Tarta de manzana
Esta tarta de manzana es un postre a la vez casero y elegante. Partimos de una masa muy sencilla, la rellenamos con finas rodajas de manzana y la terminamos con una jalea brillante que realza la fruta. Es perfecta para reuniones familiares, días de fiesta o cualquier fin de semana en el que queramos preparar algo especial sin complicarnos demasiado.
Ingredientes
Instrucciones
Ponemos la harina en un recipiente y hacemos un hueco en el centro. En ese hueco echamos la mantequilla, la leche, el azúcar y la yema del huevo. Amasamos hasta obtener una masa fina y compacta. Dejamos reposar la masa un rato.
Estiramos la masa con un rodillo hasta dejarla de unos 5 mm de grosor. Untamos de mantequilla un molde desmontable, redondo y bajo, de unos 22 cm de diámetro. Forramos el molde con la masa. Podemos formar un pequeño cordón con el borde de la masa. Pinchamos el fondo con un tenedor para que no se abombe.
Escurrimos las rodajas de manzana y las colocamos en el fondo del molde, en forma de círculos, cubriéndolo todo. Espolvoreamos con canela molida, si se usa, y un poco de azúcar extra, si queremos una tarta un poco más dulce.
Horneamos en el horno bien caliente, a 175–180 ºC hasta que veamos la tarta dorada, unos 25 minutos.
Sacamos la tarta del horno y la dejamos enfriar unos pocos minutos. La desmoldamos con cuidado y la pasamos a una fuente. La dejamos enfriar por completo antes de poner la jalea.
Para hacer la jalea, cocemos las peladuras de manzana y algún trozo de manzana que haya sobrado en el agua durante unos 15 minutos.
Colamos el líquido y lo pasamos a otro cazo. Añadimos el azúcar y 1-2 trozos de cáscara de limón. Llevamos a ebullición, espumando la superficie si hiciera falta. Añadimos la gelatina remojada bien escurrida. Dejamos cocer unos 5 minutos más. Retiramos la jalea del fuego y dejamos que se enfríe, pero sin que llegue a cuajar del todo.
Cuando la tarta esté completamente fría y la jalea casi fría, echamos la jalea por encima de la manzana, distribuyéndola bien. Guardamos la tarta en un lugar fresc, o la refrigeramos, hasta que la jalea cuaje. Servimos la tarta a temperatura ambiente.
Notas
Para preparar las manzanas, las pelamos, reservando las peladuras, las partimos por la mitad, quitamos el corazón y las cortamos en rodajas, de un grosor aproximado de 3-5 mm. Las ponemos en un cuenco con agua y zumo de limón para que no se oscurezcan.
La clara del huevo se puede reservar, por ejemplo, para pincelar.
Variaciones
Esta misma tarta se puede hacer con otra fruta como guindas deshuesadas, fresas o frambuesas.