Chef de campo

Cocinar en fuego del campamento requiere cierta habilidad y preparación.

¿Por qué acampar? Porque es una experiencia única, nos saca de nuestra zona cómoda, porque merece la pena estar cerca de la naturaleza y porque es algo magnífico para hacer en verano. Y no es necesario preocuparse mucho por la comida.  Probablemente las horas de las comidas cambien según las actividades del día. Tenemos algo para el desayuno y algo para la cena... ¿La comida del mediodía? Basta con preparar algunos bocadillos, ya que se suele estar demasiado ocupado disfrutando de la naturaleza para ponerse a cocinar, y, si es verano, seguro que hace demasiado calor para ponerse con el fuego. Y si se hace un desayuno abundante y una maravillosa cena en la hoguera, no se necesitará mucho más. Esperamos que esto funcione para casi todos.

Desayuno para el campista hambriento

Hora de levantarse, compañeros campistas ¡El desayuno está servido! Y no es cualquier desayuno, ni se trata de café con tostadas, ni son huevos revueltos a medio hacer con tocino quemado. Somos campistas con una misión, cocineros de campo sintiendo la llamada de la inspiración y la emoción de la comida recorriendo nuestras venas. Seremos creativos, además de adaptarnos a las circunstancias.

Mientras la mayoría del campamento todavía está durmiendo, es el momento ideal para salir de puntillas de la tienda, disfrutar la serena tranquilidad reinante y comenzar a preparar un desayuno que sea una obra maestra. Una tostada francesa resulta excelente cuando se come con el canto de las aves silvestres  como música de fondo. Un reconfortante desayuno completo, con chuletas de cordero, huevos revueltos, salchicha criolla y gachas, prepara a cualquiera para un largo día de trepar peñas y perseguir a los niños.

Si hay un río truchero cerca y uno tiene la suerte de contar con un pescador en el grupo. Se le puede enviar bien tempranito para que traiga unas cuantas truchas pequeñas para freírlas con tocino ahumado. El desayuno se puede rematar con galletas y miel. Las galletas son fáciles de hacer aunque no haya horno; se puede improvisar. Basta con preparar nuestra  receta favorita para hacer galletas y ponerlas en una  sartén de fondo grueso, cubriéndolas con otra sartén, que puede ser un poco más pequeña. Ponemos la sartén sobre  las brasas durante 5 minutos, le damos la vuelta a las galletas, las volvemos a tapar y las dejamos otros 5 minutos. El tiempo es una sugerencia. La temperaturas del carbón, o de la leña, varían de fuego en fuego, y habrá que controlar el proceso y comprobar cómo va periódicamente. Se pueden hacer bollos de canela de la misma forma, y van maravillosamente bien con las manzanas fritas.

Si uno se queda en un campamento organizado, la última mañana puede reunir a todos los nuevos amigos, pidiéndoles que traigan sus sobras. Se vuelve a calentar todo y se coloca estilo mesa abierta, se hacen algunos huevos revueltos y se envuelven en tortillas calientes como burritos improvisados. Será un maravilloso desayuno de despedida. Feliz acampada, y, um, parece ser que el café está en llamas.

La cena en la cocina de campo

A pesar de las picaduras de mosquitos, las quemaduras solares y las ortigas y otros encuentros con insectos y plantas venenosos, nada supera la diversión de acampar. Por supuesto, todas esas cosas son prevenibles y tratables, al igual que las hamburguesas que queman. Acampar cunado hace buen tiempo implica un fuego de campamento que se puede aprovechar para cocinar. Se oirán algunos ¡ay! Y se oirán muchos ¡qué rico!

La barbacoa, la parrilla, cocina sobre el fuego, las latas y comidas ya preparadas son típicas de la experiencia. Ya sea que uno arrastre en su propia barbacoa portátil o que se pueda usar las parrillas que algunos campamentos y parque naturales tienen ya instaladas en sitios designados, hay muchos platos diferentes y únicos que se pueden cocinar. Incluso algunas comidas rápidas, de las que se preparan cuando se llega tarde del trabajo y no hay mucho tiempo para guisar, tienen un sabor excelente cuando se hacen en una parrilla. Las grandes sartenes de hierro fundido y fondo grueso, funcionan muy bien cuando se cocina sobre un fuego abierto, siempre que se tenga cuidado con no agarrar el mango con las manos desnudas cuando el mango también es de hierro. En estas sartenes se pueden calentar tortillas y hacer fajitas.

Muchas personas que hacen una barbacoa optan por la comida fácil, como las hamburguesas, los perritos calientes y otros tipos de salchichas o panceta. Para ahorrar espacio en las neveras de campo, unos días antes de salir se pican cebollas, champiñones y pimientos, se mezclan con la carne picada, se forman las hamburguesas individuales y se congelan. Los perritos calientes pueden envolverse en masa de empanada, o masa para bollos, y cocinarse parcialmente. Entonces se envuelve cada uno en papel de aluminio y se echan a la hoguera para que terminen de hacerse y queden calientes. En cuanto a salchichas, es mejor escoger una longaniza o salchichas que no sean muy gruesas. Se pueden llevar en recipientes herméticos, a prueba de derrames, bien empapadas en cerveza o vino.

Un plato que queda realmente bien, y que despertará el apetito de todos los vecinos campistas en cuanto les llegue el aroma, son las chuletas de cordero a la brasa con adobo de ajo y romero. Si el cordero no es algo que se desee en el menú, la panceta o las chuletas de cerdo a la parrilla condimentadas con hierbas de monte son difíciles de superar. Se pueden envolver unas patatas en papel de aluminio y ponerlas en el fuego mientras se espera a que se formen las brasas y que se caliente la parrilla para tener un una guarnición deliciosa ¿Qué campista no ha asado patatas en una hoguera?  Y si existe alguno de esos, la recomendación es probarlo a la primera oportunidad.

El postre es fácil. Basta con llevar fruta. Si se quiere hacer algo un poco más especial, se pueden llevar fresas, ya lavadas y preparadas, con azúcar, bizcocho o tartaletas ya hechas y nata montada en lata. Así es fácil hacer una tarta, o tartaletas individuales, en unos pocos minutos. Y quien dice fresas, dice también frambuesas, arándanos azules y todo tipo de frutos del bosque.

Sólo queda recordar que se deben enfriar las neveras portátiles antes de meter  comida dentro y que se deben colocar los elementos más fríos en la parte inferior. Y que si uno quiere disfrutar verdaderamente de la experiencia y disfrutar del recuerdo durante mucho tiempo después, es mejor llevar repelente de insectos y protección solar.