Barbacoas bajas en grasa

piña a la parrilla

Durante el verano, la barbacoa suele estar caliente todo el tiempo. Y hay motivos, pues la comida hecha a la parrilla resulta particularmente apetitosa. El problema es que muchos de los alimentos que se hacen en la barbacoa son grasientos. Pero se puede disfrutar de una barbacoa sin grasa, o casi, y esto son buenas noticias para aquellos a quienes les gusta el sabor de la comida a la parrilla.

Exquisiteces a la parrilla que resultan saludables

¿Listos para sacar la parrilla este verano? Aquí hay algunas ideas para preparar creaciones deliciosas con la barbacoa y la parrilla que resultan ser platos bajos en grasa.

Piña a la parrilla

¿Quién se imaginaba que se podía asar la fruta en la barbacoa? Las rodajas piña tropical quedan muy bien. La parrilla concentra sus jugos y les da un sabor más dulce, ligeramente ahumado. Las rodajas de piña pueden presentarse como postre, acompañadas de nata montada o de helado, o servir de base para un postre más elaborado, pero también pueden servirse acompañando a una hamburguesa, pollo o cerdo asados a la parrilla.

Se empieza preparando la piña. Si es fresca, se pela y se corta en rodajas, quitando el centro si resulta demasiado duro. Si es de lata, es necesario escurrirla, reservando el zumo. Las rodajas de piña se pueden colocar directamente sobre la parrilla una vez que esté caliente. Ahora, hay que vigilarlos para que no se quemen, o se sequen. Deben retirarse del calor inmediatamente cuando empiecen a verse las marcas de la parrilla en la piña.

Verduras caramelizadas

También se pueden hacer verduras y hortalizas a la parrilla. Basta con ponerlas en un trozo de papel de aluminio, regarlas con un poquito de aceite de oliva virgen extra y cerrar el paquete dándole forma de tienda la campaña. El espacio hueco entre los alimentos y el papel de aluminio se convierte en un horno de convección y los cocina de forma uniforme. Si se salpican unas gotas de salsa de soja sobre las verduras, quedarán caramelizadas. Este método funciona con cebollas en rodajas, pimientos grandes cortados en tiras, pimientos pequeños picantes enteros, calabacines y calabaza en rodajas gruesas y planas.

Maíz asado

Esto sí que es un verdadero manjar. El maíz, aún en su cáscara, debe remojarse en agua fría durante una hora antes de asarlo. Esto elimina los bichos que pudiera tener, y que más vale no mencionar, y humedece el maíz y su cáscara evitando que se quemen al asarse en la parrilla. Cuando el maíz se ha remojado, se tira de la cáscara hacia abajo para quitar las barbas (filamentos) y luego se vuelve a subir la cáscara para cubrir el maíz, y se ata la punta con cordel mojado. Al cerrar la cáscara se crear una especie de convección dentro y así se asa el maíz. El maíz preparado se pone directamente sobre la parrilla y se deja asar durante aproximadamente treinta minutos. Una vez listo, se abre la cáscara y se puede condimentar con un poco de queso parmesano rallado, sal y mantequilla. Que no sea mucho queso o mantequilla para que este plato siga siendo bajo en grasas.