Recetas con sal
Macarrones con setas y jamón
Una receta casera que combina la sencillez de un buen plato de pasta, el sabor umami de las setas, la nota salada del jamón y una salsa de tomate casera. Un plato completo y relativamente fácil de preparar.
Filetes de hígado empanados
El hígado es uno de esos ingredientes que polariza opiniones, o gusta o se evita a toda costa, pero se le podría dar una segunda oportunidad. Preparados correctamente, los filetes de hígado empanados son tiernos, suaves y sabrosos. El empanado no solo aporta una textura crujiente irresistible, sino que ayuda a sellar los jugos, evitando que la carne se reseque.
Tortitas de arroz (gila pitha)
Estas tortitas de arroz fritas son una pequeña maravilla de la repostería tradicional: imaginad una textura que vive felizmente entre una rosquilla densa y una galleta suave.
Su exterior es dorado y ligeramente crujiente, protegiendo un interior tierno endulzado con ese azúcar integral de caña sin refinar que aporta notas profundas a caramelo y melaza. Son el tentempié perfecto para acompañar una taza de té caliente en una tarde lluviosa o para llevar de aventura como alimento energético, ya que se conservan de maravilla.
Gumbo de cangrejo, gambas y ocra
Este gumbo de cangrejo, camarones y okra nos transporta directamente a las costas de las Bahamas y al sur de Estados Unidos, donde el mar dicta el ritmo de la vida y la cocina es el corazón del hogar. A diferencia de su primo famoso de Luisiana, conocido por su roux (mezcla de harina y grasa) muy oscuro, esta versión bahameña brilla por su base de tomate vibrante y un equilibrio de especias que calienta el cuerpo sin abrumar el paladar.
Pozole verde
El pozole verde debe su color y sabor a una salsa fresca y compleja elaborada con tomatillos, chiles verdes, cilantro, epazote y, el ingrediente secreto, pipas de calabaza. Esta combinación crea un caldo espeso, ligeramente ácido y profundamente aromático que envuelve los grandes granos de maíz pozolero y la tierna carne de cerdo.
Pozole rojo
El pozole rojo es quizás la variante más conocida de este plato. Su color vibrante proviene de una mezcla de chiles secos que, lejos de hacerlo insoportablemente picante, le dan un sabor ahumado, complejo y reconfortante.
Pozole blanco
Los protagonistas del pozole blanco son el maíz y el caldo limpio, profundo y reconfortante. La magia ocurre en la mesa, cuando los comensales añaden a su plato una variedad de guarniciones frescas y salsas picantes.
Chilpozonte
El chilpozonte es una especie de mole de olla pero más ligero, con una personalidad ahumada inconfundible gracias a los chiles secos y un notas profundas de hierba que le da el epazote.
Para hacer chilpozonte se prepara primero el caldo y, mientras el caldo se hace, la salsa ahumada y los chochoyotes. Después se cuece el chayote y la salsa con el caldo, par terminar añadiendo las verduras y los chochoyotes.
Pan navideño finlandés (joululimppu)
Este pan tiene una miga prieta y jugosa que se conserva maravillosamente durante días. De hecho, los finlandeses dicen que sabe mejor después de reposar un par de días, cuando los sabores han tenido tiempo de asentarse. Es una receta de pan rústico, de los que se amasan con paciencia y cariño.
Boxty
Lo que hace especial al boxty, y lo diferencia de otras tortitas de patata es su textura única. Se consigue mezclando patata cruda rallada con puré de patata cocida. El resultado es un híbrido inesperado: tiene el cuerpo suave de una tortita pero con esas notas rústicas y terrosas de la patata fresca. Es crujiente por fuera, denso y tierno por dentro, y absolutamente versátil.
En Irlanda se suelen comer en el desayuno como parte del famoso "Ulster Fry", pero es igual de delicioso en una cena ligera, acompañado de salmón ahumado y crema agria, o simplemente con un poco de mantequilla fundida.
Kalakukko
Un pan que, en lugar de la miga convencional, alberga un relleno jugoso de pescado, panceta de cerdo y especias. Tradicionalmente se hacía con pan de centeno, robusto y oscuro, pero ahora admite otros tipos de pan.
Cerdo asado con su corteza (flæskesteg med svær)
El flæskesteg, un asado de cerdo con su piel increíblemente crujiente, conocida como svær, es uno de los protagonistas indiscutibles de la cena de Nochebuena danesa.