Recetas con cebolla
Pozole blanco
Los protagonistas del pozole blanco son el maíz y el caldo limpio, profundo y reconfortante. La magia ocurre en la mesa, cuando los comensales añaden a su plato una variedad de guarniciones frescas y salsas picantes.
Chilpozonte
El chilpozonte es una especie de mole de olla pero más ligero, con una personalidad ahumada inconfundible gracias a los chiles secos y un notas profundas de hierba que le da el epazote.
Para hacer chilpozonte se prepara primero el caldo y, mientras el caldo se hace, la salsa ahumada y los chochoyotes. Después se cuece el chayote y la salsa con el caldo, par terminar añadiendo las verduras y los chochoyotes.
Picana boliviana
Su característica principal es la mezcla de carnes (vacuno, cordero, cerdo y pollo) cocinadas lentamente con vino, cerveza y especias aromáticas, junto a los infaltables tubérculos andinos y el maíz. Es un plato que reconforta el alma y combate el frío de las alturas, perfecto para disfrutar en compañía.
Matapa
La matapa es un guiso ligero o una sopa muy espesa y verde, hecha con hojas de yuca, cacahuetes molidos y leche de coco. Es un plato rico en hierro y proteínas.
Gratinado de lentejas y puré de patata
Lentejas guisadas con verduras y un sabroso caldo vegetal hasta tener la textura de una boloñesa, todo cubierto con puré de patatas con un toque de parmesano y nuez moscada. Ideal para una cena nutritiva y completa.
Pilte de pollo
El pilte consiste en carne (tradicionalmente pollo o cerdo, aunque también se hace con pescado de río) marinada en un adobo rojo vibrante, envuelta en hojas fragantes y cocida al vapor en su propio jugo. El resultado es un plato increíblemente tierno, saludable y aromático, donde la hoja no es solo un envoltorio, sino un ingrediente que infunde sabor a cada bocado.Es como n tamal
Cazuela de salchichas con manzana y cebolla
Hay combinaciones de sabores que son clásicos por una razón. Lo dulce y lo salado, cuando se unen en armonía, crean platos reconfortantes que nos recuerdan a la cocina de casa, a esos guisos lentos que llenan la cocina de aromas increíbles. Esta cazuela de salchichas con manzana y cebolla es un ejemplo perfecto de esa magia culinaria, un plato robusto y lleno de sabor que evoca los sabores del campo europeo.
La clave de esta receta está en el equilibrio. La dulzura de la manzana y la cebolla caramelizada se complementa a la perfección con el sabor salado y especiado de unas buenas salchichas de cerdo. Un poco de mostaza y el aroma del tomillo fresco elevan el plato, convirtiéndolo en una opción ideal para una cena entre semana o para sorprender a tus invitados durante el fin de semana.
Goulash de vaca
El goulash húngaro auténtico es algo que está a medio camino entre un guiso y una sopa. A diferencia de la mayoría de los guisos, no va cargado en exceso de carne y verduras, sino que es más caldoso, aunque con el tiempo de cocción el caldo espesa ligeramente, se vuelve más denso y muy sabroso.
Sopa completa
Una sopa inspirada en la cocina de Cerdeña, nutritiva, sustanciosa, sabrosa y perfecta para aprovechar las verduras de temporada.
Sopa sarda con legumbres, verduras y pasta
Una sopa sustanciosa de Cerdeña con alubias, verduras de temporada y frégula, la pasta sarda de sémola en forma de bolitas tostadas que recuerda a un cuscús grueso. Es un plato completo, sencillo y reconfortante.
Patatas a la importancia
Un plato de patatas sencillo y sabroso con una presentación excelente, incluso puede servirse a invitados.
Tarta con cebolla
El queso y la cebolla forman una pareja clásica, y la masa quebrada enriquecida con queso duro realza esta unión.