Limonada de frambuesa e hibisco
Podemos crear fácilmente bebidas refrescantes en nuestra cocina, como esta limonada de frambuesa e hibisco, sin recurrir a refrescos industriales demasiado dulces.
Ingredientes
Instrucciones
Si usamos frambuesas frescas, las trituramos bien. Pasamos este puré por un colador de malla fina para retirar las pequeñas semillas. Esto nos garantizará una textura mucho más limpia y agradable en boca al beber.
Tomamos un vaso alto de cristal (de unos 350 ml de capacidad). Vertemos primero el puré de frambuesa limpio, seguido del zumo de limón recién exprimido. Añadimos 20-30 ml de la infusión de hibisco ya frío y, si deseamos un toque más dulce, incorporamos un poco de almíbar o jarabe dulce. Con una cuchara larga, removemos vigorosamente para integrar estos sabores intensos.
Llenamos el vaso casi hasta el borde con cubitos de hielo. Finalmente, vertemos con delicadeza agua con gas, muy fría, hasta casi llenar el vaso. Introducimos la cuchara larga hasta el fondo del vaso y damos un par de vueltas suaves, elevando el puré rojo hacia la superficie para que se mezcle con el agua carbonatada sin romper las burbujas.
Para coronar el esfuerzo, dejamos caer un par de frambuesas frescas enteras sobre los hielos y colocamos un par de hojas de menta encima que aportarán un contraste de color y un aroma fresco. Servimos inmediatamente.
Notas
En vez de puré de frambuesa fresca, se puede usar un jarabe de calidad.
La infusión de hibisco se prepara poniendo 1 cucharada de flores secas de hibisco en una tetera o un tazón hondo. Se vierten 150 ml de agua muy caliente (a punto de ebullición) sobre las flores. Se tapa la infusión y se deja reposar 8-10 minutos. Pasado este tiempo, se cuela el líquido para retirar los restos de las flores. Una vez enfriado a temperatura ambiente, la infusión se guarda en la nevera para que se enfríe por completo.
Si se busca un sabor más denso y concentrado, se puede reducir la infusión de hibisco al fuego con un poco de azúcar para convertirla en un almíbar o jarabe de hibisco.
Variaciones
Si se prefiere una versión sin gas, se sustituye el agua carbonatada por agua de coco natural, lo que aporta un extra de electrolitos y un sutil sabor tropical.
Para transformar la limonada en un cóctel sofisticado para una cena especial, esta mezcla funciona de maravilla añadiendo 40 ml de un buen vodka o tequila blanco, integrando a la perfección la acidez del limón con la fuerza del destilado.