Recetas con patatas
Cocido gallego
El cocido gallego es un monumento a la cocina de aprovechamiento, donde cada parte del cerdo, junto a las verduras de la huerta gallega y las legumbres, se unen en una cocción lenta y paciente para dar lugar a un festín inolvidable.
La clave de un buen cocido gallego está en la calidad de los ingredientes y el desalado previo.
Patatas y zanahorias guisadas
A veces los platos más sencillos son los más apetecibles y los que tienen un sabor más auténtico. Estas patatas y zanahorias guisadas son un ejemplo. Utilizando ingredientes básicos de la despensa, se crea un guiso reconfortante que nos recuerda que no hacen falta lujos para comer bien.
El secreto de este plato reside en la técnica: al añadir un poco de harina al sofrito y mojarlo con caldo, creamos una salsa ligada, casi una velouté ligera, que abraza las verduras y concentra todo su sabor. El toque final de vino blanco aporta una acidez brillante que equilibra el dulzor natural de la zanahoria cocida.
Boxty
Lo que hace especial al boxty, y lo diferencia de otras tortitas de patata es su textura única. Se consigue mezclando patata cruda rallada con puré de patata cocida. El resultado es un híbrido inesperado: tiene el cuerpo suave de una tortita pero con esas notas rústicas y terrosas de la patata fresca. Es crujiente por fuera, denso y tierno por dentro, y absolutamente versátil.
En Irlanda se suelen comer en el desayuno como parte del famoso "Ulster Fry", pero es igual de delicioso en una cena ligera, acompañado de salmón ahumado y crema agria, o simplemente con un poco de mantequilla fundida.
Picana boliviana
Su característica principal es la mezcla de carnes (vacuno, cordero, cerdo y pollo) cocinadas lentamente con vino, cerveza y especias aromáticas, junto a los infaltables tubérculos andinos y el maíz. Es un plato que reconforta el alma y combate el frío de las alturas, perfecto para disfrutar en compañía.
Bacalao de Navidad (bacalhau da Consoada)
Este plato es un tributo a la calidad de la materia prima. Cuando los ingredientes son excepcionales, no necesitan máscaras. El secreto de esta receta no está en una técnica compleja, sino en los tiempos de cocción y, sobre todo, en el generoso chorro de aceite de oliva virgen extra que une todos los elementos en el plato.
Gratinado de lentejas y puré de patata
Lentejas guisadas con verduras y un sabroso caldo vegetal hasta tener la textura de una boloñesa, todo cubierto con puré de patatas con un toque de parmesano y nuez moscada. Ideal para una cena nutritiva y completa.
Sopa completa
Una sopa inspirada en la cocina de Cerdeña, nutritiva, sustanciosa, sabrosa y perfecta para aprovechar las verduras de temporada.
Patatas a la importancia
Un plato de patatas sencillo y sabroso con una presentación excelente, incluso puede servirse a invitados.
Patatas chips caseras
Patatas fritas en rodajas muy finas, fritas hasta quedar secas, doradas y crujientes, sazonadas con sal o con otros sabores.
Suelen freírse solamente una vez, en lotes pequeños.
Patatas fritas (en cuadraditos o bolas)
Se fríen casi igual que las patatas cortadas en varitas, pero no del todo. La forma cambia el tiempo de cocción, la textura y el tamaño de la superficie crujiente.
Patatas fritas
Crujientes y doradas por fuera, tiernas por dentro, así son las patatas fritas cuando se hacen bien y siempre invitan a coger una más. Con el método de la doble fritura, quedan perfectas.
Pescado hervido con lima
Una sopa de pescado con lima, cocida a fuego suave con patatas, cebollas, un poco de mantequilla y, a veces, un chile picante. Suele servirse como desayuno como plato reconfortante después de una noche fuera. Se acompaña con Johnny cake o gachas de maíz.