Glasa real
Se trata de un glaseado blanco que se endurece al secarse y por ello no pierde la forma. Sirve para decorar todo tipo de dulces y para "pegar" bizcochos y galletas de modo que no se separen.
Ingredientes
Instrucciones
Colocamos todos los ingredientes en un cuenco de loza y batimos con batidora eléctrica equipada con varillas hasta que la mezcla forme picos firmes, durante unos 9–10 minutos. El resultado será una crema espesa, blanca y brillante.
Podemos extenderla con la espátula o ponerla en la manga pastelera, con una boquilla estrecha, para hacer dibujos.
Notas
El cuenco de loza o metal es importante porque debe estar perfectamente limpio y libre de grasa; cualquier resto puede impedir que las claras monten bien.
Los picos son la señal de que la glasa está lista: al levantar las varillas, la mezcla debe formar puntas que se mantienen sin caerse. En ese punto, ya se puede ajustar la consistencia.
- Más azúcar glas para una glasa más densa (para delinear o pegar)
- Unas gotas de agua o zumo de limón si se quiere una glasa más fluida (para cubrir o rellenar)
Alternativamente, podemos batir a mano, con un batidor de varillas o una cuchara de madera, pero se tarda mucho más tiempo.
Para evitar el riesgo de infecciones, se puede sustituir la clara de huevo cruda por utilizar clara de huevo pasteurizada o merengue en polvo.
La glasa real se puede guardar durante unas horas en un recipiente hermético. Nunca se debe congelar.
Variaciones
La glasa real se puede colorear, pero deben usarse colorantes alimentarios en forma de pasta, nunca líquidos, y se recomienda mezclar la glasa con el colorante en recipientes desechables.