Granizado de fresa
El calor del verano exige elaboraciones heladas que alivien la sed de forma inmediata. Un granizado de fresas hecho en casa captura el sabor puro del ingrediente y permite disfrutar de un descanso dulce.
Ingredientes
Instrucciones
Colocamos las fresas troceadas en el vaso de la batidora. Añadimos el agua, el azúcar y el zumo de limón recién exprimido. Trituramos todo a máxima potencia durante un minuto, hasta obtener un puré líquido y homogéneo.
Llegados a este punto, decidimos si colamos la mezcla o no. Si pasamos el líquido por un colador de malla fina, obtendremos un granizado muy elegante, sin rastro de semillas. Si preferimos no colar, conservaremos toda la fibra natural de la fresa.
Vertemos la mezcla en un recipiente ancho y plano, preferiblemente de cristal o metal, para que el frío se distribuya rápido. Lo metemos en el congelador.
Cada 45 minutos, sacamos el recipiente y raspamos la mezcla enérgica y profundamente con un tenedor. Rompemos los cristales de hielo que se forman en los bordes y los mezclamos con el centro más líquido. Repetimos este proceso tres o cuatro veces hasta que toda la mezcla se convierta en una nieve de cristales finos y sueltos.
El granizado tardará en congelarse 3 a 4 horas. Si buscamos una bebida refrescante de media tarde, servimos el granizado de fresa en vasos altos con una pajita reutilizable y esperamos un par de minutos a que se funda ligeramente.
Si preferimos presentarlo como un postre ligero después de una comida copiosa, lo servimos en copas o cuencos pequeños bien fríos. Coronamos el hielo con unas hojas de menta fresca recién cortadas de nuestra maceta y unos pequeños dados de fresa fresca.
La alternativa rápida es poner la mezcla en la sorbetera o la heladera.
Notas
Las se lavan fresas bajo el grifo con agua fría. Se retiran las hojas verdes y se corta la fruta en trozos medianos.
El método del tenedor es infalible si se es constante. Si la mezcla se olvida en el congelador y se hace un bloque duro de hielo, no está todo perdido. Bastará con dejarlo a temperatura ambiente unos 10 minutos y raspar con fuerza, o pasarlo unos segundos por una procesadora de alimentos para recuperar esa textura suelta de nieve.
El dulzor del granizado depende directamente del estado de la fresa. Antes de congelar la mezcla, se prueba. El frío anestesia ligeramente las papilas gustativas, por lo que el líquido a temperatura ambiente debe resultarnos un poco más dulce de lo que se busca en el resultado final.
El zumo de limón es fundamental; no solo evita que la fresa se oxide, sino que levanta el sabor y equilibra el azúcar.
Variaciones
Para hacer un granizado de frambuesa, basta con sustituir las fresas por la misma cantidad de frambuesas. De la misma forma se pueden hacer granizados de moras, arándanos azules, melocotón o cerezas.