Familia
Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.
Pastel de queso sueco (ostkaka)
No es una tarta de queso densa y cremosa, es un postre que sabe a hogar, a leche fresca y a almendras tostadas, con un dulzor muy sutil.
Pepparkakor
Si la Navidad tuviera un sonido, en Suecia sería el crujido de una galleta pepparkakor. Estas finas y especiadas galletas de jengibre son son el aroma del Adviento, el centro de las reuniones familiares y un pilar de la tradición del fika (la sagrada pausa para el café sueca) durante las fiestas.
Boxty
Lo que hace especial al boxty, y lo diferencia de otras tortitas de patata es su textura única. Se consigue mezclando patata cruda rallada con puré de patata cocida. El resultado es un híbrido inesperado: tiene el cuerpo suave de una tortita pero con esas notas rústicas y terrosas de la patata fresca. Es crujiente por fuera, denso y tierno por dentro, y absolutamente versátil.
Kalakukko
Un pan que, en lugar de la miga convencional, alberga un relleno jugoso de pescado, panceta de cerdo y especias. Tradicionalmente se hacía con pan de centeno, robusto y oscuro, pero ahora admite otros tipos de pan.
Cerdo asado con su corteza (flæskesteg med svær)
El flæskesteg, un asado de cerdo con su piel increíblemente crujiente, conocida como svær, es uno de los protagonistas indiscutibles de la cena de Nochebuena danesa.
Picana boliviana
Su característica principal es la mezcla de carnes (vacuno, cordero, cerdo y pollo) cocinadas lentamente con vino, cerveza y especias aromáticas, junto a los infaltables tubérculos andinos y el maíz. Es un plato que reconforta el alma y combate el frío de las alturas, perfecto para disfrutar en compañía.
Risalamande
Una evolución elegante del clásico arroz con leche: se prepara con arroz, leche, nata montada, almendras troceadas y se sirve frío, acompañado de una irresistible salsa de cerezas calientes.
Stollen
El Stollen, o Christstollen, es un pan denso, húmedo y extraordinariamente rico, cargado de frutas secas maceradas en ron, frutos secos, especias y, a menudo, un corazón tierno de mazapán.
Hacerlo en casa es un proyecto que requiere tiempo y cariño, pero el resultado es una obra maestra que perfumará toda la casa con el aroma inconfundible de la Navidad. Es un regalo perfecto y una tradición que merece ser adoptada.
Bacalao de Navidad (bacalhau da Consoada)
Este plato es un tributo a la calidad de la materia prima. Cuando los ingredientes son excepcionales, no necesitan máscaras. El secreto de esta receta no está en una técnica compleja, sino en los tiempos de cocción y, sobre todo, en el generoso chorro de aceite de oliva virgen extra que une todos los elementos en el plato.
Tronco de navidad
El tronco de Navidad, o bûche de Noël en su Francia natal, es una tradición. Consiste en un bizcocho muy esponjoso, enrollado y relleno de una crema suave, y cubierto con una ganache de chocolate que, con la ayuda de un tenedor, recrea la textura rústica de la madera. Es el centro de mesa perfecto para las fiestas, una obra de arte comestible que maravillará a todos.
Brazo de gitano
El brazo de gitano admite muchos rellenos, de los cuales, la mermelada es el más simple.
Pandoro
Un bizcocho alto y con forma de estrella de ocho puntas es la personificación de la elegancia y la sencillez. Su encanto reside en una masa increíblemente suave, etérea y con un delicado aroma a vainilla y mantequilla. La tradición manda espolvorearlo generosamente con azúcar glas justo antes de servir.