Jalapeños

Se nota una tendencia a comidas cada vez más picantes. Los chiles jalapeños son una buena forma de empezar.

jalapeños con todo

- ¡Eee e ema a oocaa! ¡Avaa! ¡Aava!

Mientras que algunos no habrán entendido nada de lo que acaban de oir, otros estarán poniendo cara de preocupación pero partiéndose de risa mentalmente y uno o dos estarán literalmente en el suelo al ver la reacción del ingenuo, o ingenua, que pensó que podía comerse un chile jalapelo entero sin pestañear.

Nativo de México, el chile jalapeño ha encontrado un lugar especial en muchas cocinas, particularmente las de los Estados Unidos. Allí pueden encontrarse jalapeños en casi todo, desde el pan y la pasta, hasta los postres y las bebidas no dulces. Este pimiento picante de 7 cm de largo normalmente tiene color verde brillante, aunque hay una variedad roja que es más dulce y menos picante.

Ese golpe de fuego que proporcionan los chiles proviene de un compuesto llamado capsaicina. Este compuesto se encuentra en todos los chiles picantes y en ningún otro lugar. La capsaicina es una sustancia inodora e insípida producida por las glándulas de la placenta del pimiento, que se encuentra en la parte superior, justo debajo del tallo. La placenta es aproximadamente dieciséis veces más picante que el resto del pimiento. Esta parte suele eliminarse junto con las semillas. Si se deja intacta, el sabor y la sensación de calor serán mucho más fuertes.

Y cuando se descubres que los jalapeños, u otros chiles picantes, son demasiado para la boca, no merece la pena bebas agua. La capsaicina no es soluble en agua fría. El agua que se beba para refrescar la lengua solo extenderá el problema a toda la boca. Es mejor beber leche o tomar un poco de azúcar para reducir ese calor.

Hay recetas con chiles jalapeños para todo tipo de paladares, estoicos o no. Quienes no están acostumbrados a la guindilla, mejor eligen algo que requiera muy poco jalapeño o que añada ingredientes que atenúen el picor, no que lo resalten. Siempre se podrá ajustar la cantidad a medida que evolucionan los niveles de tolerancia. Si, se incrementan con la práctica.

La jalea de chile y ajo, los chiles empanados, los jalapeños rellenos de queso y los chiles rellenos de cangrejo son recetas aptas para principiantes y todas son excelentes como aperitivo. Encurtir los jalapeños es una forma de reducir un poco su calor, además de guardarlos para su uso futuro.

Quienes ya conocen y aprecian los jalapeños, pueden probar a añadir un poco de chile, seco y molido o fresco y picado, a cualquiera de sus recetas favoritas. Seguro que notarán un cambio y apreciarán notas más cálidas.

Y recomendamos a todos que recuerden manejar los jalapeños con cuidado,  incluso con guantes, porque la capsaicina queda en las manos y puede irritar cualquier otra parte del cuerpo que toquemos con los dedos. Cualquiera que se pase la mano por la frente para retirarse el pelo de la cara y se toque los ojos, sin querer, puede terminar aún pero que ese amigo, o amiga.

- ¡halaheeenoooos ock!