Recetas rápidas y fáciles

Todos tenemos días en los que tenemos prisa y la comida está por hacer

Estamos cansados pero la familia tiene hambre. Necesitamos algo de comer y no queremos esperar. Pero tampoco queremos comprar comida ya preparada. Y no nos queda nada ya cocinado en el congelador. Es el momento de echar mano de una receta rápida y fácil.

Ya sea alguien que se dedique a la casa, estudie, trabaje a tiempo parcial o a tiempo completo, todos tenemos días de esos en los que estamos muy ocupados, más de lo habitual. No tenemos energía para hacer preparaciones elaboradas, ni el tiempo suficiente para esperar a que algo se cocine lentamente. Hace falta algo sustancioso, pero sencillo y rápido.

La clave para poder preparar apresuradamente una comida nutritiva es contar con varias recetas rápidas y fáciles que sean del gusto de la familia. Y asegurarse  de tener siempre en la despensa los  ingredientes para preparar esos platos. Y es una buena idea practicar a prepararlos unas cuantas veces, para que podamos cocinarlos casi con los ojos cerrados.

Algunas sugerencias

El pescado gratinado con queso no tarda mucho en hacerse ni mancha muchos cacharros. Es una buena opción como plato fuerte. Si lo servimos con brócoli al vapor y patatas cocidas en el horno de microondas, que se pueden hacer mientras se asa el pescado, tendremos una comida sencilla, rápida y saludable.

Donde no hay pescado es fácil que haya pollo y el pollo ennegrecido se hace en cuestión de minutos.

Las quesadillas con salsa de frijoles negros resultan un plato delicioso en verano. Se pueden servir por separado o cocinar las quesadillas con algo de salsa como relleno. Es cierto que la salsa de frijoles negros está mejor si se refrigera durante varias horas, pero no queda nada mal aun cuando no se tenga tanto tiempo. Esta combinación es  adecuada para un día sin carne o para aplacar el hambre de un vegetariano.