El verano es una estación llena de luz, color y, sobre todo, calor. Es un tiempo para disfrutar al aire libre, de días más largos y de una naturaleza en pleno esplendor. Pero también es una época en la que nuestro cuerpo necesita adaptarse a las altas temperaturas y mantenerse hidratado y nutrido. Por ello, la alimentación juega un papel crucial durante estos meses.