino, 1/6 para la base)
75 gramos mantequilla (fundida, y un poco más para engrasar el molde)
450 gramos queso crema (doble crema)
2 huevos (batidos)
1 cucharadita esencia de vainilla

Instrucciones

Calentamos el horno a 180º C y engrasamos un molde desmontable de 18 cm con mantequilla.

Aplastamos las galletas hasta convertirlas en migas y ponemos las migas en un cuenco.

Añadimos 1/6 del azúcar (25 g en la receta original) y la mantequilla fundida. Mezclamos con las migas hasta que se forme una masa.

Distribuimos la masa de galleta por el fondo del molde, aplastando un poco para que la superficie quede uniforme.

Hacemos al horno durante 10 minutos. Dejamos que se enfríe un poco mientras preparamos el relleno.

En otro recipiente, ponemos el queso crema, con los huevos, la esencia de vainilla, y el azúcar restante (5/6 o 125 g en la receta original) y removemos para que se mezclen bien.

Echamos el relleno sobre el fondo de la tarta, aplanando la superficie con un cuchillo de de punta redondeada.

Dejamos que se haga en el horno durante 45-50 minutos, o hasta que el relleno adquiera una consistencia firme.

Dejamos que la tarta se enfríe completamente antes de retirar el molde. Podemos separar un poco los lados, si hiciera falta, cuando todavía está caliente.

Desmoldamos la tarta de queso y la refrigeramos hasta que sea el momento de servir.

Rendimiento
6 raciones
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 55 minutos
Tiempo total
1 hora, 25 minutos

La receta básica de la tarta de queso es un lienzo blanco maravilloso. Podemos añadir coberturas sencillas que cambian por completo el perfil de este postre. Estas coberturas aportan indulgencia sin ocultar la textura del queso.

Tarta de queso con arándanos azules: Esta es una de las combinaciones más clásicas y de un color verdaderamente impactante. Los arándanos aportan una acidez delicada y un toque muy saludable. 

Preparamos una compota rápida o utilizamos una mermelada de arándanos casera. Extendemos una capa generosa sobre la tarta cuando el postre esté completamente frío. Podemos decorar con algunos arándanos frescos. 

Tarta de queso con crema de limón (lemon curd): Fusiona culturas uniendo la densidad de la base americana con la tradición británica de la crema de cítricos. Una capa fina de crema de limón sobre la superficie fría añade una acidez vibrante que equilibra la riqueza del queso de forma espectacular. Podemos aplicar esta misma técnica utilizando crema de naranja o crema e lima para darle un matiz más dulce y aromático.

Tarta de queso con fresas o frambuesas: Para lograr un acabado fresco y sostenible, coronamos la tarta con frutos rojos frescos cortados justo antes de servir. La fruta cruda siempre aporta un sabor más auténtico y ligero. Para darle una textura líquida, un coulis casero de frambuesas trituradas con unas gotas de limón es un acompañamiento infalible.

Tarta con hilos de chocolate o caramelo: Para darle un perfil más cálido a la tarta, dejamos caer un hilo de chocolate negro fundido con alto porcentaje de cacao sobre cada porción al momento de emplatar. Un toque de caramelo ligero con una pizca de sal en escamas también funciona de maravilla. 

Consejos prácticos para coronar la tarta

El momento exacto para añadir la cobertura cambia el resultado final. Las mermeladas, las cremas de cítricos y las frutas frescas deben colocarse siempre sobre la tarta fría, preferiblemente tras varias horas de reposo en la nevera. Una base firme soporta el peso de los ingredientes superiores y evita que los jugos destrocen la miga.

Debemos elige siempre el equilibrio a la hora de decorar. El relleno de queso crema ya es denso y muy sabroso por sí solo. Las coberturas deben acompañar y aportar contraste, nunca sepultar el postre bajo centímetros de azúcar. Una capa fina es todo lo que necesitamos para conseguir un postre innovador, elegante y respetuoso con la receta original.

Notas

Para hacer migas, se meten las galletas en una bolsa de plástico y se cierra de forma que pueda escapar el aire. Se pone la bolsa encima de una mesa y se pasa el rodillo varias veces por encima del plástico, apretando no muy fuerte. Las galletas se machacan y las migas quedan recogidas en la bolsa.

La mantequilla se puede fundir unos segundos en el microondas a la potencia para descongelar, o calentarla a fuego suave.

Se puede mezclar el relleno con la ayuda de un batidor de mano a potencia media.              

Podemos adornar la tarta antes de servir. Desde lo más simple que es espolvorear por encima azúcar glas a la vainilla o chocolate rallado, hasta adornar con trozos de fruta, fresca o confitada, o un puré de fruta, gelatina de frutas o una salsa dulce espesa.

Si se sirve sin adornar, se puede acompañar de coulís de frambuesa o de fresa. También se pueden utilizar otras salsas dulces.

Se puede aromatizar la base de la tarta añadiendo 1/2 a 1 cucharadita de canela molida a las migas de galleta.

Para hacer una tarta más ligera, sustituir la mitad del queso crema por la misma cantidad de requesón. Deberá pasarse el requesón por un tamiz antes de incorporarlo a la tarta.

Origen

Cocina de Nueva York

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