Equipo e ingredientes para hacer vinos caseros

Quien ha visitado alguna una finca vinícola o una bodega que produce vinos comercialmente, probablemente se haya ido con la impresión de que es un proceso de alta tecnología que sebe dejar a los profesionales. No es así. La humanidad lleva miles de años haciendo vino con un mínimo de equipo. Para hacer vino, ni hace falta ser un científico ni se necesita un gran presupuesto.

Equipo básico para la elaboración de vino    

Dicho en pocas palabras, la vinificación casera es simplemente la fermentación del mosto de uva, o el zumo de otras frutas y de otros ingredientes. El requisito número uno en cuanto a equipo para la producción casera de vino en casa es un recipiente para fermentarlo. El contenedor estándar para fermentar pequeñas cantidades de zumo es una garrafa de vidrio con una capacidad de 4 a 5 litros.

Un par de jarras deberían ser adecuadas para los principiantes que comienzan en pequeña escala, pero quienes desean hacer cantidades más grandes, deberían conseguir un cubo de plástico grande  que se pueda sellar. Debería ser relativamente fácil encontrar un cubo de este tipo del tamaño que se necesita. Es típico encontrar cubos con capacidades de 10, 15, 25 y 60 litros. Debe tratarse de plástico apto contener alimentos y no debería ser de colores. El tinte en el plástico puede filtrarse hacia el vino durante el proceso de fermentación y puede ser tóxico.

Las botellas de vino son algo que la mayoría de los bebedores de vino ya tendrán. Son reusables, pero deberán limpiarse y esterilizarse a fondo antes de volver a llenarlas, a menos que uno desee hacer vinagre. Deberán sellarse con corchos o tapones de algún tipo. Si se van a sellar con tapones de corcho, puede que se necesite una máquina taponadora.

Y harán falta etiquetas para las botellas.

Las garrafas donde fermenta el mosto se sellan con tapones especiales que impiden la entrada de aire del exterior pero permiten que se libere el gas producido a medida que avanza el proceso de fermentación. No son caros. Tampoco lo son los tubos de plástico y otros dispositivos que se usan para trasegar el vino.

No es imprescindible tenerlo, pero un hidrómetro es el mejor amigo del enólogo casero. Los hay sofisticados y los hay sencillos. De una forma u otra, todos miden la gravedad específica del líquido. Esto es lo que se necesita saber para vigilar la conversión del azúcar en alcohol durante el proceso de fermentación.

Hay otras herramientas que son útiles y quizás ya se tengan en casa. Son artículos como embudos y tamices, o gasa, para colar el vino; y no costarán mucho si fuera necesario conseguirlos.

Esta breve lista es todo lo que realmente necesita en cuanto a equipo para la elaboración de vino en casa, más uvas, fruta u otros ingredientes. En cuanto ingredientes, hay algunos adicionales que son recomendables, como ácido cítrico, azúcar, levadura, alguna sustancia que ayude a decantar los restos de levadura de vino, para limpiar el vino, y estabilizadores, para detener el proceso de fermentación cuando haya alcanzado el nivel ideal de alcohol.  

Si parece simple y barato, es porque lo es. Todo lo que necesita es algo de sentido común y paciencia mientras el vino madura antes de estar listo para embotellar y beber.

Ingredientes para hacer vino

 Una de las primeras preguntas que los principiantes hacen es que vino van a hacer y de qué fruta.

Las uvas son el producto favorito para Hacer vinos artesanos porque contienen los componentes necesarios en las proporciones correctas de forma natural. Pero se puede utilizar también una gran variedad de ingredientes, aparte de las uvas, para hacer vinos caseros, incluyendo la mayoría de las frutas, así como tubérculos, flores y hierbas. Es vital conseguir una buena receta que indique la combinación correcta de ingredientes para que el proceso funcione.

La levadura es uno de los elementos más importantes en la elaboración de vino. Es clave para que se produzca la fermentación alcohólica, o conversión del azúcar alcohol. Si se añade levadura,  no puede ser cualquier levadura que se encuentre por ahí.  Debe ser levadura  para vino, especialmente cultivada para hacer vino.

Se puede comprar levadura de vino estándar, pero hay varias cepas y diferentes cepas confieren un carácter ligeramente distinto al vino y fermentan a diferente ritmo. También hay levaduras de vino especializadas, creadas a partir de diferentes cultivares de uva.

Cuando se dan las circunstancias adecuadas, la levadura interactúa con el azúcar,  otro ingrediente vital para que se produzca vino. Que el contenido de azúcar sea el correcto es extremadamente importante. Si se utilizan uvas propias, se deben vendimiar en el momento adecuado, dependiendo de qué tan dulce, o cuán fuerte, se desee que sea el vino resultante.

Para asegurarse de que la levadura tenga suficiente alimento para mantener el proceso de fermentación con máxima eficiencia, es posible que se deba complementar el zumo base con algunos nutrientes específicos. El añadir suplementos nutricionales depende de cual sea el producto que se intenta conseguir.
 
El ácido es otro elemento importante en la elaboración artesanal de vinos. No sólo a  la levadura le gusta un cierto nivel de acidez, sino que mantener el pH correcto inhibe también el crecimiento de bacterias que puedan estropear el vino. Además, el grado de acidez también afecta el sabor del vino.

Hay otros ingredientes comúnmente utilizados en la elaboración de vinos caseros. La enzima péctica ayuda a romper la fibra de la fruta y se usa especialmente cuando el ingrediente principal es rico en pulpa.

Las tabletas con sulfitos son otro aditivo usado frecuentemente. Se añaden al mosto antes de agregar la levadura. Matan las bacterias y cualquier levadura salvaje que se produce de forma natural en la fruta, o sobre ella, y neutralizan el cloro, por ejemplo, del suministro de agua doméstica. A veces también se añaden sulfitos antes de embotellar el vino.

Cuando se hace vino tinto, el tanino es otro factor a considerar. El tanino afecta el sabor del vino y también a la forma cómo envejece. Algunas frutas contienen taninos naturales. La razón por la cual algunos vinos se someten a crianza en barricas de roble es porque esta madera contiene, entre otras sustancias, taninos que le infunden aroma y sabor al vino.

El ingrediente final para hacer vino casero es el agua. Algunas frutas, como las manzanas y las uvas, tienen suficiente agua para comenzar el proceso, otras necesitan que se añada agua. También se puede añadir agua para diluir el vino y ajustar la intensidad del sabor o reducir el nivel de acidez, sie fuera demasiado alto.

La vinificación no es una ciencia complicada, pero es un proceso delicado y se necesita una receta que produzca buenos resultados y buen entendimiento de cómo funciona el proceso y como  interactúan los ingredientes.

Cultivo de uvas

Para los aficionados al vino, el tipo de uva es el punto más importante, ya que un vino obtiene su sabor y carácter distintivos de las uvas. La personalidad de un vino depende en gran medida del viñedo donde la uva crece, ya que el suelo y el clima influyen poderosamente en sus características y en las del vino a través de las uvas.

Muchos vinos están hechos con más de un tipo de uva. Generalmente se hace para equilibrar las características del vino y realzar algunas de sus cualidades.

Cuando la elaboración de vino artesano es un pasatiempo establecido, cultivar las para producirlo es algo que vale la pena considerar. Cuando se usan uvas propias se reduce el coste de producción, y se tiene el máximo control sobre el producto final.

Para cultivar la vid, el clima y el suelo son claves. Lo primero es investigar que varietales se adaptan naturalmente a las condiciones climáticas locales. Una forma de encontrar una buena variedad para sus propósitos es ver qué tipos de uva crecen en los viñedos locales. Es posible que no se pueda cultivar una cierta variedad de uva ideal en esa zona, pero si el frío es un problema, basta recordar que las vides pueden florecer en un invernadero. La humedad puede ser la pesadilla de otro viticultor, ya que las vides suelen ser muy susceptibles al moho. Los veranos son cálidos y secos son algo bueno a la hora de cultivar vides. Hay que adaptar los ideales a las condiciones reales.

¿Cuánto espacio dedicar al cultivo de la vid? Depende de la uva escogida. Los diferentes tipos de uva también tienen rendimientos muy diferentes. Hacen falta muchas uvas para llenar un vaso de vino y es fácil de subestimar. Son necesarios cerca de 5 kilogramos de uvas para producir 4-5 litros de vino. Hay que tener en cuenta el hecho de que algunas uvas se perderán a causa de los insectos, aves y otras criaturas, a menos que las viñas se empapen en insecticida.

Las vides necesitan podarse y una inspección regular y minuciosa para detectar la presencia de insectos y plagas. El punto positivo es que una viña feliz y libre de enfermedades producirá uvas durante muchos años.

El último secreto es que las uvas deben recogerse en el momento adecuado, cuando su contenido de azúcar es óptimo.

Ya sea que tenga un pequeño viñedo o una parra creciendo sobre un enrejado, el hecho de cultivar las uvas le añade una nueva dimensión a la satisfacción que produce elaborar vino en casa.