Olla rápida (olla a presión)

Una olla que cocina los alimentos a mayor presión y en menos tiempo.

La olla rápida, conocida como olla exprés y olla a presión, es un recipiente de metal, con cierre hermético para que el vapor producido en el interior se acumule y aumente la presión interna, cocinando los alimentos con mayor rapidez. Una válvula regula la presión de vapor.

Deben seguirse las instrucciones del fabricante en cuanto al uso y los tiempos de cocción. Cada modelo de olla puede cocinar a una presión diferente y 1 minuto más o menos varía considerablemente los resultados.

Siempre hay que poner la cantidad mínima de líquido recomendada por el fabricante para que la olla pueda alcanzar la presión a la que funciona.

Y nunca hay que llenarla más de lo recomendado por el fabricante; de lo contrario, podría explotar. Si no hay instrucciones, no llenarla nunca más de 3/4 partes de su capacidad, y no más de 2/3 de su capacidad si se trata de cocer legumbres.

El tiempo de cocción se cuenta desde el momento en que la olla alcanza la presión deseada. Hay ollas a presión manuales, que se calientan sobre el fogón, y hay que esperar a que la válvula y empiecen a silbar para empezar a contar el tiempo y retirarlas del calor al terminar la cocción. Las ollas a presión eléctricas suelen ser programables y no es necesario contar tiempos ni apagarlas, aunque también suelen indicar con algún tipo de sonido que han alcanzado la presión necesaria.

Hay que esperar a que la olla baje a una presión normal para poder abrirla sin peligro. Si se deja que la presión baje de forma natural, puede tardar más de 30 minutos. En la mayoría de las ollas exprés se puede retirar la válvula para acelerar el proceso; a esto lo denominan el método rápido.

En el caso de ollas manuales, para que la presión salga más deprisa, apoya la olla rápida sobre una bayeta húmeda o deja caer un chorrito de agua fría sobre la tapa, sin que toque la válvula.