Bambucha
Un guiso espeso y reconfortante, cuyos ingredientes estrella son las hojas de yuca y la pulpa de la fruta de la palma (o dátil de palma), que le confiere un color rojizo inconfundible y un sabor profundo y ligeramente dulce.
Ingredientes
Instrucciones
En una olla grande, ponemos las hojas de yuca con las 2 tazas de agua. Las dejamos hervir a fuego medio durante unos 30-40 minutos. Es fundamental que pierdan su verdor crudo y se ablanden antes de añadir la grasa.
Añadimos la crema de palma a la olla. Removemos bien para que se integre con las hojas. El color cambia de un verde oscuro a un tono más terroso o anaranjado.
Agregamos la cebolla, el ajo y el caldo. Si se usa pescado seco para dar sabor, este es el momento de añadirlo (muy desmenuzado para que se funda con la crema).
Cocinamos a fuego lento durante otros 30 a 45 minutos. Sabremos que la Bambucha está lista cuando se ve que el aceite rojo natural de la palma empieza a separarse y "flotar" ligeramente en los bordes o la superficie. Tendrá la textura de una pasta espesa, no caldosa.
Dejamos reposar unos minutos antes de servir. La bambucha gana cuerpo y sabor cuando pierde el calor extremo del fuego.
Notas
La crema de fruto de palma se puede encontrar enlatada en tiendas especializadas en productos africanos, facilita enormemente esta receta. De lo contrario, haría falta preparar el extracto de 500g de frutos frescos hervidos y colados.
A diferencia de las espinacas occidentales que se comen enteras, las hojas de yuca deben picarse y triturarse (tradicionalmente en mortero de madera) porque son muy fibrosas y duras; si no se machacan, son difíciles de digerir. Además, al triturarlas y luego hervirlas durante mucho tiempo (mínimo 45 minutos), se libera el compuesto tóxico que contienen y el plato se vuelve seguro y delicioso.
Variaciones
Existe la bambucha sencilla, vegetariana, solamente con hojas, grasa (aceite de palma o cacahuete) y condimentos. Suele tener un color verde intenso.
En ocasiones especiales, se cocina con trozos de carne ahumada de bosque, lo que la convierte en un plato muy contundente.
En algunas zonas se añaden pequeñas berenjenas amargas que se cocinan enteras dentro del guiso. Se añaden junto con la crema de palma.
Quienes prefieren comidas picantes, pueden añadir chile o guindilla.