Breve historia de la pasta

Dónde y cuándo se sitúan los orígenes de la pasta depende en gran medida de cómo se defina lo que la pasta es.

Hay evidencia de que los antiguos etruscos ya preparaban una pasta de trigo y huevo, pero se cocía en el horno, no se hervía. Entonces ¿se puede considerar como pasta? Hay artefactos de hace 3.000 años que se parecen notablemente a las máquinas que se utilizan hoy en día para hacer pasta. Pero, naturalmente, el material con el que trabajaban no se ha conservado, así que no podemos saber si realmente se utilizaban para eso.

Ciertamente, los antiguos griegos hacían un tipo de masa plana que se asemeja lasaña. Y el proceso de mezclar trigo molido y huevo con agua se conocía desde mucho antes. Pero el resultado se cocinaba sobre piedras calientes. Calificar este proceso como “asar” es una cuestión semántica. Los romanos, en el siglo I DC, rápidamente siguieron el ejemplo con un plato que se hacía alternando capas de esta “lasaña” y carne o pescado.

En el siglo V DC, cocinar fideos era común, como se sabe por referencias del Talmud. Este registro escrito de la preparación de algo parecido a la pasta en tierras árabes proporciona base para la afirmación de que la práctica de cocinar pasta se extendió a Italia desde Arabia. Probablemente con la incursión de los árabes en Sicilia, quienes, sin duda, habrían traído con ellos un alimento que puede viajar bien. Por aquellas épocas, se producía en Palermo un producto a base de harina en forma de cinta o trozos de cuerda que podría considerarse pasta.

Durante un tiempo se pensó que fue Marco Polo, al regresar de China en 1295, quien trajo la pasta a Italia. Sin embargo, hay libros de recetas italianas escritos veinte años antes de esta fecha que contienen referencias a platos de pasta. Lo que es casi seguro es que marco Polo encontró la pasta en sus viajes. Ya que la civilización China es muy antigua, con una compleja cultura que se remonta a 5.000 años atrás, y lo más probable es que la pasta existiera en China desde mucho antes de su visita.

No importa dónde estuviera el origen, lo cierto es que la pasta se hizo más popular durante el siglo XIV y su uso se extendió al "Nuevo Mundo" cuando los exploradores españoles e italianos navegaron por los mares buscando nuevas tierras. Y también siguió extendiéndose en el “'Viejo Mundo” que siguió extendiéndose, donde los tubos de pasta eran un alimento en uso dentro los monasterios italianos durante el siglo XV. En el siglo XVII, la pasta era un alimento común en toda Italia. Y de allí se extendió a toda Europa.

En el Nuevo Mundo, la pasta creció en popularidad durante el siglo XVIII y en las postrimerías del siglo era un alimento que aparecía igualmente en la mesa de presidentes y plebeyos. Cuando el embajador estadounidense regresó de Francia en 1789, se trajo con el a un fabricante de macarrones, con los cuales deleitó a sus amigos.

Los macarrones con queso, uno de los platos más populares de la cocina norteamericana, fueron un plato disfrutado por muchos durante el período de la guerra civil americana en el siglo XIX (1859-1864) debido a su facilidad de preparación y almacenamiento, además de su satisfactorio sabor. Pero fue con la gran inmigración italiana al principio del siglo XX cuando la pasta se hizo realmente popular en América. Como resultado, se generalizó el consumo de espaguetis, lasaña y un gran número de otras formas. Y fue con el consumo extensivo de macarrones con queso - preparados y deshidratados, sólo necesitaban agua para convertirse en una comida - durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el plato se convirtió en un elemento básico de la dieta estadounidense, y todavía lo es muchas décadas después.

Los soldados americanos y sus macarrones con queso contribuyeron a hacer la pasta aun más popular en Europa, aunque haya sido la cocina italiana la principal influencia. Pero cualesquiera que sean sus verdaderos orígenes y su historia posterior, una cosa es segura. La pasta está aquí para quedarse.

espagueti al pesto