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Anís

¿Quién hubiera pensado que un miembro de la familia del perejil y del apio podría ser utilizado para hacer un licor excelente? Sin embargo, el anís o anisette, dicho en francés, es sólo eso, un excelente licor que se hace a partir de las semillas de anís.

Es una bebida popular en muchos países del sur de Europa, como Italia, Portugal, España, y Francia, país donde nació, y donde comparte el escenario con el pastís, una bebida similar pero que contiene también regaliz. Cuando se trata de hacer bebidas alcohólicas finas, los franceses son nada si no inventivos, ¿no? A quién, si no, se le iba a ocurrir crear un licor dulce mezclando las semillas molidas de una docena de diferentes plantas con un licor neutral, añadir con un jarabe dulce, y  destilar el producto hasta que alcance el 25% de alcohol, en volumen.

Que el contenido de alcohol sea inferior a otras bebidas espiritosas tiene muchas ventajas. Mientras que los 80 grados (40% en volumen) del whisky escocés son sin duda una delicia, a veces, pueden resultar un poco demasiado para una copa después de cenar. Pero el vino, con sólo el 8-12 %, puede no ser suficiente, aunque tenga un sabor delicioso. El anís se encuentra justo en medio, y puede darle el toque final perfecto a una buena comida.

Ese final perfecto es posible, por supuesto, porque el anís tiene un sabor ideal para ciertas ocasiones. Naturalmente, nadie argumentará demasiado fuerte que el anís sólo es apropiado después de luna comida. Después de un duro día de trabajo, después de un paseo a caballo vigoroso, o justo después de las 4:00 el sábado, porque nos apetece, son todos buenos momentos para tomar una copita de anís. Incluso puede ser un buen momento simplemente cuando hace calor, pues un poco de anís mezclado con agua muy fría, para hacer una palomita, es delicioso y refrescante.

Si el sabor de regaliz y los 50 grados de alcohol, le parecen a uno algo demasiado fuerte, el anís también es un ingrediente perfecto para una combinación. Cualquier persona apreciará fácilmente algunos de los nombres interesantes que tienen los cócteles hechos con esta clara, dulce bebida espiritosa.  

Hay licores ya embotellados que contienen anís, Galliano. Pero la ruleta rusa o el Dubonnet real son más que nombres fabulosos para un cóctel. Son un placentero regalo al paladar en cualquier momento que se escoja para disfrutarlos.

Hacer una ruleta rusa es la simplicidad misma. Basta verter 15 ml de Kahlua en un vaso de licor. Añadimos 15 ml de vodka, seguidos de 30 ml de anís. Revolvemos suavemente.

Debido a que el anís es una bebida individual, la preferencia personal gobierna en la forma en que se debe servir. Algunos lo prefieren a temperatura ambiente. Otros querrán beberlo enfriado a 4ºC durante al menos media hora !Está muy bueno si uno puede esperar tanto tiempo! Y otros prefieren que se vierta el anís lentamente sobre exactamente tres cubitos de hielo en un vaso pequeño. No hay nada mágico en el número de cubitos de hielo, pero las personas insisten en que las cosas se hagan  a su manera, ya se sabe.

De hecho, fabricar un tipo simple de anís no es, en si misma, una empresa tremendamente difícil y una persona a la que realmente le gustan las cosas a su manera, podría considerarlo una aventura que merece la pena.

Basta recoger algunas semillas de anís de las plantas de anís (pimpinella anisum) que crecen abundantementecerca del Mediterráneo... ¡Vaya! Esto no será factible para todo el mundo. Bien, entonces, las compramos. Molemos las semillas en un mortero, asegurándonos de que el aceite se distribuya bien. En un recipiente hermético, vertemos un litro de licor de grano de 80 grados de alcohol – o podemos usar vodka como sustituto. Agregamos 75-90 gramos del puré de semillas de anís. Lo dejamos reposar y el alcohol obtendrá el sabor a anís deseado.

El anís también se utiliza habitualmente para cocinar y hornear. Su sabor distintivo agrega profundidad y complejidad a platos como galletas, pasteles y salsas saladas. El extracto de anís, que se elabora a partir del anís, también se puede encontrar en muchas recetas de productos horneados.


El anetol es el compuesto químico que le da el sabor característico al anís, hinojo, el anís estrellado chino, y al regaliz. Es el responsable del color blanquecino que adquieren las bebidas anisadas al mezclarse con hielo o agua muy fría.

Otras bebidas anisadas

Pastís – se usa una mezcla de semillas de anís y de hinojo, otra planta que tamibién contiene anetol.

Ouzo – bebida anisada hecha en Grecia con anis, hinojo, y mástique, pistacia atlantica, una planta originaria de la isla de Chios.

Sambuca – bebida anisada italiana.

Arrak – bebida anisada árabe.

Ojén – bebida anisada española.

Raki o rakis – Bebida anisada turca.


Pacharán