Un menú terrorífico para celebrar Halloween

Cuando toda suerte de personajes aterradores se reúnen es mejor darles de comer antes de que causen daños nefastos.

Brujas, duendes, personajes populares de los programas infantiles, Frankestein y otros personajes monstruosos, están reunidos en el salón ¿Qué hacer para calmar a estas bestias salvajes y prevenir cualquier daño nefasto? Dáles de comer.

En un momento funesto, permitiste que esa criatura que habita el cuarto lleno de juguetes invite a sus amigos a celebrar una fiesta de Halloween, para después ir a hacer la ronda juntos. Las mamás y papás también han venido ¿Qué se les puede servir? Lo más simple sería echar mano de las tradicionales manzanas caramelizadas o el maíz dulce, pero Halloween es un buen momento para ser creativo con el menú. Así que vamos a meternos en el espíritu del día y vamos a presentar algunos tentempiés atroces que no olvidarán fácilmente.

Si se recibe a esos zombis y diablillos con un plato de magdalenas decoradas con calaveras, o una cesta de muffins decorados con telarañas, seguro que entrarán rápidamente en el ambiente. Un plato de dulce de dragón ayudará a captar la atención de más de un personaje de dibujos animados. Basta mezclar una pequeña cantidad de colorante alimentario rojo con un poco de mantequilla derretida y rociar este líquido sobre un cuenco de palomitas de maíz para tener algo de picar que encoja el corazón. Si se trata de brujas y hechiceros que necesitan algo repugnante, puedes servirlo pinchado en un palo. Basta con derretir queso y hacer girar la punta de un colín de pan en el queso derretido, tirando adentro y afuera hasta que tenga un pegote de buen tamaño. Se deja encima de papel encerado hasta que el queso se vuelva a solidificar, parece realmente asqueroso, pero resulta muy sabroso.

Sirve galletas caseras en un sombrero de bruja. Al hacerlas en casa puedes utilizar todo tipo de moldes para cortarlas y toda la fantasía del mundo para decorarlas. Y lo que es mejor, pueden prepararse con unos días de antelación y tu monstruo particular se lo pasará en grande ayudando a prepararlas. Puedes invitar a uno o dos amiguitos, con acompañantes si hace falta, a ayudar como una anticipación de la fiesta que vendrá después. En este contenedor improvisado pueden aparecer galletas en forma de fantasma, esqueletos, gatos, murciélagos o calabazas. Puedes presentar estas galletas a los monstruos que vengan de visita, para que ellos escojan su regalo. Si se envuelven en celofán y se atan con un lacito, pueden servir como recuerdo para llevar a casa.

Ya sea que estés entreteniendo a un grupo muertos vivientes o los primeros vampiros, se pueden crear una o dos tumbas comestibles que sirvan como centro de mesa, y seguro que hacen que estos cadáveres vuelvan a la vida. Una casa encantada y telarañas dulces quedarán muy bien para las brujas. una pieza central de las casas encantadas comestibles, lápidas y telas de araña dulce, está seguro de traer de vuelta a la tierra de los vivos. En cuanto a los padres y madres, seguro que todos apreciarán el hecho de haber calmado a sus duendes con algo saludable, así que cuidado con los ingredientes que usas.

¿Qué vienen ogros a cenar? Entonces no se pueden servir los mismos espaguetis con albóndigas y salsa de tomate de siempre. Será mejor convertir las albóndigas en ojos de monstruo. No es necesario cambiar de receta para hacer las albóndigas, basta insertar media aceituna rellena de pimiento morrón para que parezca una pupila inyectada en sangre. La salsa de tomate hará el resto del efecto. Ahora esa pasta mirará a los invitados mientras la comen.

 Un poco de colorante verde convierte cualquier bollo o pastel en algo deliciosamente mohoso, y también funciona con una salsa para mojar o una salsa a los cuatro quesos en para pasta. Si se añade orzo a cualquier guisado parecerá que está lleno de insectos. Para los más impresionables, bastará pasta con jamón y queso, pero a ese jamón y queso les daremos forma de huesos, gatos y vampiros, a mano o con un molde para galletas. Una sopa de tomate puede convertirse en una sopa sangrienta y se puede decorar con ojos o fantasmas hechos de queso crema. Un perrito caliente será un dedo cortado, sobre todo si se le pone un trozo de almendra fileteada, o de aceituna, como uña. También se pueden hacer dedos sangrientos con tiras de pechuga de pollo empanadas.

Y podemos regarlo todo con un ponche apto para vampiros.

Halloween es un tiempo para divertirse. No importa si se trata de una fiesta de niños o una para los adultos. De cualquier forma, las golosinas y la comida deben reflejar el  espíritu de la ocasión.

Lamentablemente vivimos en una época en la que las golosinas caseras no son adecuadas para ofrecerlas como regalo a los niños que llamen a la puerta y se deben guardar sólo para los invitados en la casa.

¿Y qué se hace cuando se quiere celebrar Halloween pero los invitados no son los típicos monstruos? La solución es inclinarse hacia una fiesta de la cosecha.

 

bizcochito de calabaza