Pescado a la plancha, parrilla o barbacoa

Un método más adecuado para pescados grasos, que también se puede adaptar a pescado blanco.

Aunque puede hacerse todo tipo de pescado a la parrilla, el pescado azul, que es graso por naturaleza, es el que queda mejor cocinado de esta forma. Las sardinas son un ejemplo excelente.

Normalmente basta con eviscerar y desescamar el pescado antes de asarlo a la parrilla. Quedará más jugoso si se hace con la piel. Si el pescado es grande, pueden hacerse algunos cortes para que el calor penetre de forma uniforme.

El pescado azul puede cocinarse en su propia grasa, pero será necesario pintar con aceite o mantequilla el pescado blando antes de asarlo a la parrilla. De otra forma, quedaría seco.

Es mejor asar el pescado a calor moderado y darle la vuelta una vez, a la mitad del tiempo de cocción, a menos que se trate de filetes muy finos.

Pescado grueso, rodajas gruesas: Asarlo a 10-15 cm de distancia de la fuente de calor durante 2 minutos por cada cm de grosor.

Pescado plano, filetes: Asarlo a 5 cm de la fuente de calor durante 2 minutos por cada cm de grosor.

Cuando el pescado se hace a la parrilla o barbacoa, se puede poner directamente sobre la rejilla o se puede usar una cesta metálica especial para la barbacoa. Si no se tiene una, se puede usar una sartén de hierro.

Cuando se hace un pescado entero, es mejor asarlo con piel. Así mantndrá mejor la forma. Si se hacen rodajas o filetes de pescado, deberán tener más de 1 cm de grosor para que no se pasen.

Los trozos pequeños de pescado se pueden asar a la parrilla como pinchos o brochetas.